Investigan a empresario argentino por lavado de activos en Venezuela

El empresario Juan José Levy fue citado por la justicia argentina por supuesto lavado de activos, evasión y contrabando agravado en las operaciones comerciales por cientos de millones de dólares que tejió Argentina con Venezuela durante la última década.

Investigan a empresario argentino por lavado de activos en Venezuela

El argentino es investigado por presuntas irregularidades detectadas en las operaciones comerciales que van desde supuestos sobreprecios de hasta 300% en productos, fletes y seguros, hasta la simulación de exportaciones -y el posterior cobro de sus reintegros- o el cobro de cientos de millones de dólares de Venezuela sin que concretara su contraprestación.

Según el diario argentino La Nación, Levy deberá presentarse el 20 de abril ante el juez en lo Penal Económico, Marcelo Aguinsky, quien accedió al pedido de la fiscal del caso, María Luz Rivas Diez, quien no descarta “una defraudación al Estado de Venezuela y/o al Estado Nacional Argentino”.

Rivas Diez expuso que Levy expandió sus negocios de la mano de vínculos inmejorables con funcionarios del régimen bolivariano de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, mientras que surgirían indicios sobre una supuesta relación con el entonces ministro de Planificación, Julio de Vido, y su mano derecha, José María Olazagasti, identificado en cables secretos de la Cancillería argentina como el responsable de comandar relaciones “paralelas” con Venezuela.

Tanto De Vido como Levy siempre negaron conocerse. El ex ministro recurrió a Twitter, en agosto pasado, para despegarse: “Quiero aclarar que no tengo ni tuve ningún tipo de relación ni personal ni de ninguna otra índole con el empresario Juan José Levy”, planteó el hoy diputado argentino.

En su dictamen, Rivas Diez apuntó que Levy compartió viajes a Caracas con Díaz Siero y con el entonces embajador argentino ante el gobierno chavista, Carlos Cheppi, mientras que recurrió a sociedades en Hong Kong y China con múltiples indicios de eventuales irregularidades. Entre otras, que una de esas empresas se creó después de la firma del contrato con Venezuela y fijó su domicilio en una oficina de alquiler temporal, por lo que la fiscal no descarta que se hayan usado para simular operaciones y extraer así divisas de Argentina y Venezuela, mientras imperaba el control de cambios en ambos países.

Los vínculos de Levy con el gobierno de Venezuela pasan por contratos para proveerle a la nación caribeña diversos productos que iban desde pañales hasta decodificadores de televisión digital.

Después de firmar esos contratos, la práctica recurrente fue que Levy recibió adelantos por hasta 60% del total del monto acordado -lo que equivalió a decenas de millones de dólares-, para luego inflar sus precios y costos, aunque hubo casos en los que el intercambio quedó en el aire.

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