Cifras del BCV cuestionan al país de las maravillas del chavismo

Una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace. Las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV) muestran una realidad alterna a la que anuncia constantemente el gobierno de Maduro en materia petrolera, de construcción e incluso de minería. 

El desplome económico en Venezuela ya acumula varios años y las consecuencias se ven reflejadas en el último reporte publicado por el BCV. La caída en todos los sectores económicos no solo continúa, sino que se profundiza, a pesar de los anuncios y promesas celebradas por el gobierno de Maduro.

Los éxitos de la Gran Misión Vivienda Venezuela, constantes anuncios de aumento en la producción petrolera, así como la solución de los presupuestos de las gobernaciones chavistas con asignación de minas de oro son solo algunos de los anuncios y promesas que se realizan desde Miraflores.

Sin embargo, los números del Banco Central dibujan una realidad económica aún más golpeada de lo que revelaban los estudios de la Asamblea Nacional.

Tan solo en septiembre, la inflación en el país se ubicó en 52,2%, una cifra mayor al 23,5% reportado por la Asamblea.

Al PIB no le fue mucho mejor. Durante el primer trimestre de 2019, la producción nacional cayó 26,7% y continúo así un desplome que acumula ya 23 meses.

¿Misión Vivienda en picada? 

La página web del Ministerio de Hábitat y Vivienda refleja en grande la cifra de 2.851.824. Este es el número de viviendas que, según el ministerio, se han concluido como parte de la Misión Vivienda creada en 2011.

La misión vivienda alcanzó en 2017 la cifra de 1.500.000 viviendas entregadas, según los reportes del gobierno.

Al cerrar el 2019 la meta sería llegar a los 3 millones de viviendas. De ser así, entonces el régimen de Maduro lograría en dos años entregar la misma cantidad de viviendas que se realizaron en los primeros 6 años de la misión.

Las cifras del propio Banco Central de Venezuela cuestionan este gran número de viviendas reportado por el gobierno de Maduro. El sector de construcción es el que acumula la mayor caída.

En el primer trimestre de este año la construcción se precipitó -74,1%, mientras que en 2018 su caída fue -52,2%.

El peso de la construcción en la producción nacional también se desploma. Mientras en 2011, año que inició la misión vivienda, la construcción representaba 8% del PIB, en los primeros tres meses de 2019 la construcción representó apenas 0,6% del total de la producción nacional.

¿Qué pasó con la Venezuela Petrolera? 

A inicios del mes de octubre, el ministro de petróleo, Manuel Quevedo, aseguró que Venezuela alcanzaría en 2019 una cifra de 1,6 millones de barriles por día y que el país contaba con todo lo necesario para lograrlo.

Sin embargo, las declaraciones del ministro durante el foro internacional de energía en Rusia están muy lejos de los reportes de la OPEP y de la producción petrolera reflejada en el informe del Banco Central de Venezuela.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo señaló que en octubre la producción de crudo en suelo venezolano tan solo alcanzó los 644 mil barriles diarios, lo que representa 59% menos de los que aseguró Quevedo.

Según el Banco Central de Venezuela, la actividad petrolera se desplomó 19,1% en el primer trimestre del año, mientras que en 2018 el PIB petrolero cerró con una caída de -21,1%.

Con estas cifras, lograr una producción  de 1,6 millones de barriles de crudo por día parece un sueño lejano.

Las minas de las gobernaciones producen menos

En medio de un plan de financiamiento a varios sectores, Maduro anunció la asignación de los recursos de una mina de oro a cada gobernación chavista.

En la búsqueda por sustituir los ingresos de las exportaciones petroleras, la explotación de oro se ha levantado como una alternativa que pueda generar oxígeno económico al gobierno de Maduro.

Sin embargo, las cifras del Banco Central de Venezuela muestran que el sector minero reporta una caída de 35,7%, a pesar que este sector fue el único que creció en 2018 (+0,3%).

Lo que se debe tomar en cuenta es que en el Arco Minero conviven la minería legal e ilegal, por lo que las cifras de producción podrían incluso ser mayores. Además, a diferencia de otros sectores, la minería es una ventana de exportación que genera divisas.

Una investigación realizada por Ecoanalítica señala que por actividad minera ilegal entraron al país al menos 2.711 millones de dólares, por lo que a las cifras de la producción reportadas por el BCV se podría agregar una producción paralela.

Con un desplome económico tan pronunciado en todos los sectores del país, sumado a una hiperinflación que cumple ya 23 meses, las promesas o anuncios del gobierno de Maduro se contradicen con las cifras que sus propios organismos señalan.