La muerte, un lujo que los venezolanos no pueden costear

Los servicios fúnebres más económicos en Venezuela no bajan de los 140 dólares en una funeraria de bajo perfil. Este monto es el equivalente a 18,6 salarios mínimos, más de un año y medio de trabajo para un venezolano

La muerte como suceso familiar supone un gran desafío para cualquiera. El vacío que deja el difunto envuelve a todos sus seres queridos en una sensación de luto y tristeza que en algunas ocasiones es imposible de sobrellevar. Sin embargo, en Venezuela, para quien no tiene los recursos, el proceso que implica perder a alguien cercano puede ser aun más tortuoso.

En un recorrido por el área metropolitana de Caracas, El Interés visitó varias empresas fúnebres ubicadas en zonas populares de la ciudad, y  el servicio más económico no baja de 140 dólares.

Los servicios de estas funerarias ubicadas en los barrios solo incluyen la preparación del cuerpo, una urna de bajo costo (madera mdf o pino), el traslado del cadáver al lugar del sepelio o cremación y los trámites legales que implica la ceremonia. Las familias que acuden a estos proveedores deben buscar y pagar aparte los gastos que implica el entierro o en su defecto la incineración de los restos .

Además, por razones de seguridad y de espacio, estos proveedores en zonas populares organizan el velatorio en las casas de los familiares del difunto. Esto les permite abaratar costos para brindar un servicio con un precio más acorde a la realidad de muchos venezolanos.

Otras funerarias con un perfil más alto ofrecen servicios que parten desde los 560 dólares hasta los 960 dólares, incluyendo la búsqueda del difunto, el ataúd de madera, capilla entre 6 y 24 horas, tramites legales, preparación del cuerpo y traslado hacía el cementerio.

No obstante, a estos montos hay que agregarles también el costo de la parcela o de la cremación, el cual es cobrado aparte incluso en el Cementerio del Este.

Urnas de paleta y cartón

Otra estrategia que han implementado algunos ensambladores  de urnas -tanto en Caracas como en el interior del país- es buscar materiales aun más económicos para abaratar costos y proveerle a personas de bajos recursos una opción que se adapte más a su realidad.

Sergio Becerra, fabricador y vendedor de urnas comentó que su empresa ha llegado a construir ataúdes a base de paleta y cartón, las cuales se venden por un costo aproximado de 20 dólares.

Becerra explica que una urna de bajo costo, hecha con madera mdf oscila entre los 100 y 150 dólares. Otras piezas fabricadas a base de metal y con mayores implementos puede llegar a los 300 dólares. Pero, ¿qué diferencia a una de otra?

De acuerdo con Becerra, una urna de paleta y cartón es solamente para colocar los restos del difunto. No se abre, no tiene sellos herméticos  ni tamaños cómodos. Se usa únicamente para introducir el cuerpo y enterrarlo. No obstante, las piezas de mayor costo tienen características que podrían marcar una diferencia.

Por ejemplo, una urna estándar o de alta calidad está completamente sellada y no deja ningún tipo de abertura, por lo que, el riesgo de que entre algún animal o de que los olores del cadáver en descomposición salgan son menores.

1.250 dólares una parcela

La parcela más económica para el entierro de un difunto en el Cementerio del Este en Caracas tiene un costo aproximado de 1.250 dólares (25.000.000 de bolívares). No obstante, los terrenos mejor ubicados pueden llegar hasta los 2.000 dólares (40.000.000 de bolívares). En palabras más simples, un venezolano necesita 1.390 dólares para despedir a un ser querido si paga el servicio en una funeraria de bajo perfil.

Otros cementerios en la ciudad tienen problemas graves de seguridad. Por ejemplo, en el Cementerio General del Sur basta solo con entrar para ver urnas destapadas. Muchas personas evitan estos recintos por los altos índices de inseguridad que hay en la zona.

La opción más económica es la cremación. El Cementerio del Este ofrece este servicio por 475 dólares, el equivalente a 63 salarios mínimos. Sin embargo, tanto la morgue de Bello Monte como el Cementerio General del Sur tienen disponibles hornos crematorios gratuitos para familias de bajos recursos que no tengan cómo costear un servicio privado.

