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ANÁLISIS |Rusos y sauditas tienen en sus manos los precios del petróleo

¿Cuál es el escenario de cara a la reunión de países productores de septiembre? Los rusos y sauditas ya lograron la cuota de producción que aspiraban. El ministro ruso de petróleo pronostica un congelamiento temporal. Irán no aceptará si le prohíben aumentar producción. Los fondos de inversión manipulan el mercado.

ANÁLISIS |Rusos y sauditas tienen en sus manos los precios del petróleo

Para mediados de febrero de 2014 -a cinco años de la recesión global de 2008- el mercado petrolero se mantenía sólido con un precio de 109 dólares el barril, los compradores tenían el control y se advertían nubarrones en el horizonte comercial.

Hubo un cambio de timón y en julio de ese año, el de menor demanda en el año, los precios empezaron a retroceder. Los analistas estiman que durante los conflictos bélicos suben los precios por temor a escasez de suministro, pero los precios del petróleo seguían bajando con guerra en Ucrania, Siria, Libia y Yemen.

Además, había una sobreoferta de crudos en el mercado, sin alta demanda y los precios seguían altos. ¿Qué pasó?

Los fondos de inversión comprando y vendiendo crudos en los mercados spot y a futuro estaban fijando los precios y asombraba al mercado durante la recesión de 2008. La estrategia fue revelada. El petróleo era la única inversión que tenía un retorno saludable y Wall Street entró en acción y así estuvo hasta junio de 2014.

Los precios de todos los minerales se derrumbaron, pero el petróleo siguió subiendo, aunque no había demanda y sí una fuerte sobreoferta de 2,5 millones de barriles en el mercado. Arabia Saudita se opuso a un recorte de producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en diciembre de 2014, práctica que había apoyado en otras ocasiones. Aprovechó la ocasión para lanzar aquella mentirilla que aumentó la incertidumbre: los precios del crudo estaban muy altos y había que soportar dos años con el barril a 70 dólares para equilibrar el mercado.

Los analistas han dicho en la quietud del tiempo, que fue un velado ataque de los sauditas a los crudos de Canadá, un viejo adversario comercial que estaba invadiendo con sus crudos el mercado estadounidense.

Arabia Saudita siempre ha sido el primer suplidor de crudos de EEUU. También cuestiona la producción de petróleo costa afuera, que aporta el 12% del consumo mundial y en 1996 amenazó a Venezuela por desplazarla en el mercado de EEUU, después de la apertura petrolera.

Los precios no se han recuperado. Un intento para equilibrar el mercado se realizó en abril de este año en Doha, y resultó un fracaso aunque estaban presentes los 16 países que representan la mitad de la demanda mundial de petróleo.

Ahora se dará una nueva reunión en Argelia, que la llaman “congelamiento”, porque al parecer se trata solo de congelar la producción de crudos, pero no las exportaciones.

Para el ministro petrolero ruso Alexander Novak cualquier estímulo artificial, refiriéndose a la reunión de Argelia para congelar producción “debe ser temporal”. El equilibrio del mercado no surgirá hasta el próximo año, porque se mantiene un débil crecimiento económico y la sobreoferta mantiene a raya el aumento de los precios.

Los sauditas quieren diálogo. ¿Por qué? Saben que Irán va a llegar muy pronto a una producción de 4,8 millones de barriles diarios, su cuota antes de las sanciones, e Irak ya no le dice “sí” a todo lo que sugieren los sauditas. Además, entre sauditas e iraníes juntos han aumentado la sobreoferta en 1 millón de barriles diarios.

Los sauditas saben que Irán cumplió la promesa de colocar un millón de barriles y avanza en las negociaciones para conseguir 25.000 millones para reparar sus pozos y no necesariamente tiene que buscar nuevos yacimientos, y ahora se quitó la enemistad de Estados Unidos.

El ministro petrolero saudita Bijam Namdar Zanganeh no ha respondido si asistirá a la reunión de Argelia, pero ha declarado que no aceptará que le prohíban aumentar la producción, ya que ha tenido una larga espera de varios años, sin cuota de la OPEP, dijo una fuente de BNP Paribas.

Los sauditas están exportando 8,8 millones de barriles diarios, con una producción de 10,4 millones de barriles y un consumo de solo 1,6 millones de barriles diarios. Mientras Rusia y Arabia Saudita no dicen cuánto petróleo tienen almacenado, la OCDE tiene 521 millones de barriles, sin incluir los que están en tanqueros.

Entre 2014 y 2016 el precio del crudo bajó manteniéndose la sobreoferta y sin alta demanda, hasta 25 dólares provocando quiebras a empresas grandes, medianas y pequeñas.

Además de la actual sobreoferta, la Oficina de Administración de Energía de EEUU, dijo que la OPEP aumentará el bombeo en un millón de barriles adicionales diarios en 2017, para situarse en 34,4 millones de barriles. Además, el planeta ya está consumiendo 97,3 millones de barriles al día.

Si los sauditas y Rusia están dispuestos al congelamiento, es que ya tienen la cuota del mercado a la que aspiraban. Ahora lo que tienen que hacer es defender lo que lograron, porque además están en sus topes de producción.

Pero hay otras advertencias, ya que a Rusia no le interesa un congelamiento con los actuales precios, aunque deja una puerta abierta para el futuro, dijo el ministro petrolero ruso, Alexander Novak, el 8 de agosto pasado.

El ministro petrolero saudita Khalid Al- Falih declaró que las conversaciones informales del próximo mes podrían servir para estabilizar el mercado y en contraste siguen rompiendo récord de producción.