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El dólar CLAP

En este artículo de opinión se explica por qué  en Venezuela la hiperinflación y el dólar paralelo son síntomas de la misma enfermedad.

El dólar CLAP

Como decía mi madre, no se coge puntada sin dedal. Ante mi pregunta de por qué hacían eso, me respondía: si no se ponen dedales se puyan los dedos. Llevarlo a la política como se hace en Venezuela implica que con cualquier decisión de política pública, así sea repartir un carnet, una beca, un trabajo o proteger el crimen como hacen el actual gobierno, y el gobierno se hermana con ella de manera incestuosa.

La bolsa o caja CLAP es un magnífico ejemplo de todas estas deformaciones que circunscribimos entre corrupción, rentismo, circo, servilismo, crimen, todo eso en una sola palabra, socialismo, cualquiera de ellas.

Veamos las “economías” o deseconomías que encontramos en la bolsa CLAP. A Bs 10 por dólar oficial, pero que para el gobierno la relación con el dólar es 1:1, se le colocan 12 kilogramos en alimentos que el gobierno le vende a la gente en condición se servilismo vía “carnet de la patria”. A un precio de Bs 10.000,00 con alimentos importados -preferiblemente- de México. Es decir, a un precio de $1.000,00, pero como es más cómodo homologar en volúmenes, tendríamos que cada kilogramo de CLAP tiene un precio homologado de Bs 83,3/kg, lo cual equivale a la tasa de cambio oficial de Bs 10/$, unos $83,3/kg.

A partir de este momento comienza la magia de los números del socialismo, como la repartición de los panes y el trago de vino y la única tilapia del río.

Veamos. Si Juan Pérez, tiene un salario mínimo de Bs 100.000, incluido el bono alimentario, podrá adquirir del comisario encargado de su posición servil, unas 10 bolsas CLAP, que vendidas en el mercado secundario, arbitrando un precio del dólar en el mercado paralelo de Bs 3.500 en tres millones quinientos mil bolívares (Bs 3.500.000), con los cuales él podrá adquirir unas 350 bolsas CLAP con 12 kg de alimentos cada una y con un beneficio nominal de 10.350 bolsas CLAP con precios relacionados entre ambas transacciones, unas treinta cinco veces más!

Como en la economía la convergencia a un precio de equilibrio es requerido, en un mercado secundario, con tantos oferentes de bolsas CLAP a Bs 10.000 por bolsa, sus precios tenderían a alcanzar el precio de equilibrio del dólar – a la fecha de Bs 3.500 por dólar, que al mismo tiempo nos diría cuál es el poder de compra del bolívar, o cuántos bolívares en condiciones de libre convertibilidad se requerirían para comprar un dólar.

El ejercicio que estoy realizando está dirigido a aquellos que dicen que el dólar caerá cuando los controles “exploten o revienten” olvidando que no es el dólar el que baja o sube en relación al bolívar, sino que éste envilecido por un proceso hiperinflacionario pierde poder de compra diariamente.

Así tenemos que Juan Pérez, quien compró una bolsa CLAP que al gobierno le costó 1.000 dólares a la tasa oficial de Bs 10 por dólar y que él se las arregló para llevar al dólar paralelo en Cúcuta o en Caracas, pasó por la magia socialista de llevar 1.000 dólares americanos a Bs 3.500.000 para luego adquirir 350 bolsas CLAP adicionales por el precio de 10 dólares, es decir, cada bolsa a 35 dólares, un 350%.

Lo interesante del ejercicio es que el precio de equilibrio de esas transacciones estaría realizándose al precio del dólar libre. Llamamos dólar libre aquel dólar que a un precio de mercado podemos comprar cuantos dólares pueda nuestro bolsillo.

Con esos incentivos en el mercado es evidente que la operación no la haría Juan Pérez sino el comisario encargado de la servidumbre de Juan, un militante de confianza de los encargados del CLAP, desde el propio presidente hasta el funcionario encargado de hacer las transacciones.

Es importante aprender que para hacer todas estas transacciones el comisario político encargado -su jefe político- no tiene ni siquiera que comprar las bolsas de plástico en tiendas de chinos, pues con sólo transferir los dólares y recibir los bolívares en la misma operación el comisario se estaría beneficiando 350% en dólares. Ya si los dólares los habría multiplicado por 350%. ¿Magia socialista?

¿Y cómo es que funciona esta magia? Muy sencillo. Mete la mano en el Tesoro, saca los 350 dólares “realengos” del petróleo y los mete en el sombrero del mago, Habiéndolos metido en el sombrero, en el primer momento en que la audiencia se descuida el mago los saca. ¿Qué cantidad de dólares pudo haber salido de ese sombrero durante estos 17 años en los cuales la revolución nos ha pasado por encima? Tome un lápiz amigo lector y échele número, luego me envía un mensaje y me dice cuánto.