Chevron deja campo Petroboscán en Venezuela

El jueves los trabajadores del campo petrolero Petroboscán, ubicado en el estado Zulia, fueron notificados del cese de las operaciones, según informó Iván Freites, secretario de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo de Venezuela. 

El 25 de octubre se vence la licencia de 90 días que el gobierno de Donald Trump le dio a la petrolera Chevron para mantener sus operaciones en Venezuela. Sin embargo, la petrolera estadounidense decidió cerrar sus operaciones en el campo petrolero zuliano Petroboscán antes de tiempo.

«A los trabajadores los reunieron y los enviaron a sus casas, por lo que a partir de hoy el campo no está funcionando», señala Freites.

Chevron tiene más de 100 años operando en Venezuela, pero en el 2006 firmó con Pdvsa una sociedad que le otorgaba el 39,2% de las acciones de Petroboscán.

«Petroboscán es la empresa con mayor volumen de producción de crudo en el país, con un total de 115 mil barriles diarios. Tendrá bajo su responsabilidad la operación del campo Boscán, ubicado en el estado Zulia, donde se encuentran crudos de gravedad 10.5° API», señaló la petrolera venezolana en un comunicado de prensa al momento de la creación de la empresa mixta.

Chevron tiene más operaciones Venezuela y es la única empresa petrolera estadounidense que mantiene operaciones en el país.  Aunque Petroboscán es la más importante empresa mixta en la que participa Chevron,  también la empresa estadounidense tiene acciones en Petroindependiente, Petroindependencia y Petropiar.

Según Freites, Petroboscán es la única empresa con acciones de Chevron que hasta el momento cerró operaciones. Sin embargo, este cierre adelantado puede replicarse en las otras compañías petroleras.

Sanciones y caída en la producción aceleran salida de Chevron 

En los últimos años, la producción de las empresas mixtas de Chevron cayeron a la par del desplome de la producción de la industria petrolera nacional.

En 2015, solo se registró una producción de 64 mil barriles diarios de petróleo, mientras que para el cierre de 2018 la producción ya se ubicaba en 44 mil barriles diarios, según los informes financieros de Chevron.

Al cierre de 2018, Chevron reportaba que su inversión en Petroboscán era aproximadamente $97 millones más alto que la cantidad de capital en los activos de la compañía mixta, lo que refleja un exceso del valor contable neto de los activos aportados por Chevron.

La compañía también realizó un préstamo a Petroboscan por $ 626 millones de dólares, por lo que los intereses de la petrolera estadounidense en Venezuela se afectaron por las sanciones económicas que el gobierno de Estados Unidos impusó a Pdvsa en enero de este año. 

Hace unas semanas, el portavoz de Chevron, Ray Fohr, señaló a la agencia Bloomberg que la compañía esperaba que su licencia para operar en Venezuela se renovara en octubre.

“Somos una presencia positiva en el país. Nuestro objetivo es mantener la seguridad de las operaciones y apoyar a más de 8.000 personas que trabajan con nosotros y a sus familias”, dijo Fohr a la agencia de noticias.

Sin embargo, el cierre de las operaciones en Petrobocán puede reflejar un cambio en la estrategia de la compañía.

Por lo pronto, Iván Freites dice que «hay que esperar a ver que pasa con la permanencia de las empresas socias de Chevron después que venza el plaza en octubre».