El negocio de los bodegones se tambalea, importaciones pagarán aranceles

La dinámica cambia en el lucrativo negocio de las importaciones venezolanas. Después de pasar casi dos años exonerados de aranceles, los productos importados volverán a pagar para entrar al país.

La llegada de containers cargados de productos importados que no pagaban ni un dólar para entrar al país está terminando y con ello el negocio de los bodegones se puede tambalear.

Nicolás Maduro anunció, rodeado de su gabinete y empresarios, una nueva política aduanera. Tras priorizar por dos años la importación como forma de llenar los anaqueles en una Venezuela con escasez, se decidió por volver a cobrar aranceles para lo hecho fuera del país.

La exoneración de impuestos para entrar al país, junto a un dólar «barato», hizo despegar un lucrativo negocio de importación, y con ello el de los bodegones. Sin embargo, esta realidad puede cambiar después de la reciente aprobación de una reforma parcial de la Ley de Aduanas.

Desde el 2018, Maduro eliminó los aranceles a 8 mil de los 11 mil  productos que se importan. Desde este momento la proliferación de bodegones empezó a sentirse, principalmente en Caracas.

En agosto de 2018 el superintendente del Seniat, José David Cabello, señaló que eliminar estos aranceles permitía garantizar la materia prima en la producción industrial. Sin embargo, esto no es precisamente lo que sintieron los productores nacionales. Desde ese momento, la producción nacional se encontró en desventaja al competir en precios con productos sin impuestos.

Sin embargo, en diciembre de 2019 se redujo esa lista de productos. Solo 3.289 artículos continuaron impuestos. La medida, con efecto a partir del 1 de enero, acortó la lista de productos con ventaja arancelaria, incluso a las materias primas para la industria venezolana.

Cortesía Bolipuertos

Lo importado que se hace en Venezuela debe pagar impuesto

Por lo señalado por Maduro, la discrecionalidad para seleccionar los productos que pagarán arancel pasará por el filtro de lo que ya se hace en el país.

De esta forma, los productos importados que tengan competencia con la producción nacional deberán pagar impuesto, mientras que los que no se realizan en el país podrán entrar sin pagar arancel.

El negocio de los bodegones verán entonces un aumento en el precio de costo de sus productos, al tener que pagar impuestos para entrar. Sin embargo, esto no implica que aún no puedan competir con el producto venezolano.

La competencia de precios continúa

Entonces, ¿los productos importados serán más caros que los hechos en Venezuela? No necesariamente.

La disparidad de precios entre lo importado y lo nacional no solo es un tema que se resuelve con el cobro de aranceles.

La crisis económica que continúa atravesando el país sigue siendo un problema que golpea la producción venezolana.

La capacidad de producción instalada de la industria venezolana quedo gigante para una economía que se contrajo más de 50% desde el 2013. Si a ello se le suma la crisis eléctrica, la escasez de servicios básicos, la hiperinflación y la restricción al crédito bancario, la industria venezolana sigue en desventaja de precios respecto a los mercados internacionales.

El dólar barato también sigue generando una ventaja a la importación. En octubre de 2019, Asdrúbal Oliveros señaló que el tipo de cambio debería ubicarse en 90 mil bolívares por dólar para que los costos de producir se acercaran a los de importar. Mientras esto sucede, el productor se encuentra en desventaja.

Es por eso que el precio de la Nutella sigue siendo más barato que el precio del chocolate venezolano.