La clase media chilena está frustrada pero no sabe de la dictadura

Luego de un estallido social que cobró la vida de 15 personas y un toque de queda que no se activaba desde enero de 1987, el economista Leonardo Vera explica que lo que sucede en Chile es producto de un malestar social en una clase media emergente joven que se siente frustrada ante sus aspiraciones y que no conoció personalmente la dictadura militar de Pinochet. 

La clase media chilena está frustrada pero no sabe de la dictadura

El salario mínimo en Chile es de 458 dólares, según el último anuncio del Ministerio de Trabajo y de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile, 50% de los trabajadores chilenos recibe un sueldo igual o inferior 562 dólares al mes, mientras que los costos de la electricidad, transporte, gasolina y medicinas son muy altos respecto a esta cifras.

El economista venezolano Leonardo Vera explica que los servicios para la mayor parte de la población son costosos, y que en comparación con otros países, el transporte público en Chile es uno de los más caros del mundo. De hecho, un estudio del banco alemán Deutsche Bank ubicó al país suramericano en el puesto numero 9 de los países con el transporte más costoso.

Pero no es solo por el transporte, que puede llegar a implicar 30% de los ingresos de una familia promedio, por lo que se quejan los chilenos, este año también se incrementaron los costos de otros servicios básicos como la electricidad, el agua y la salud pública. Todos estos temas dejan por fuera el aspecto político.

Vera explicó a El Interés que el hecho de que no haya un liderazgo político de cara a los manifestantes, da pie a que se mezclen las conducta anárquicas con las intenciones legitimas de cambio de muchos chilenos. En palabras más simples, el experto explica que esta reacción en general se da por una sociedad que tiene aspiraciones pero que no ve posibilidad de materializarlas.

El economista explica que Chile es un país lleno de desigualdades sociales, pese a tener la economía más solida de la región. En el reporte Panorama Social de América Latina elaborado por la CEPAL para el año 2017, explica que la clases social más adinerada (1% de la población chilena) tuvo acceso a 26,5% de la riqueza mientras que el los hogares con ingresos más bajos (50% de la población) solo pudo quedarse con 2,1%.

Vera habla también de la importancia de la vivienda para la clase media joven y de menores recursos, y explica que mientras que los costos de este rubro han crecido 150% durante la última década, los ingresos apenas solo han aumentado 25% en la misma cantidad de tiempo.

En cuanto a educación, el descontento tampoco es diferente. De acuerdo con lo señalado por el experto, una carrera en el sistema de educación pública universitaria cuesta entre 25.000 y 50.000 dólares, lo que muchas veces hace que los jóvenes recurran a prestamos bancarios con respaldo del Estado. Esto, para las familias de clase media puede significar adquirir una deuda de por vida.

Para solventar esto, Vera señaló que se deben hacer cambios y reformas en cada área que contribuye al malestar social de Chile. No obstante, aclaró que para esto se necesitan recursos qué hay que buscar y cita el ejemplo del sistema de pensiones, al cual ya se le está trabajando una nueva alternativa.

Este martes se cumplieron cinco días consecutivos de fuertes protestas violentas en Chile, y pese al descontento social que respalda esta reacciones populares, hay quienes hacen un llamado a la calma.

El economista chileno Óscar Landerretche, quien trabajó para la administración de la ex presidenta Michelle Bachellet, hizo un llamado a través de sus redes sociales para instaurar una mesa de dialogo entre el gobierno y los sectores de oposición que permitan ponerle fin a la tragedia que ha vivido el país durante los últimos cuatro días.

Landerretche señaló en un artículo escrito para un medio local: “Este es el momento para cambios estructurales a nuestro modelo de desarrollo y nuestro contrato social”.