Lluvias destruyen 200 hectáreas de papa en Carabobo

Más de 700 millones de bolívares en pérdidas registran los productores de papa del estado Carabobo, luego de las fuertes lluvias que han afectado las zonas de Chirgua, Bejuma, Miranda y Montalbán. 

Lluvias destruyen 200 hectáreas de papa en Carabobo

Se estima que 200 hectáreas sembradas de papa que equivalen a 2,4 millones de kilos del tubérculo fueron destruidos por las fuertes vaguadas que azotan el centro del país desde hace una semana, señalaron directivos de la Federación Nacional de Productores de Papa y Hortalizas.

Indicó Osvaldo Carnevalli, productor de la zona, que vendido a 310 bolívares cada kilo que se tenía previsto recoger en la cosecha, serían 744 millones de bolívares que dejarán de percibir unos 35 productores del estado Carabobo.

También se están dejando de producir unas 3.240 toneladas de semilla nacional que se tenía previsto intercambiar con productores del estado Lara.

Indicó Carnevalli que la situación afecta tanto a los productores de papa Kennedy financiados por el Estado venezolano a través del Fondo para el Desarrollo Agrario Socialista, -Fondas- y el Banco Agrícola como a la agroindustria a través de Pepsico y Munchi.

Agregó que empresarios de la industria de la papa y productores han programado planes de contingencia a fin de tratar de salvar “algo de la cosecha” que sirva a los productores de papa industrial.

“Los productores estamos pidiendo al Gobierno nacional una compensación y la condonación de la deuda que se había asumido para amortizar las pérdidas generadas por la vaguada”, precisó el vocero.

“En años anteriores los rendimientos se contabilizaban en 15.000 kilos por hectárea y ya este año no alcanzan ni siquiera 10.000″.

De acuerdo al directivo “de recuperarse algo será mínimo por lo que es imposible llegar al refinanciamiento de la deuda”.

Mientras tanto los productores de papa de los estados andinos -Mérida Táchira y Trujillo- además de parte importante de Lara, siguen a la espera de la semilla proveniente de Canadá.