Bombas racionan gasolina durante la cuarentena por escasez

Aunque los miembros de sectores exentos de cuarentena deberían surtir combustible con mayor facilidad, la realidad es otra. Desde la semana pasada, la escasez de gasolina es generalizada en el interior del país y la reserva de Pdvsa se agota. Expertos indican que el cierre de las bombas limitará en pocos días el transporte de alimentos y otros productos básicos

Bombas de gasolina racionan la carga de combustible en todo el país por órdenes del gobierno de Maduro para ahorrar los menguantes inventarios. Fuentes dijeron a Bloomberg que la cuarentena diseñada para detener el coronavirus paralizará el país.

De 1.800 gasolineras de Petróleos de Venezuela SA en todo el país, permanecerán abiertas y operadas por las fuerzas armadas de la nación unas pocas docenas.

La carga de combustible está destinada al transporte médico, de alimentos y de servicios públicos, aseguraron las fuentes. Todas ellas pidieron no ser nombradas debido a que el plan todavía es privado.

Las entregas de gasolina se detuvieron el mes pasado, empeorando la ya existente escasez de combustible que ha mantenido a los venezolanos haciendo cola durante horas – y a veces días – para llenar sus tanques.

Una preocupación perenne

Aunque las medidas deje exentos a miembros de sectores como los de salud y alimentación – prioritarios en esta crisis sanitaria -, la realidad es otra. Desde la semana pasada – inicio de la cuarentena -, trabajadores y representantes sindicalistas han denunciado la falta de combustible para llegar a distintas zonas del país.

En Táchira, un trabajador dijo a El Estímulo que los camiones con hortalizas y verduras no han podido distribuir con normalidad. Hasta ahora, solo pudo salir un camión al centro del país y de regreso hubo problemas para surtir gasoil. Además, agregó que la mayoría de los trabajadores teme contagiarse en el proceso.

Asimismo, Oscar García, un productor agropecuario del municipio Jáuregui, explicó que la producción se ha complicado en las últimas semanas, puesto que no hay forma de llegar al Páramo andino para recoger las cosechas.

La Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) anunció la semana pasada que todas las industrias trabajarían para proteger la alimentación de los venezolanos, pero la situación del transporte lo complica más. La producción puede mantenerse al mínimo si no hay transporte.

Gigante caído

No está claro si se incluiría la capital, dijeron tres de las personas a Bloomberg. El control de los contratistas privados de Pdvsa que operan las estaciones de bombeo se entregaría a las fuerzas armadas, afirmaron cinco de las personas.

Los funcionarios de Pdvsa y del Ministerio de Defensa no respondieron inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Venezuela, que alguna vez fue un gigante de la producción petrolera, ha visto disminuir su producción a 760.000 barriles por día y su capacidad de refinación a 15%. Ello debido a años de mala administración, corrupción, falta de inversión y, últimamente, a las sanciones estadounidenses, impuestas por la administración de Donald Trump para forzar un cambio de régimen en el país.

Un comportamiento habitual

Aunque el racionamiento comenzó a principios de esta semana, en Caracas la situación no es tan crítica. El Estímulo pudo corroborar este lunes que en la capital hay bombas de gasolina cuyos trabajadores omiten pedir salvoconducto.

«En la bomba de gasolina de Las Mercedes piden «salvoconducto» para poner gasolina. También puede ser la credencial de trabajo en sectores salud y/o alimentos. Igualmente, si no la presentas, te están dejando echar gasolina. Lo acabo de ver», dijo un conductor.

Sin embargo, en cuatro estados del norte del país la situación es diferente, ya que todas la mayoría de las bombas fueron cerradas. El viernes, también hubo cierre de estaciones en los estados de Portuguesa y Monagas, según dos personas.

Un pequeño número de surtidores situados a lo largo de las principales carreteras y caminos de todo el país permanecen abiertos y a las personas sin permisos especiales se les impide llenar sus depósitos.

Texto con información de Bloomberg