Consecomercio denuncia mayor agresividad en fiscalizaciones a negocios

El sector comercio en Venezuela no avizora una recuperación en el corto ni mediano plazo. La presidente del gremio, María Carolina Uzcátegui, indicó que de 10 establecimientos en el país, seis han cerrado sus puertas en los últimos cuatro años. Resalta que ante las dificultades para reponer inventarios, en enero se observarán anaqueles vacíos.  

Los escenarios actuales y futuros para el sector comercial venezolano son bastante complejos y su crecimiento dependerá de la voluntad política para ejecutar los cambios que permitan el avance del país, afirmó María Carolina Uzcátegui, presidenta del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios.

Señala que además de la alta inflación, la caída en la capacidad de compra de los venezolanos y las dificultades para reponer inventarios, se suma la agresiva fiscalización del gobierno en los establecimientos comerciales.

«El año 2017 cierra bien difícil para el sector comercial, especialmente por el ciclo de inspecciones y fiscalizaciones que han contado con una agresividad importante, con un irrespeto hacia el trabajo del comerciante y su desempeño. Esa actitud se ha hecho más evidente en las inspecciones realizadas en el interior del país», dijo Uzcátegui. 

Acotó que tanto alcaldes como funcionarios públicos han proferido amenazas e incluso se han presentado en las casas de los empresarios para buscar mercancía, situación que –a su juicio– viola los derechos humanos de los comerciantes y atenta contra su libertad comercial.

«Al cierre de este año hemos observado mayor agresividad por parte de los funcionarios que hacen las inspecciones. Pedimos un poco de respeto porque el comerciante no es el responsable de los altos precios ni de las distorsiones económicas, por el contrario se ha visto afectado por la caída del poder adquisitivo del venezolano», afirmó durante el foro Levantando la mirada hacia el futuro, organizado por Consecomercio, en ocasión del Día del Comercio.

Resalta Uzcátegui que el mayor problema que tienen actualmente los comerciantes es la baja capacidad de compra de los venezolanos, por lo que hacen un llamado al gobierno para que modifique su política económica, «porque de lo contrario vamos a seguir cayendo en deterioro. Nada hacemos con anaqueles llenos de productos que no podemos vender, queremos seguir manteniendo los negocios abiertos, queremos seguir manteniendo esa ventana de libertad».

Recalcó que la crisis económica de Venezuela ha generado el cierre de comercios en todo el país. «Podemos decir que en los últimos cuatro años han cerrado seis de cada 10 comercios, debido a la caída en las ventas. En 2017 tuvimos además un deterioro significativo por los hechos vandálicos en el marco de las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro».

El cierre de establecimientos generó la pérdida de 180 mil empleos, solo en centros comerciales, sin contar el resto del sector servicios y al detal.

Para el mediano plazo, la presidenta de Consecomercio no avizora un panorama más positivo ni mucho menos de recuperación para el sector.

«El tema complejo para el próximo año es la descapitalización que va a generar la venta de cualquier producto en el mes de diciembre y, que probablemente va a ser insuficiente para reponer inventarios para el próximo mes de enero, por lo que veremos anaqueles vacíos y una situación bastante complicada», apuntó.   

Con relación a la normativa de Precios Acordados, aprobada por la chavista Asamblea Nacional Constituyente, Uzcátegui destacó que el sector comercio no ha sido convocado a reunión alguna con el gobierno. Indicó que hasta ahora las autoridades se han reunido con varios productores para acordar una bandas de precios, sin embargo, sostiene que esos rangos de precios pierden vigencia día a día.

«En un proceso hiperinflacionario como el que vive el país, implementar un esquema de precios acordados no tiene sentido, más en una economía que depende del dólar paralelo y que presenta dificultades para acceder a las divisas», dijo.