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Crisis económica saca de circulación 20% del parque automotor

La alta inflación, calculada por el sector importador de autopartes en 600% para 2016, y la fuerte caída del poder adquisitivo, mantiene buena parte del transporte público y privado paralizado en el país.

Los vehículos sufren el mal estado de las vías en Venezuela y sus dueños se han visto en el dilema de comprar repuestos a precios dolarizados o dar de comer a la familia.

En una economía en franca recesión los ingresos se destinan mayormente a la adquisición de alimentos, dado los altos precios de estos bienes en el mercado, bien sea por la reventa de los subsidiados –y que escasean- o por los importados a dólar libre.

La dificultad para comprar repuestos para vehículos ha sacado de circulación entre 15% y 20% del parque automotor público y privado en el último año, dijo José Cinnirella, expresidente de la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes y candidato por la plancha Bitácora gremial a presidir el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), que celebra elecciones en mayo próximo.

En conversación con El Estímulo, Cinnirella indicó que esta situación es fácilmente de percibir. Indicó que en las horas pico han desaparecido las colas en algunas vías. En otras, se observa una disminución del tránsito, lo que obedece a que hay menos vehículos en las calles del país.

Citando cifras de voceros del sector, Cinnirella dijo que la situación país se ha visto reflejada en una caída de 80% en las ventas de autopartes durante 2016.

El aspirante a dirigir Consecomercio, recuerda los tiempos en los que Venezuela tenía el cuarto parque industrial de toda América, detrás de Estados Unidos, Canadá y México; generaba empleos e innovaciones.

– Dinero en tránsito –

El ex presidente de Canidra sostuvo que algunos comerciantes mantienen conversaciones con bancos del Estado en los que tienen dinero represado a propósito de las subastas de divisas que se iniciaron en 2014 y culminaron en 2015.

El gobierno exigió a los comerciantes de sectores convocados abrir cuentas en entidades de la banca pública. Una vez publicada las condiciones de la subasta, los comerciantes depositaban el equivalente en bolívares a las divisas que iban a solicitar y que serían liquidadas a la tasa Sicad. En muchos casos, no hubo asignación y el dinero fue debitado. en otros quedó en la cuenta pero bloqueado, sin posibilidad de movilizarlo.

Se han realizado gestiones, algunas de las cuales han dado resultado y se han devuelto las cantidades que estaban congeladas. Otros siguen tramitando los montos y que de acuerdo con Cinnirella, son importantes.

Ahora el presidente Nicolás Maduro vuelve anunciar subastas que se activarán la semana próxima, sin que hayan cambiado las condiciones de fondo que rodearán la medida.

El problema primordial del gobierno es que no tiene divisas, dice el empresario, por lo que muestra cautela ante la nueva decisión oficial.

En dos años no ha habido liquidación de dólares, por lo que quienes han podido han importado repuestos con dólares propios, con incidencia en los precios.

Aunque desconoce los términos del acuerdo de financiamiento que Maduro firmó la noche del lunes con representantes de las distintas ensambladoras en el país y los fabricantes de autopartes, dijo que el gobierno adeuda al sector 3.500 millones de dólares, cuyo pago era de una condición impuesta por las casas matrices para reactivar la producción del sector, que está en la peor situación de su historia en Venezuela.

Ni la venta en dólares autorizada a Ford Motors de Venezuela ha podido mejorar el flujo de caja de la empresa. Si bien fue la empresa que más unidades produjo en 2016, no dio los resultados esperados por la caída del poder adquisitivo, acotó Cinnirella.

El mecanismo de comercialización en dólares sólo ha beneficiado a las compañías de alquiler de vehículos que han podido actualizar sus flotas, señaló Cinnirella.

Dando el beneficio de la duda, el ex presidente de Canidra dice que si el gobierno comienza a flexibilizar la política económica e incluye a todo el sector empresarial, «bienvenido sea».

La experiencia en las mesas de paz empresariales y del Consejo Nacional de Economía Productiva ha sido poco fructífera. «Se trató de un diálogo estéril», si lo que parece una nueva fase iniciada este lunes se plantea en los mismos términos que las instancias anteriores, entonces «va por mal camino», afirmó.