Trabajadores denuncian cierre de Goodyear en Venezuela

Trabajadores de la empresa de cauchos Goodyear afirmaron este lunes que la planta  de Los Guayos, Valencia, cerró sus operaciones en Venezuela, lo que pone en riesgo más de mil puestos de trabajo. En 2015, la firma estadounidense reportó $646 millones de pérdidas y $320 millones menos de flujo de caja por las condiciones impuestas por el sistema chavista.  

Trabajadores denuncian cierre de Goodyear en Venezuela

 

La planta de cauchos Goodyear de Venezuela, cesó este lunes sus operaciones en el país. El personal del primer turno supo de la decisión, a través de un comunicado que se encontraba en la puerta de las instalaciones, ubicadas en la carretera nacional Los Guayos.

Joel Peña, secretario de organización del sindicato, aseguró que conoció la noticia a través de un documento donde les informan que la empresa, se vio obligada a cerrar definitivamente.

El personal recibió la semana pasada el pago total de las prestaciones, los salarios y bonificaciones.

Peña aseguró que en el comunicado, se establece que en los próximos días realizarán un depósito adicional, además harán una cancelación especial y entregarán 10 tipos de cauchos.

Cerrada #GoodYear en Valencia. Otra de las grandes empresas que creció en Venezuela y es forzada a irse gracias a la maldicion chavista. Este es el #LegadoDeChavez hambre, muerte y destruccion pic.twitter.com/rTbRJdHkD0

— ResistenciaValencia (@resistencia_val) 10 de diciembre de 2018

Según el dirigente sindical, quien tenía en sus manos el documento, la empresa asegura que nadie está autorizado a fabricar ninguna de las marcas Goodyear de Venezuela.

“La única información que tenemos, es este papel que no tiene ni firma ni sello. Lamentablemente esto se veía venir porque desde el 2015, inició una caída en la producción, debido al problemas con la materia prima y la regulación de precios de los cauchos, este último factor afectó la discusión del contrato colectivo”.

La planta que tenía 62 años en Carabobo, contaba en su nómina diaria y mensual con mil 100, trabajadores.

Tres mil cauchos diarios

El dirigente destacó que la empresa estaba sacando al mercado tres mil cauchos diarios de: rin 13, 14, 15, 16 y 17; cantidad que representa un promedio de 30% de la producción.

Gregorio Sivira, secretario de reclamos del sindicato, calificó la situación como preocupante, pues quedaron sin empleo. “Los 700 trabajadores del primer turno, se encontraron con que el sistema de la empresa estaba parado”.

El dirigente aseveró que los gerentes que se encuentran  planta, desconocen lo que está sucediendo y por esta razón, no pueden dar por sentado el cierre de la misma.

“Acudimos a la Inspectorías del Trabajo, para saber si tenían conocimiento de lo que estaba pasando y nos informaron que no. No nos hemos amparado todavía porque no sabíamos nada, el viernes hablamos con la gerencia e hicimos una serie de planteamientos, porque en las instalaciones había materia prima”.

Manifestó que los servicios de comedor y transporte se pararon, por lo que se mantendrán en las instalaciones hasta que se presente alguien del organismo laboral, para hacer una reunión con el personal. “Queremos que se presente una persona  responsable de la empresa y que  hable con nosotros porque necesitamos que nos preserven nuestros derechos, ya que hay trabajadores que tienen más de 20 años laborando con la compañía”.

Sivira subrayó que ellos tienen la capacidad para reactivar la producción, porque están los especialistas y la gerencia baja.

Presidentes y directores de planta se fueron del país

El sindicalista aseguró que el presidente y los directores de la planta, se fueron del país hacia Colombia y Estados Unidos.

Por su parte, Luis Aponte, secretario de actas y disciplina del sindicato, indicó que el 95% de la materia prima de la planta es extranjera, mientras que el negro humo y el aceite, es nacional.

“Desde el 2015 se han desnivelado el ingreso de insumos, nunca hay las mismas proporciones. Hemos denunciado ante los organismos que Goodyear, estaba boicoteando la manufactura y se ha perdido materia prima, pero ninguno de los funcionarios nos hizo caso”.

Denunció que ellos siempre pidieron incrementar la producción, pero el patrono aseguró que no podía hacerlo y que esta situación hizo que se dañara algunos insumos.

Aponte, se le entrecortó  la voz, al manifestar que perdió los 26 años que tenía en la empresa.

La graves crisis económica que atraviesa el país empujada cada vez más a las compañías que buscan sostenerse bajo un marco en el que la hiperinflación ha hecho mella en los bolsillos de los venezolanos, hoy seriamente impactados por el colapso de la que solía ser la cuarta economía de América Latina y un apetecido mercado para grandes empresas del mundo.

Goodyear, una de las fabricantes de neumáticos (cauchos en Venezuela) emplea a 64.000 personas en 22 países, en los que opera 48 instalaciones. 

“Venezuela perdió en los últimos 20 años casi el 60 % de sus empresas”, aseguró en junio de este año el presidente de Fedecámaras, Carlos Larrazabal. En noviembre, Juan Pablo Olalquiaga, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), afirmó que en lo que va de 2018, un 22% de las empresas han cerrado.

En su informe de resultados corporativos del cierre de 2017, emitido a comienzos de 2018, la trasnacional GoodYear Tire and Rubber Co señalaba los problemas asociados a la no convertibilidad entre el bolívar venezolano y el dólar estadounidense y la dificultad para repatriar dividendos.

El sistema cambiario y económico  venezolano “ha restringido la capacidad de nuestra subsidiaria venezolana para pagar dividendos y regalías y para liquidar pasivos”, señala el informe.

“Estas regulaciones cambiarias, combinadas con otras regulaciones gubernamentales como los controles de precios y de márgenes de ganancia y las estrictas leyes laborales, han limitado significativamente nuestra capacidad para tomar y ejecutar decisiones operativas en nuestra subsidiaria venezolana”, argumentaba.

“Esta falta de convertibilidad de moneda, combinada con estas otras restricciones operativas, han limitado significativamente la capacidad de nuestra subsidiaria venezolana para mantener la producción normal y el control sobre sus operaciones. Esperamos que estas condiciones continúen en el futuro previsible”, agregaba en sus notas al pie  de página del informe.

Esas condiciones fueron las que llevaron a partir del 31 de diciembre de 2015, a concluir que “no cumplimos con los criterios contables para el control de nuestra subsidiaria venezolana y comenzamos a informar los resultados de nuestra subsidiaria venezolana utilizando el método de costo de la contabilidad”.

“Este cambio dio lugar a un cargo antes de impuestos de $646 millones en el cuarto trimestre de 2015. Hemos determinado que el valor razonable de nuestra inversión y las cuentas por cobrar de nuestra subsidiaria venezolana es insignificante en función de nuestras expectativas de pagos de dividendos y liquidaciones de dichos créditos en periodos futuros”.

“Los períodos de reporte que comienzan después del 31 de diciembre de 2015 no incluyen los resultados operativos de nuestra subsidiaria venezolana. Ahora registramos los ingresos por ventas de inventario y materias primas o por dividendos o regalías en la medida en que se reciba efectivo de nuestra subsidiaria venezolana. Nuestra exposición a pérdidas futuras resultantes de nuestra subsidiaria venezolana está limitada en la medida en que decidamos proporcionar materias primas o productos terminados a, o hacer inversiones futuras, en nuestra subsidiaria venezolana”.