Sin embargo, el uso de estos hornos es limitado ya que no todos los difuntos son aptos. La Ley para la Regulación y Control para la Prestacion del Servicio Funerario y Cementerio de Venezuela establece las siguientes condiciones como un impedimento para proceder con la cremación:

1. Que en el cuerpo se encuentren alojados marcapasos, prótesis que impliquen riesgos o cualquier sistema de energía que funcione con mercurio u otro material que sea de riesgo para las personas y equipos.
2. Que el cuerpo esté sometido a un proceso de investigación penal o científica.
3. Que la persona haya sido tratada con nitroglicerina en un lapso de tres días antes de su fallecimiento.
4. La utilización de ataúdes de materiales que no sean biodegradables.
5. Que no se haya realizado la inscripción en el registro civil.

¿Costos muy altos?

María Carolina Uzcategui, empresaria y especialista en la industria fúnebre, explica que los costos de las compañías que prestan este servicio son altos. Se requieren al menos 2 personas con equipamiento (botas de seguridad, uniformes, etc) para retirar un servicio y manipular un fallecido, un vehículo en buenas condiciones, implementos para la preparación del cuerpo, artículos de limpieza, etc. Todo esto impacta dentro de la estructura de costos.

La industria también ha sido forzada a tener que usar materiales más costosos para la fabricación de las urnas. La especialista explica que antes se hacían en un proceso industrial con láminas de metal provenientes de la Siderúrgica del Orinoco.  Actualmente, casi todos se hacen de madera y de forma artesanal, lo cual encarece el costo del servicio.

Todas las empresas fúnebres tienen gastos en común, pero algunas tienen condiciones que pueden impactar sobre su estructura de costos. Por ejemplo, Uzcátegui explica que las funerarias en ocasiones tienen  otros gastos como el uso de una planta eléctrica, un camión de cisterna o el pago de «comisiones» para algún trámite legal.

No obstante, parece que en comparación con el mercado internacional, los cifras de la industria venezolana parece estar un poco más abajo del promedio. La experta aseguró que en Venezuela los precios inician en 200 dólares en adelante, dependiendo de la estructura de costos de la empresa (alquiler de plantas eléctricas, la calidad del ataúd, etc) y los diferentes componentes que el familiar quiera agregar. En Latinoamérica estos precios parten de los 350 dólares en adelante.

¿Qué hace el régimen ante la situación?

Las pésimas gestiones económicas implementadas por el socialismo del expresidente Hugo Chávez y el actual líder del régimen Nicolás Maduro son la causa principal de que los venezolanos no tengan ni siquiera garantizada una semana de comida con un mes de salario mínimo.

Una fuente que solicitó no ser identificada explicó que en algunos municipios del interior del país, las alcaldías pagan parcial o totalmente estas urnas de paleta para brindarles apoyo a las familias más afectadas. Sin embargo, a pesar de no tener acceso a las cifras de mortalidad, es fácil ver que existe un porcentaje alto de personas que no reciben la ayuda social.

Desde hace cuatro años el régimen de Maduro no publica cifras oficiales acerca de la mortalidad, pero existen varios indicadores que muestran que hay familias que deben resolver por su cuenta a la hora de presentarse una situación tan compleja como lo es la muerte de alguien cercano.

Por ejemplo, el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) totalizó en 2018 un saldo 23.047 violentas y una tasa de 81,4 homicidios por cada 100.000 habitantes. Los restos de víctimas por muertes violentas no pueden ser cremados, según lo establecido por la ley. Lo que significa que las familias de estas víctimas deben velar por si mismas los gastos que implique la pérdida de un ser querido.

Uzcátegui puntualizó que esta industria nunca ha sido considerada como un sector que necesite apoyos ni subsidios. El único respaldo que han recibido del gobierno es la entrega de las láminas de metal para la fabricación de ataúdes, pero la experta aseguró que no duró mucho.

«Tuvimos que someternos a los abusos de las mafias que traficaban con esto -las laminas de metal-. También en alguna ocasión, nos ofrecieron un mínimo apoyo para conseguir cauchos y baterías para los vehículos, pero eso también fue fugaz», aseveró.