El turismo extranjero, la apuesta de una Argentina sedienta de dólares

La situación del peso puede ser un aliciente para el turismo internacional, ya que el país está barato para el europeo, y está barato para el resto de América Latina.

Con el reclamo de un peso devaluado y una oferta deportiva reforzada, el gobierno argentino quiere atraer turismo extranjero y de paso dólares a una economía en plena crisis, afirma en Madrid Matías Lammens, ministro de Turismo y Deportes.

El ministro se encuentra en la capital española con motivo de la feria turística Fitur, del 22 al 26 de enero, la más importante para Latinoamérica.

«La situación macroeconómica argentina y las obligaciones que tiene en cuanto a vencimientos de deuda nos van a obligar a generar dólares», afirmó Lammens.

«Una de las grandes expectativas que tenemos en términos de generación de divisas es el turismo», comenta.

Economía en recesión

Tras el período del liberal Mauricio Macri, el gobierno del peronista Alberto Fernández heredó en diciembre una economía en recesión. Los principales indicadores argentinos están en rojo. La inflación ronda el 55%, hay una depreciación del peso del 38% entre enero y noviembre de 2019, y el PIB cayó 3,1% en 2019.

Por si fuera poco, a esto se le suma una abultada deuda pública. La deuda asciende al 93% del PIB e incluye un pasivo con el FMI de 44.000 millones de dólares.

Para contener la caída del peso, el gobierno adoptó entre otras medidas una tasa de 30% a la compra y gastos en dólares. Esto fue un golpe para una población acostumbrada a ahorrar en dólares para protegerse de las devaluaciones y la inflación.

Una ventaja para el turismo internacional

La situación del peso puede ser un aliciente para el turismo internacional, ya que el país «está barato para el europeo, y está barato para el resto de América Latina».

En el viejo continente, el ministro viene a Madrid a mimar el mercado español, primer proveedor europeo de turistas a Argentina, con unas 215.000 llegadas en 2019, un 8,3% más que en 2018 según su ministerio.

«La gran oportunidad en Europa la tenemos en España», asegura.

Sin descuidar Francia y Alemania, dos mercados «donde podemos crecer», y que aumentaron el año pasado un 11,7% y un 10% respectivamente.

Una oferta deportiva variada

Actualmente, Argentina es el mayor receptor de turismo internacional en Sudamérica. Según el ministerio de turismo cuenta con 7,4 millones de llegadas estimadas en 2019.

Lammens dice que el objetivo es «seguir aumentando interanualmente este número». Para 2020 espera que el turismo receptivo traiga a Argentina más de 6.000 millones de dólares. En 2018, según los últimos datos disponibles de su ministerio, fueron unos $5.800 millones.

Una de las apuestas fuertes para este año son los eventos deportivos.

Del 12 de junio al 12 de julio, Argentina coorganizará la Copa América de fútbol junto con Colombia en cinco sedes, entre ellas el nuevo Estadio Único de Santiago del Estero.

Igualmente, el país acogerá en abril el Gran Premio de Argentina de MotoGP, en Termas de Río Hondo, y el torneo de golf PGA Tour Latinoamérica entre el 30 de marzo y el 5 de abril.

Turismo chino y latinoamericano

Lammens apuesta también por el turismo chino, que el año pasado representó, según su ministerio, más de 76.000 visitantes, en alza del 6,4% interanual.

«Son fervientes amantes del turismo antártico», detalló el funcionario, agregando que habrá que agilizar la política de visados con ese país.

Lammens apuesta también por los países limítrofes -el 65% de visitas de extranjeros el año pasado- y en particular «el sur de Brasil, que representa una gran posibilidad» en cuanto a estadías cortas.

El ministro dijo comprender las críticas formuladas por empresas del sector. El gravamen del 30% a la compra de dólares y pagos de servicios en esta divisa desalienta los viajes de argentinos al extranjero.

Sin embargo, defendió que es una medida «absolutamente extraordinaria», que busca «no sólo cuidar los dólares, sino apuntalar una reactivación económica rápida».

De momento, el efecto disuasivo de dicho impuesto parece haber estimulado en cambio el turismo local.

Camilo Alberto Kahale, presidente de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), comentó recientemente que el llamado dólar turista «contribuyó en el aumento de la demanda del turismo interno», y añadió que «hace varios veranos que no veíamos tanto movimiento en las diferentes plazas turísticas del país».