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Dicom aleja posibilidad de un esquema de apertura cambiaria

Analistas consideran que el nuevo esquema cambiario dado a conocer este martes 23 de mayo, repite los errores de los anteriores mecanismos de asignación de divisas. Señalan que la fijación a priori del precio del dólar antes de las subastas por parte del BCV, excluye la libre oferta y demanda para determinar la tasa de cambio y que al final se trata de otro mecanismo de reparto de divisas a sectores prioritarios para el gobierno.

Las autoridades monetarias y financieras ofrecieron los detalles del funcionamiento del Dicom (Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado), los cuales echan nuevamente por la borda la posibilidad de que la economía venezolana se maneje a través de un mercado cambiario de libre flotación.
Analistas consideran además que el nuevo esquema traerá más racionamiento de divisas, genera confusión con respecto a las llamadas subastas ordinarias y de contingencia, así como que habrá otro tipo de cambio más elevado para definir la estructura de costos.
Venezuela tiene desde el año 2003 un control de cambio con poca flexibilidad cambiaria, con una fuerte restricción en la entrega de divisas al sector privado y con un aumento significativo del dólar paralelo. Desde 2013 cuando Nicolás Maduro asumió la presidencia del país, el precio de la la divisa en el mercado no oficial se ha incrementado en más de 5.000%.
«El nuevo Dicom apunta a un esquema de entrega de divisas a sectores que el Ejecutivo considera estratégicos de cara a garantizar el abastecimiento y la provisión de productos (especialmente para el sistema Clap), en una nueva reconfiguración del poder a lo interno del chavismo, y está lejos de representar un esquema de apertura cambiaria», sostuvo el director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, en un reporte.
Resaltó que de acuerdo a información recabada por Ecoanalítica con diferentes técnicos del Banco Central de Venezuela (BCV), se habla de un esquema de reparto de divisas expedito a empresas ligadas a sectores claves para el abastecimiento, a saber: alimentos, cuidado personal, insumos industriales y repuestos. «El esquema del nuevo Dicom está lejos de implementarse bajo subastas y mucho menos, con un tipo de cambio que fluctúe en función de los niveles de oferta y demanda».
Para el economista y profesor de la Universidad Metropolitana, Enrique Gomzález, durante los anuncios se insistió  en que el tipo de cambio estaría determinado entre la oferta y la demanda y que el sistema sería absolutamente transparente.
«Sin embargo, según lo que se comentó en la presentación por parte de los altos funcionarios públicos, ninguna de estas dos cualidades parece que estarán presente en el nuevo Dicom», dijo.
Considera que de acuerdo a los lineamientos del esquema, existe un reconocimiento de que tanto la determinación administrativa por parte del BCV al fijar las bandas, aunado a un monto fijo de oferta de divisas por subasta; «hará que el precio de la divisa esté prácticamente determinado antes de la apertura de la subasta a los demandantes, y que la demanda poca incidencia tendrá sobre el valor del tipo de cambio resultante”.
El director de la firma Econométrica, Henkel García, coincide en que el Dicom no es un sistema de subastas de divisas. «Nuevo Dicom=Nuevo racionamiento de divisas (…) Es como un Clap de divisas«, escribió en su cuenta de Twitter.

Uno de los inconvenientes del Dicom es lo relativo a la transferencia de las divisas adquiridas en el esquema hacia las cuentas en dólares abiertas en los bancos del Estado, es decir, Bicentenario, Tesoro y Venezuela. Estas instituciones aún no han resuelto los problemas operativos para que sus clientes puedan trasladarlas hacia entidades financieras en el exterior.

Con el Convenio Cambiario Número 20 se aprobó la posibilidad de que los venezolanos puedan contar en el país con una cuenta bancaria en divisas, no obstante, este mecanismo no ha tenido los resultados esperados. Como ejemplo, se tiene que a algunas de las empresas automotrices las cuales participaron en las subastas del Sicad durante el año 2015, no se les asignaron las divisas pero a la fecha aún mantienen bloqueados los bolívares en sus cuentas, por lo que no pueden disponer del dinero.
Indicó Oliveros que dado los problemas de flujo de caja que afronta el Ejecutivo, el nuevo esquema arranca en un entorno de sequía de divisas. «Entre enero y abril el sector privado recibió a través de Cencoex y el Simadi el equivalente a unos $672 millones. Se estima que para el período junio-agosto se pudieran liquidar $1.250 millones, donde el nuevo Dicom concentre más del 50% de las liquidaciones«.
González señala además que el número de tipos de cambio que podrían ser reconocidos dentro de las estructuras de costos pueden terminar siendo muchos, «por lo que existirá dispersión de precios en un mismo mercado-producto, elevándose los costos de búsqueda e información para los consumidores (así como mayor dificultad para administrar la norma de control de precios)».
Las autoridades no hicieron mención el tipo de cambio protegido (Dipro), que desde febrero de 2016 se mantiene en 10 bolívares por dólar y que de acuerdo con el BCV, se liquida a través de ese mecanismo por co más de 91% de las divisas asignadas por el Estado.]]>