Economía venezolana se desploma 15% este año y otro 8% en 2019, según Cepal

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), una organización regional de Naciones Unidas cuya secretaria ejecutiva, Alicia Bárcenas, se ha mostrado como abierta simpatizante del chavismo, pronostica que la economía venezolana se desplomará otro 15% en 2018, en un proceso de deterioro que se prolongará en 2019 con otra caída de 8,0% para encadenar seis años seguidos de depresión histórica.

La proyección es más pesimista que el -12% de caída que había pronosticado la Cepal en agosto pasado, cuando divulgó el documento que ahora actualiza.

En su informe de actualización «Proyecciones de crecimiento para 2018 y 2019» , divulgado este  miércoles, la comisión con sede en Santiago de Chile revisó a la baja las estimaciones promedio de la región. Venezuela es de lejos el país de peor desempeño crónico en toda América y el Caribe y no hay perspectivas de una recuperación.

La Cepal espera durante 2018 una expansión promedio de 1,3% en América Latina y el Caribe, levemente inferior a la pronosticada en agosto pasado (1,5%). Para 2019 se prevé una tasa de crecimiento del 1,8%, según informó mediante un comunicado de prensa.

«Como es habitual, la dinámica del crecimiento mostrará diferencias entre países y subregiones», indica la Cepal en el comunicado.

Las economías de América del Sur, especializadas en la producción de bienes primarios, en especial petróleo, minerales y alimentos, crecerían a una tasa positiva (0,7%) este año, levemente inferior al año anterior. Para el año 2019 se espera un mejor desempeño en esta subregión, que crecería 1,6% en promedio.

Por su parte, para las economías de Centroamérica se estima una tasa de crecimiento de 3,2% para este año y de 3,3% para el 2019. Si se toma en cuenta Centroamérica más México, la proyección para 2018 es de 2,4% y para 2019 de 2,5%.

Para el Caribe de habla inglesa u holandesa se espera un crecimiento promedio de 1,9% para 2018, cifra revisada al alza respecto de la proyección de agosto, principalmente por un mayor dinamismo en el sector petrolero de Trinidad y Tobago, la mayor economía de la subregión, e influida en algunos casos por esfuerzos de gasto para la reconstrucción post desastres naturales. Para 2019, la tasa prevista para el Caribe es de 2,1%.

«Las proyecciones para 2019 se dan en un contexto de aumento de la incertidumbre y de los riesgos en el mediano plazo, indica la Cepal. Un riesgo que subsiste para las economías emergentes en general y, dentro de estas, para América Latina y el Caribe en particular, es el de un mayor deterioro del ambiente financiero internacional. Los altos niveles de deuda corporativa y soberana acumulados a lo largo de años de condiciones financieras globales laxas, constituyen un riesgo para algunas economías más expuestas a los cambios en el escenario financiero», advierte.