Con la dolarización en Ecuador se eliminó la especulación de precios

La experiencia en el país andino al dolarizar su economía contribuyó a que los ecuatorianos pudieran cubrir la compra de los productos de la canasta básica. El presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, Ecuador, Pablo Arosemena, considera que en 30 años habrá en el mundo solo cuatro o cinco monedas de curso legal.

Con la dolarización en Ecuador se eliminó la especulación de precios

El proceso de dolarizar la economía de un país suele ser complejo y aunque no es una panacea para resolver todos los problemas, al tomarse la decisión de abandonar la moneda local, suele traer resultados positivos tanto para la población como para el empresario, así lo afirma Pablo Arosemena, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, Ecuador, durante su participación en el foro Levantando la mirada hacia el futuro, organizado por Consecomercio.

Explicó que en el caso de esta nación andina, la dolarización ayudó a bajar la inflación, a eliminar la especulación con los precios y permitió que los ecuatorianos pudieran adquirir la totalidad de los alimentos de la canasta básica.

«La dolarización fue la salvación, significó que la inflación cayera de un momento a otro, el salario real subió, se logró controlar la deuda, mejoraron todos los indicadores económicos y se logró que al ecuatoriano le alcanzara los recursos para cubrir la canasta básica», afirmó.

Actualmente en Ecuador el salario mínimo es de 375 dólares, pero con algunos otros beneficios sube a 500 dólares. Resaltó que la tasa de inflación pasó de tres dígitos a dos dígitos en tres meses, mientras que las tasas de interés bajaron en un período de seis meses.

Arosemena resalta además que la dolarización resultó «ser la pastilla para el dolor de cabeza» del sector comercio y la industria en Ecuador, permitiendo su crecimiento.

«Los negocios antes de la dolarización no eran negocios de verdad, estaban todos abocados a especular con el tema cambiario, es decir, de las ocho horas de trabajo, siete horas y media se le iban pensando en este tema y no le quedaba tiempo para innovar. Con la dolarización se sinceraron las cosas (…) El sector privado era un motor importante de la economía, el cual no podía producir porque estaba trabado por la inflación», indicó.

Recalcó que con este proceso se afianzó una serie de nichos que no existían, como el mercado de capitales y el e-commerce.

Considera que Venezuela podría comenzar a conversar «con mucha fuerza» el tema de la dolarización. Recordó que en Ecuador se dolarizó debido a la crisis económica y a la concientización del sector privado, al darse cuenta que podría ser una tabla de salvación. Acotó que ninguna de las estrategias para estabilizar la economía ecuatoriana sirvieron, como los controles y las mini bandas cambiarias.

«Veo con buenos ojos que esta conversación se comience en otros países. Hay que recordar que dolarizar implicó un ajuste, no fue un proceso indoloro, pero de allí en adelante la economía comenzó a crecer, se empezó a reducir la pobreza y todo esto fue producto de una serie de reglas claras».

Entre otros beneficios de dolarizar, Arosemena resaltó la llegada de capitales nacionales e internacionales, más seguridad jurídica, se genera mayor confianza al tercerizar la política monetaria. «Da la oportunidad a que los sectores privados y gobierno para que se preocupen por otros temas con más calma y se olviden de la inflación (…) Y se elimina el nerviosismo económico por situaciones o decisiones políticas».

El presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil termina afirmando que los países no pierden su soberanía por dejar de usar su moneda.

«Si hay algo en Ecuador popular, es la dolarización. No hay más soberanía cuando eres dueño de tu patrimonio, a los ecuatorianos se les dio la posibilidad de tener dólares en el bolsillo. En Ecuador no había crédito hipotecario ni ahorros y su dinero comenzó a guardar valor a través del tiempo».