El bolívar fuerte de Chávez ahora sirve para fabricar bolsos y billeteras en la frontera

Vender billetes venezolanos y ganar 100% o más de su valor real no es novedoso en la frontera con Colombia, pero utilizarlos para diseñar bolsos y billeteras ha sorprendido a más de un transeúnte que se desplaza por la avenida Venezuela de San Antonio del Táchira, una de las arterias viales más concurridas del país en los últimos tiempos.

El bolívar fuerte de Chávez ahora sirve para fabricar bolsos y billeteras en la frontera

La migración desde otros estados hacia los pueblos fronterizos se ha intensificado en los últimos meses, tras la necesidad de buscar alternativas para sobrevivir en Venezuela.
Quienes viven del rebusque o la venta de bienes en la zona limítrofe entre San Antonio del Táchira y el departamento colombiano de Norte de Santander, han logrado imponer la creatividad por encima del comercio tradicional.
Si la venta de cabello sorprende a quienes atraviesan los 300 metros del puente internacional Simón Bolívar, la venta de carteras elaboradas con billetes vigentes del cono monetario nacional, ha superado la capacidad de asombro.
En medio de una muchedumbre que observa perpleja, El Estímulo consiguió a Claudio, un joven artesano proveniente de Valencia, estado Carabobo, que elabora novedosos bolsos con billetes de 10, 20, 50 y 100 bolívares.
Mientras los curiosos siguen extasiados por las maniobras del venezolano que cose con una aguja plástica más de 800 piezas de billetes, previamente dobladas y ensartadas una sobre otra, Claudio comenta que la situación económica en Valencia es “ruda, ni para comer”, y eso lo hizo moverse hacia la frontera.
La devaluación del bolívar frente al peso colombiano y la caída del poder adquisitivo, han generado el desplazamiento de miles de personas procedentes de la capital y de las ciudades del centro (Maracay, Valencia, Barquisimeto), hacia la línea limítrofe con Colombia.
La economía venezolana está sumida en un proceso hiperinflacionario tras alcanzar una inflación mensual de más de 50%, lo cual genera una significativa caída en la capacidad de compra de la población.
La venta diaria de bolsos -asegura el artesano- puede llegar a cinco y cada uno es vendido en 25.000 pesos, monto que al cambio en efectivo (0,023) registrado el pasado viernes 9 de febrero, equivale a 1.086.956 bolívares por pieza.
“La mayoría los hago por encargo. Se los llevan mucho los colombianos para regalos. Diario puedo vender de dos a cinco bolsos, pero si tengo más te aseguro que los vendo”, comentó mientras agilizaba el trabajo traspasando la aguja de un lado a otro.
Dependiendo del modelo del bolso a elaborar se necesitan más o menos cantidad de billetes, explicó Claudio.
Quienes observaban el trabajo del venezolano, que se desplaza libremente para comercializar sus productos tanto en Venezuela como en Colombia, le gritaban: “Chamo por qué no me haces uno con euros o dólares”, comentario que el joven respondía con una sonrisa.
“Es que la plata aquí ya no vale nada. Fíjate que este bolso puede llevar entre 60.000 y 70.000 bolívares en billetes. ¿Qué haces con eso? Nada, porque te compras un refresco de dos litros y ya te cuesta 120.000 o 140.000 bolívares. Mejor hago billeteras y carteras y me saco más del millón en cada una”, apuntó.
Claudio relató que el dinero obtenido de la ganancia por venta de sus bolsos no solo cubre los gastos de estadía fuera de casa, también alcanza para hacer transferencias bancarias a su familia en Valencia.
Como él, son decenas de hombres y mujeres que a diario deambulan por las adyacencias del puente internacional Simón Bolívar. Van de un lado a otro, caminan por ambas naciones, venden comida y verduras o se desempeñan como carrucheros (transportan equipaje), entre otras actividades de la economía informal, pero hay un denominador común: Quienes ejercen estos oficios en su mayoría son venezolanos.

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