Bogotá, cada día más lejos de los venezolanos

La depreciación de la moneda nacional, el costo de los boletos de avión, en bolívares y en dólares, la desaparición de la Comisión de Administración de Divisas y la lotería que supone ser adjudicado en una subasta del Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado (Dicom), son factores que inciden en la toma de una drástica decisión: salir del país por tierra.

Bogotá, cada día más lejos de los venezolanos

Venezuela, una nación que recibía a cientos de miles de ciudadanos de todas partes del mundo ahora se convierte en exportadora de talento y recurso humano. Los más jóvenes son los que salen por cualquier vía: aérea, marítima y terrestre.
Colombia es un puente de enlace por excelencia hacia América del Sur. Desde Cúcuta y Bogotá la ruta hacia los destinos a donde más está moviéndose la diáspora criolla: Ecuador, Perú y Argentina. Pero antes, es necesario salir de Venezuela.
Alan y Gregoria son esposos, sin hijos, y pronto se van a Perú “a buscar un mejor futuro y a tratar de consolidar nuestra familia. La opción de ir a ese país es prohibitiva en bolívares y en dólares, con Avior o Copa. Solo un pasaje está casi en 6 millones de bolívares y ni hablar de los 850 dólares que cobran los panameños”.
La opción de volar por Avianca para Bogotá o Lima tampoco era opción para la pareja, él técnico de reparación de aires acondicionados y ella peluquera, pues los costos de los tickets aéreos eran los más caros del mercado: entre 870 y 1.200 dólares.
“Además, desde finales de julio Avianca se fue del país y el gobierno prohibió que Conviasa llegara a Bogotá. Comprar un boleto por la empresa venezolana era toda una aventura, había que pagar mucha matraca”, dijo Alan.
En efecto, las conexiones aéreas entre Caracas y Bogotá, que en un momento fueron prácticamente un puente aéreo solo quedan reducidas a la empresa venezolana Avior, que sale desde Valencia; la panameña Copa que hace escala en Panamá y su marca low cost Wingo Air. Es la única ruta directa desde Caracas y hasta la capital de Colombia.
Avior también une a Valencia y Medellín, una ruta muy rentable pues los vuelos tienen ocupación de casi 85%, comentaron a El Estímulo fuentes del sector aéreo.
Wingo Air acepta pagos en bolívares y en dólares “sabemos que en sus oficinas en Caracas, la gente hace colas enormes para poder acceder a un boleto aéreo en divisa nacional. Otra opción es pagar en dólares en su sitio web. Para efectos prácticos, esta boletería en bolívares se compra directo en la sede de Wingo”.
Guillermo Lagos, mayorista de paquetes turísticos y pasajes aéreos, manifestó su preocupación por la reducción de las conexiones entre Venezuela y Colombia. «Son dos mercados que se complementan. El retiro de Avianca y Conviasa es un golpe fuerte al negocio y para mucha gente que debía ir a Bogotá por negocios, placer o como ruta de conexión”.
– Reto permanente –
Gelvit Pereira, gerente de una reconocida agencia de viajes del occidente del país, dijo a El Estímulo que “el agente de viajes venezolano debe ser muy creativo para suplir la ausencia de rutas directas entre Caracas y Bogotá. Lo del retiro de Avianca nos tomó por sorpresa, aunque esa empresa fue reduciendo progresivamente sus vuelos que llegaron a ser de tres al día, entre las dos capitales. También operaban desde Valencia”.
Le preocupa la suerte de los pasajeros que habían comprado sus boletos con Avianca y que tenían que hacer conexiones entre Bogotá y otras plazas como Nueva York, Los Ángeles y algunos destinos de Europa. “Y estamos en plena temporada vacacional”, señaló.
“Con la salida de Avianca y de Conviasa del mercado, Bogotá cada vez es más lejos. La opción de Copa es muy costosa, aunque es una de las pocas que puede hacer conexión hacia un destino muy solicitado del venezolano: Estados Unidos”, dijo.
Wingo está mercadeando sus boletos en agencias de viajes, “con la ruta directa desde Maiquetía a Bogotá, lo cual es muy bueno pero hay que tomar en cuenta que una low cost cobra adicional por cada maleta, por la comida y sus aviones son pequeños, motivo por el cual el equipaje por persona puede ser restringido”, aclara.
Entre tanto, Alan y Gregoria van a pasar la frontera ente San Antonio del Táchira y Cúcuta. Han visto publicidad de empresas que trasladan a pasajeros desde Cúcuta a Ecuador, Perú y Argentina, se han integrado a grupos de whatsapp de venezolanos en Lima y siguen los consejos de un famoso locutor de una emisora salsera de Caracas.
“Nos tenemos que ir. La constituyente arrancó y los más seguro es que cierren la frontera con Colombia. Hemos decidido salir por Cúcuta, cambiamos los bolívares en la zona de La Parada y de ahí vamos al terminal de pasajeros. Nos han recomendado las empresas Omega, Copetrán y Berlinas del Fonce, que son las más confiables”, interviene Alan.
En efecto, con estas compañías de transportación, este enlace entre en Cúcuta y Bogotá cuesta entre 41 y 25 dólares en un viaje que oscila entre 14 y 16 horas. Todo depende de las condiciones climáticas y el estado de la vía que conduce a Bogotá.
En la capital neogranadina las conexiones con Lima se establecen con las empresas Brasilia, Cruz del Sur y Bolivariano. Las dos primeras emiten un boleto único internacional, a un costo de 217 dólares por una vía. La última cobra 198 dólares. El viaje es de casi tres días, con un recorrido de 3 mil 200 kilómetros. Alan y Gregoria lo harán.]]>