Empresas tachirenses cruzan la frontera y reciben incentivos

Dirigentes gremiales afirman que en la frontera entre Venezuela y Colombia por el estado Táchira se vive una crisis humanitaria de graves proporciones. A la depresión social se suma una fuerte contracción económica, que ha obligado a las empresas que hacen vida en la región a aceptar las oportunidades que les ofrece el país vecino. 

Empresas tachirenses cruzan la frontera y reciben incentivos

De acuerdo con los datos de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de San Antonio del Táchira, en los diez meses del cierre fronterizo entre Venezuela y Colombia, alrededor de 70% de los comercios de la zona han cerrado sus puertas. De la cantidad de empresas afectadas, otro 70% corresponde a las empresas que se mudaron al lado colombiano. “Se han ido de Venezuela con muy pocas probabilidades de volver”, indicó Isabel Castillo Zambrano, presidente del gremio, quien añadió que ya no se habla de cierre técnico, sino definitivo.

En el caso de la industria, afirma que el porcentaje de clausura asciende a 80%. “Más empresas tienen intenciones de irse. La maquinaria la han sacado, no sé como pero ya está allá, y ya el gobierno colombiano les está dando beneficios, incluso a los venezolanos. Lo único que piden es que generen empleo y que produzcan”, sostuvo ante los periodistas durante la segunda jornada de la Asamblea Anual de Fedecámaras, celebrada este martes en Caracas.

Daniel Aguilar, presidente de Fedecámaras Táchira, detalló que el gobierno colombiano incluso ofrece a los empresarios venezolanos 4 años de exoneración de impuestos y la posibilidad de repatriar sus ganancias. “Están desarrollando Cúcuta y convirtiéndolo en un pueblo moderno”, indicó.

Al referirse a las empresas que se quedan del lado venezolano, Castillo describe una situación sombría: trabajan a 20%-25% de su capacidad instalada y han reducido su nómina a la mitad en 8 meses. Los sectores que persisten son el de marroquinería, calzado y todavía algo del sector textil.

A su situación se añade el agravante de que tienen problemas para renovar el Registro de Empresas Manufactureras (REM), sin el cual no pueden movilizar mercancía al interior del país.

Aguilar agregó que el comercio entre ambos países por esta frontera se ha reducido 60%, mientras que el contrabando hacia el lado colombiano no parece detenerse. Afirmó que existe una importación informal de alimentos desde Puerto Santander (Colombia), donde también se ha dispuesto una “farmacia rodante habilitada” para los venezolanos.

La posibilidad de reapertura de los puentes que conectan a las ciudades tachirenses de San Antonio y Ureña con territorio colombiano ha sido discutida, pero no materializada. Este lunes, el gobernador de la entidad, José Gregorio Vielma Mora, sostuvo una reunión con los comerciantes de Cúcuta y del norte de Santander donde analizaron “la eventual reapertura”. No obstante, no se reportó ninguna conclusión al respecto.

“Esos puentes internacionales deben estar abiertos dentro de los tratados internacionales, para el traslado de mercancía y de personas. Hay personas que tienen que ir a hacerse diálisis en Colombia. Se nos han muerto personas pasando el puente. Esto ya es de humanidad. Lo que hay es hambre y miseria”, expresó el representante de Fedecámaras en la entidad.