Bodegones de comida importada tienden a ser más baratos que los supermercados

A pesar de que en los últimos años los bodegones estaban dirigidos a un público con un poder adquisitivo más alto que el promedio, El Interés pudo constatar que la brecha de precios entre las cadenas de supermercados y este tipo de establecimientos comerciales es bastante corta en la actualidad.

En el pasado, antes del desastre económico, viajar a la isla de Margarita y hacer compras en el conocido bodegón de Sigo era algo que muchas familias de clase media venezolana podían permitirse. No obstante, el recrudecimiento de la crisis y el deterioro de la calidad vida en prácticamente todos los sentidos, hicieron que este tipo de establecimientos empezaran a apuntar a un público con un poder adquisitivo más alto.

Desde que la crisis apretó con más fuerza, -2014 en adelante- hacer compras en estos minimarkets se hizo cada vez más difícil para el venezolano común, ya que los productos que venden son mayormente importados. Sin embargo, desde hace meses se empezó a notar que los bodegones estaban ofreciendo precios muy similares a los de las cadenas de supermercados locales.

El control de precios sobre los productos de primera necesidad impuesto por el régimen de Nicolás Maduro en años anteriores causó una escasez que hasta 2018 llegó a tener picos de 80%, según cifras del Ministerio de Alimentación. Esta necesidad que vivía el mercado terminó creando un entorno provechoso para la llegada más bodegones que venden más que todo mercancía importada.

Para comprobar la existencia de esta diferencia de precios, El Interés hizo un recorrido por varios bodegones y supermercados de la ciudad de Caracas y pudo constatar que, efectivamente, el margen diferencial de precios entre un tipo de establecimiento y otro es realmente bajo.

De acuerdo con los datos recogidos, los precios de los bodegones permanecen por encima de los supermercados por una diferencia que ronda cerca de 0,50 dólares por producto. Sin embargo, con algunos rubros este margen se reduce más, al punto en que los vendedores de mercancía importada pueden llegar a ofrecer mejores precios que los propios supermercados.

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En Venezuela, estos bodegones están dirigidos a un público con un poder adquisitivo más alto que el del resto de la población ya que los productos son importados y sus precios tienden a estar muy por encima de los artículos de producción nacional que se venden en las cadenas de supermercado convencionales.

Sin embargo, cada vez es más frecuente ver nuevos establecimientos de este estilo a lo largo de todo el país.

El economista de Datanalisis y experto en consumo Francisco Allen explicó a El Interés que esta nueva tendencia en la que los bodegones están ofreciendo mejores precios se debe varios factores, entre ellas las distorsiones de la economía venezolana y el actual estado en el que se encuentra el aparato productivo.

Condiciones del aparato productivo

Allen comentó que las empresa tienen mucha actividad ocia por el déficit de consumo que existe en el mercado. Las industrias tienen una capacidad instalada para abastecer una demanda que ya no existe, al punto que muchas operan apenas a 20 o 30% de lo que pueden producir.

Los resultados de la Encuesta de Coyuntura Industrial elaborada por Conindustria revelaron que actualmente en Venezuela hay compañías que operan incluso a 19% de su capacidad instalada. El experto indicó que las empresas deben velar por el mantenimiento de sus equipos así no estén en uso y esos costos recaen en el valor del producto final.

Adán Celis, presidente de Conindustria, explicó en la presentación de los resultados que estas condiciones dan razón a los altos costos de los productos.

“Tienes una empresa muy grande, con trabajadores, máquinas que debes mantener, pero la capacidad operativa se limita a 19%”.

Por otro lado, el economista de Datanalisis aseguró también que hay condiciones que ayudan a los bodegones a ofrecer mejores precios. Por ejemplo, la informalidad. Allen explicó que muchos de estos negocios no están registrados, no pagan impuestos y no corren el riesgo de una fiscalización. Por lo que, en comparación con un supermercado, esto representa una ventaja a la hora de determinar precios.

Mercado cambiario

La condición actual del mercado cambiario también juega un papel importante en este comportamiento. Allen dijo que actualmente el dólar es un bien muy barato por la situación que vive la banca en cuanto al encaje legal. La poca liquidez en bolívares que se origina por la incapacidad que tiene la banca de dar créditos afecta directamente sobre la demanda de dólares, por ende, su precio se estabiliza.

No obstante, la hiperinflación sigue avanzando a un ritmo mucho más rápido que el del mercado cambiario. Esto significa que, al menos por ahora, los dólares no compran la misma cantidad de bienes en comparación a uno o dos años atrás.

«El dólar se ha rezagado en comparación con la hiperinflación», apuntó el experto. Esto, junto a una mayor circulación de divisas entre los venezolanos, ha hecho que la moneda extranjera sea más accesible y en consecuencia, hacer compras en dólares también.

Allen explicó que el valor del dólar debería estar mucho más alto y espera que esto cambie en algún momento ya que la situación del mercado cambiario no es sostenible a largo plazo. Además, el avance desproporcional de la hiperinflación influye directamente en la capacidad de compra que tiene el venezolano para sobrevivir.

Teniendo claro el panorama microeconómico que viven los venezolanos, el economista ofreció varias recomendaciones para intentar sobrellevar la crisis:

– Cuidar las entradas y salidas del dinero

– Hacer compras planificadas

– Buscar fuentes de ingresos adicionales

– Caminar para encontrar mejores precios

– Invertir en algún mercado emergente (Ej: criptomonedas, bolsa de valores)