Becando futuro, una puerta para ser profesional en la UCAB

Luego de terminar la carrera de Economía, Ricardo Suárez quería retribuir lo que la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) hizo por él. Su situación económica no era buena cuando estudiaba y se vio obligado a hacerlo con becas y financiamientos para poder culminar. Becando futuro es el resultado de un proyecto que tenía en mente para ayudar a los que, como él, tienen complicaciones para pagar sus matrículas.

Becando futuro, una puerta para ser profesional en la UCAB

Ricardo se unió con uno de sus mejores amigos de la carrera, Andrés Subía, y seis economistas más, para crear la fundación sin fines de lucro Becando futuro, un programa de ayuda económica de la UCAB que financia 50% de la matrícula a estudiantes con problemas económicos. Desde hace tres años, los economistas tienen la iniciativa de becar a estudiantes de todas las facultades y semestres.

“Yo tenía un problema financiero cuando estudié y quería crear un mecanismo para que personas como yo en ese momento lograran cumplir su sueño a pesar las dificultades económicas. La premisa es tratar de que las personas que ven sus sueños amenazados logren cumplirlos y sean agentes de cambio”, contó Suárez en entrevista para El Estímulo.

La fundación no solo acompaña al estudiante de forma financiera, los creadores concibieron la idea para que también tuviera un acompañamiento, no solo académico sino también personal e integral. “La idea era que les diéramos la matrícula pero también que tuvieran una figura de tutor para que los ayude en todos los aspectos. No es solo dinero, es fundamental un acompañamiento que los apoye”, explicó Suárez.

Becando futuro tiene actualmente 15 beneficiados de distintas carreras y semestres. “Comenzamos con dos de Economía porque era nuestra carrera y era más un tema de apego. Hemos evolucionado tanto que brindamos ayuda a otras carreras y hemos aumentado la base de beneficiados”, dijo Subía.

Andrés, sin embargo, no contó con financiamiento durante su carrera. “Yo viví muy de cerca los problemas de Ricardo y otros amigos que pasaban por lo mismo, pero eso me quedó como aprendizaje de que en ese momento yo no lo necesitaba pero había gente que sí. Me motiva a ayudar la cercanía con personas que necesitan ayuda”, afirmó.

Además de esta fundación, la UCAB tiene otras formas de ayudar financieramente al estudiante. Distintos métodos se adecúan a los perfiles de los alumnos y la oficina de Apoyo Económico del recinto les ofrece alternativas para cooperar con ellos. Entre ellas están el financiamiento de parte de la matrícula (según las necesidades de la persona), la beca trabajo (el estudiante trabaja en el recinto y le cubren toda la carrera) y programas que la cubren 100%, en los que prueban las necesidades económicas.

“La oficina de Apoyo Económico ha sido una gran ayuda para nosotros porque saben que nuestra intención es ayudar a la universidad. Ellos hacen la preselección de los estudiantes y luego nosotros los entrevistamos y vemos que cumplan con lo que pedimos”, dijo Suárez.

Cubrir la mitad de la matrícula también tiene un precio por parte del beneficiado. “Nosotros hacemos un trato con los chamos. Tienen que tener un buen promedio y compromiso con la ayuda que le damos. La oficina les hace un seguimiento mensual. Además, en cualquier actividad que requiramos como fundación, ellos deben sumarse”, aseguró Suárez.

– A largo plazo –

Suárez y Subía tienen muy claro lo que quieren hacer con su fundación. Su meta a corto plazo es mantener la cantidad de beneficiados que tienen actualmente. Pero las que tienen a mediano y largo plazo son más ambiciosas.

Según Suárez, a mediano plazo tienen planeado aumentar la base de becados. “A largo plazo nos proponemos ser uno de los principales mecanismos de ayuda económica e integral, donde la gente se sienta orgullosa de haber recibido esta beca. A veces puede sonar muy retador, pero si tus sueños no te asustan no estás soñando lo suficiente”, agregó.

“Tenemos muchas ideas sobre la mesa. Queremos hacer convivencias y formar alianzas. Creemos que a mediano y largo plazo lo podremos lograr”, añadió Subía.

Otra visión de Becando futuro es salir de la UCAB: “También hemos pensado expandirnos a otras universidades. Quisiéramos afianzarnos bastante bien con la UCAB para pasar a otra universidad. Se trata de crecer ordenadamente”, comentó Suárez.

– Financiando en tiempos difíciles –

Cuando la fundación comenzó, Suárez y Subía evaluaron las posibilidades para financiar a los alumnos y sus bolsillos solo alcanzaban para ayudar a dos. “Nos preguntamos hasta dónde podíamos llegar para ayudarlos mensualmente. Luego, sentimos la necesidad de ampliar la base de beneficiados así como familiares, amigos y empresas que nos han ayudado con aportes. No pedimos montos mínimos para ayudar. Nos hemos apoyado en la comunidad ucabista que conocemos, muchos de ellos están en el exterior”, explicó Subía.

“Las empresas nos dan aportes y queremos proponerles que los estudiantes tomen casos reales de las organizaciones para incorporarlos y que retribuyan con su conocimiento. Nosotros sabemos el potencial que tienen estos muchachos”, señaló Subía.

Emprender en Venezuela no es fácil debido a la inflación. Hace tres años era menos complicado, sin embargo, los economistas no quieren detener su fundación sino que la situación los impulsa a seguir adelante.

“Lo que nos motiva es que cada vez que escuchamos a uno de estos chamos hablando de su situación, es increíble la carga de optimismo con la que hablan porque tienen demasiadas ganas de seguir estudiando y graduarse. Uno llega cargado de problemas pero escucharlos es un motor y un compromiso, lo que necesita esta sociedad”, dijo Suárez.

Una de las cosas que nos motiva es un factor común: la bandera de la UCAB, tú escuchas a los estudiantes diciendo que se quieren graduar en la Católica. Además, los estudiantes han tenido gestos de total agradecimiento para con la fundación porque no es fácil pagar una matrícula en este entorno. Ellos nos comentan que quieren hacer lo mismo que nosotros estamos haciendo”, concluyó.