¿Cómo está desglosada la deuda externa venezolana?

La deuda externa total de Venezuela en forma de bonos y notas promisorias alcanza $48,9 mil millones, de acuerdo con data del Banco Central de Venezuela, el Ministerio de Economía y Finanzas y cálculos de la banca de inversión Torino Capital basados en fuentes terciarias.

¿Cómo está desglosada la deuda externa venezolana?

En su más reciente informe semanal, la firma señala que $14,1 mil millones adicionales están en manos del gobierno y entidades locales del sector privado (principalmente bancos y compañías de seguro). Esto equivale a 31,3% de la deuda externa total y sube a 49,9% al incluir las posiciones locales.

La mayor parte de los bonos y notas promisorias fueron emitidos por Petróleos de Venezuela ($27.000 millones), mientras que el resto ($21,5 mil millones) corresponden a la República. $1,2 mil millones de la deuda de la petrolera estatal son notas promisorias emitidas durante los últimos dos años bajo la legislación de Nueva York.

Estas cifras solamente incluyen bonos en manos de agentes no residentes (extranjeros), aclara la nota de prensa de Torino Capital.

Además, el gobierno debe $5,4 mil millones en préstamos multilaterales, mientras que $20,6 mil millones corresponden a compromisos bilaterales.

La deuda comercial asciende a $24,4 mil millones, de los cuales $1,3 mil millones fueron adquiridos por el gobierno central y $23,1 mil millones por instituciones estatales no gubernamentales, principalmente Pdvsa.

Existen también deudas como compensaciones pendientes por arbitrajes, créditos comerciales, cuentas por pagar, entre otros conceptos, que suman $37,8 mil millones.

En conclusión, 31,3% de la deuda venezolana al cierre del tercer trimestre está compuesta por bonos y notas promisoras; 16,7% por compromisos multilaterales y bilaterales, principalmente con China y Rusia; 15,6% por préstamos comerciales; 7,6% por pagos pendientes de procesos de arbitraje internacional dirimidos por el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi); y 16,6% en créditos comerciales y pagos pendientes.

La variedad de los acreedores permite al país contemplar diversas estrategias. La estrategia actual parece estar privilegiando a los tenedores de bonos, mientras renegocia con los acreedores bilaterales y reestructura forzosamente otras obligaciones como créditos comerciales, deudas con contratistas y compensaciones del Ciadi.

«En términos de prioridades, la estrategia parece privilegiar a los acreedores que tienen mayor poder para hacer cumplir sus demandas en cortes internacionales y con los que se tiene mayores dificultades para resolver problemas de acción colectiva”, sostiene Torino Capital.