¿Cómo están las ventas de ropa, arbolitos y adornos navideños este 2019?

Un recorrido de El Interés por los principales lugares de Caracas para hacer estas compras—Bulevar de Sabana Grande, Chacaíto y el Mercado de El Cementerio— comprobó, gracias a testimonios de empleados y comerciantes, que a pesar de la dolarización transaccional que se ha acentuado con fuerza el último año, las ventas no se comparan a las de épocas anteriores

Las ventas navideñas no se escapan de la crisis. A diferencia de años anteriores, las compras de esta época se realizan cada vez con más dólares que bolívares, sin embargo la caída en el consumo no deja por fuera a las celebraciones decembrinas.

Nielsen Venezuela reveló que el consumo en Venezuela ha caído 81% en los últimos cuatro años. Esto implica que durante casi un lustro las ventas se han desplomado y los venezolanos se han visto obligados a hacer recortes en sus presupuestos o cualquier tipo de gastos que no sean de primera necesidad. Las tradicionales compras que caracterizan al mes de diciembre para la celebración de Nochebuena y Año Nuevo también se ven afectadas.

Un recorrido de El Interés por los principales lugares de Caracas para hacer estas compras—Bulevar de Sabana Grande, Chacaíto y el Mercado de El Cementerio— comprobó, gracias a testimonios de empleados y comerciantes, que a pesar de la dolarización transaccional que se ha acentuado con fuerza el último año, las ventas no se comparan a las de años anteriores.

Pese a que hay ofertas que empiezan desde los 5 dólares para casi todo tipo de prendas, el costo promedio de un pantalón estilo jean o una franela de algodón es de 10 dólares mientras que el de los zapatos es 20 dólares. Sin embargo, la cifra varía según el proveedor ya que también hay puestos que venden mercancía original de marcas reconocidas.

Para un venezolano que gana sueldo mínimo (5 dólares al mes), hacer estas compras es imposible aún cuando es ropa de bajo costo.

Ventas

Ya no es igual

Frank Bello, de 42 años, llegó al Mercado de El Cementerio hace 25 años cuando apenas era un adolescente. Trabajó como vendedor en un puesto de ropa hasta que la reubicación de los buhoneros le costó su trabajo ya que su empleador no se adaptó a las nuevas condiciones.

Bello, que ahora trabaja cuidando los carros de quienes visitan el establecimiento explica que este año hay menos gente en comparación con el año pasado. Atribuye esto, en parte, a que todo lo están cobrando en dólares. También comentó que este año siente un ambiente apático para la fecha por falta de decoración que observa en la zona.

«Lo único que he visto decorado este año es el Helicoide (Sede de la policía política Sebin)», dijo con un tono irónico en su voz que no restaba veracidad a sus palabras.

Otros comerciantes del Mercado de El Cementerio corroboraron la historia de Bello y alegaron que los únicos días que «medio se vende» son los fines de semana. Sin embargo, tanto Bello como el resto concordaron en que el último fin de semana previo al recorrido el mercado se llenó.

En cuanto al Bulevar de Sabana Grande y el Mercado de Chacaíto, la historia es similar con la diferencia de que hay al menos una decena de locales cerrados. Comerciantes indicaron que sí han podido vender pero que es imposible compararlo con la afluencia de años anteriores.

Ventas

Nuevos límites para las tarjetas de crédito

El aumento en los límites de las tarjetas de crédito decretado por la Superintendencia de Bancos (Sudeban) bajo la Resolución Nº 060.19 podría ser una oportunidad para incrementar el consumo en este último trimestre del año, según indicó en su cuenta de Twitter el economista Luis Olíveros.


Sin embargo, el economista de Datanálisis Francisco Allen considera inviable este aumento sin una flexibilización en la política de encaje legal. Si la banca no tiene capacidad para otorgar créditos no es factible llevar a cabo estos incrementos.

Sin una flexibilización del encaje, la única manera en la que la banca podría cumplir con esta resolución es reduciendo la cantidad de tarjetas de crédito en circulación, según explicó Allen a El Interés en una entrevista vía telefónica.

Adornos y decoración

Por otro lado, en el este de Caracas, donde más abundan los comercios que se dedican a la venta de arbolitos, luces y adornos navideños, la historia es otra. Los precios de los pinos naturales parten desde los 100 dólares hasta los 200 dólares, dependiendo de la altura, mientras que los adornos y luces parten desde los 4 dólares.

El Interés visitó cuatro comercios de este estilo en la zona de Las Mercedes de la ciudad de Caracas y todos los empleados aseguraron que las ventas «han sido buenas» y que lo que más se ha vendido son los arbolitos a pesar de que el precio inicial equivale a 20 salarios mínimos.

Los empleados describen la situación con asombro, al punto que una de las encargadas indicó que si las ventas siguen así tendrían que traer otro lote de pinos para seguir vendiendo.

El economista experto en consumo Francisco Allen explica que esta diferencia que se observa en ambos escenarios es consecuencia de la economía dual que vive el país, en la que unos tienen ingresos relativamente altos en dólares y otros solo reciben bolívares o montos menores en divisas.

Solo aquellos comercios que apuntan a un mercado de nicho —como los establecimientos de Las Mercedes que apuntan a un target con un alto poder adquisitivo— son los que han podido reportar este repunte en las ventas el cual, según los entrevistados, es muy similar al del año pasado e incluso podría superarlo.

Allen explicó que lo que se espera es que el consumo a nivel general siga cayendo y cierre el periodo igual o peor que el año pasado. Sin embargo, si se analiza el consumo desde una segmentación más precisa, estos negocios de nicho podrían esperar un repunte en sus ventas.