Con chocolate y buen trato, FrutiArtes crece pese a la crisis

Marcos Tyndale y Bleidys Blanco son esposos y dueños de FrutiArtes, una empresa dedicada a elaborar ramos frutales personalizados. Creen que en Venezuela es posible emprender y que, a pesar de los obstáculos económicos, puede más el compromiso y la pasión por lo que se hace.

Con chocolate y buen trato, FrutiArtes crece pese a la crisis

FrutiArtes fue fundada hace dos años de las cenizas de una agencia de festejos que no tuvo éxito. «No usamos los canales correctos de publicidad ni supimos cómo manejar el negocio, por eso decidí venderlo, no le estaba viendo frutos», contó Marcos.

Con la ayuda de Bleidys, quien realizó un curso en la materia, ofrecían arreglos frutales en la antigua agencia de festejos que adornaban las mesas de pasapalos, pero no eran muy elaborados ni especializados.

Luego de la venta del negocio, el Banco de Venezuela les aprobó un crédito y, en agradecimiento, los esposos regalaron uno de estos ramos a la encargada del trámite financiero.

«A mi parecer el ramo era muy feo, pero llamó mucho la atención y eso me permitió tener una visión de negocios amplia para empezar a comercializar los arreglos», dijo el dueño.

– Crecimiento empresarial –

2013 fue el año en que se concretó todo y se fundó una empresa con todas las de la ley: nombre de la marca, RIF, local y un sinfín de papeleo. «Además, hicimos un estudio de mercado, evaluamos los obstáculos y nos dimos cuenta que sí se podía formar un negocio», agregó Marcos.

FrutiArtes se ha expandido exitosamente en todos sus ámbitos. Anteriormente, Marcos y Bleidys realizaban y trasladaban los pedidos a sus clientes. Ahora, tienen diez empleados que se encargan de estas tareas. El catálogo de FrutiArtes también ha crecido y se ha ido adaptando a los bolsillos de las personas. «Hemos incluido productos de bajo costo como una línea de chocolatería y bombones, que realizamos nosotros mismos, dirigida más que todo a la gente joven que pueda pagarlo», aseguró.

La empresa cuenta con su sitio web www.frutiartes.com donde muestran todos sus productos, precios y las ocasiones en las que se pueden regalar. Los pedidos se hacen en línea y las tarifas aparecen junto al arreglo, sin incluir el costo del envío, que se añade al precio final. También pueden solicitarse personalmente en sus tiendas.

Actualmente, cuenta con dos sedes: la principal, donde tiene la oficina de administración, en el Centro Comercial Multiplaza Paraíso, y otra, en el Centro Comercial Lord Center de San Bernardino. Esta tiene un ambiente diferente, pues también acepta pedidos, pero se parece más a un cafetín que un local de encargos por su venta de batidos y las mesas afuera.

Marcos y Bleidys aprendieron la lección del fracaso anterior.  Con la nueva empresa hicieron una inversión importante en publicidad, sobre todo en vallas de todos los tamaños en la autopista y otros sitios de Caracas, y comerciales en radio. Así se dieron a conocer y esto abrió las puertas a que su negocio creciera tanto en demanda como en catálogo de productos. «Hemos hecho una campaña fuerte: radio, calles, vallas, redes sociales y lo más importante, atendemos muy bien a nuestros clientes porque eso es lo más importante. Yo a veces me pregunto qué tan eficiente fue la campaña de publicidad porque quisiera saber cuánto nos conocen», dijo Tyndale.

– La inflación no los detiene –

La visión de negocios de Marcos no se detiene por la crisis económica que aqueja al país hoy en día. Al contrario, busca canales alternos para sacar adelante su empresa y no quedarse con un sueño inconcluso.

«No estamos estancados ni en retroceso, vamos en crecimiento. De hecho, si sacas un producto todavía lo puedes vender si trabajas para eso».

FrutiArtes trabaja con productos nacionales para reducir costos, sobre todo con las frutas y el chocolate. «Nosotros también hacemos los bombones y las cajas en las que se empaquetan», dijo.

La fruta más económica es la fresa y por eso la han convertido en el fuerte del negocio. Sin embargo, también utilizan uvas, piñas, melón y manzanas, aunque estas últimas en menor cantidad debido a su escasez. Además, tienen una pequeña empresa que realiza las bases para los arreglos, algunas de cerámica y otras de mimbre.

En cuanto a precios, Marcos asegura sí han aumentado sus tarifas, pero tratan de mantenerlas al margen para que la demanda no disminuya. FrutiArtes ofrece ramos para cumpleaños que tienen precios de Bs 5.750, 6.950, 9.950, 11.250; otros, principalmente románticos, están entre Bs 4.850 y 9.950; y los navideños cuestan Bs 12.550.

Los chocolates vienen en presentación grande y pequeña y cuestan entre Bs 550 y 350. Además venden una caja con 15 fresas bañadas en chocolate por Bs 3.500. El envío no está incluido en el precio que aparece de primero, es al momento de pagar cuando se le suman Bs 430 al total.

– La competencia no es obstáculo – 

Los arreglos frutales, desde hace varios años, se han convertido en tendencia en el país. Los cursos para realizarlos cada vez se ofrecen más y nunca faltan las opciones en Internet para quien busque dónde comprar un ramo.

Uno de los negocios pioneros de ramos frutales en Venezuela es Decofruta, que ya tiene 10 años en el mercado vendiendo todo tipo de arreglos para cada ocasión.

A pesar de que están nuevos en el mercado, FrutiArtes no se detiene por la competencia, aseguran los esposos. En tan solo dos años, la empresa ya tiene su propia identidad; la gente los conoce por el estilo de los arreglos y el buen trato que brindan. «Nuestro elemento diferenciador es que ofrecemos una línea de chocolatería y eso no lo tiene Decofruta; además ofrecemos un buen trato a los clientes y eso forma parte de la idiosincrasia que hemos ido creando», aseguró Marcos.

– Constancia y disciplina – 

Marcos y Bleydis no paran de trabajar. Tienen previsto un proyecto de franquicias en el territorio nacional para el año que viene. Afirman que las crisis no son eternas y aunque ha sido difícil por ser nuevos en este asunto, tienen la motivación de que hacen lo que les gusta, y que con un año de fundada, en este 2015 no debían estancarse.

Para ellos la solución no es taparse los ojos ante la crisis económica venezolana sino seguir adelante y mantener la humildad para tener buenas relaciones con las personas más importantes para ellos, sus clientes.

«Hay que tener claro que no es fácil emprender. La gente cree que es comenzar algo y ya, y no es así: tienes que tener constancia y disciplina. Nosotros vamos a seguir trabajando, yo veo oportunidades de crecimiento en este país. Tienes que tener amor y compromiso con lo que vas a hacer, si no lo tienes, vas a fracasar», concluyó.