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Mascarillas Ushuva: Un pedacito de corazón para vencer la pandemia

Desde hace 15 años, la diseñadora Marina Taylhardat se basa en la fuerza del amor como motor de su marca Ushuva. Ahora, esta motivación impulsa su proyecto "Un pedacito de mi corazón" en el que diseña, vende y dona mascarillas a quien no pueda pagar por ellas

El amor mueve al mundo, aún en tiempos de cuarentena. La diseñadora venezolana Marina Taylhardat lo sabe y con su marca de ropa Ushuva se mantiene activa en medio de la pandemia, para brindar luz y color a un mundo confinado a través de la venta y donación de unas cómodas y bellas mascarillas Ushuva.

Marina es una diseñadora que no solo se adapta a las circunstancias, sino que va más allá para aportar un granito de arena con cada punzada de su máquina de coser. Su taller de diseño sigue vibrando, aunque ahora la mayoría de sus telas se usan para fabricar mascarillas, en vez de camisetas.

«Estuve pensando mucho en cómo ayudar y me di cuenta que fabricar mascarillas de algodón era la mejor manera en que podía hacerlo», dice orgullosa.

Venta y donación, un modelo sustentable para Ushuva

La llegada del covid-19 fue un reto para Ushuva. Marina encontró un modelo sustentable que le permitió donar tapabocas de forma indefinida. La mejor manera  para ello fue apostar por la colaboración de todos sus clientes.

La idea principal de la marca Ushuva fue combinar las ventas con las donaciones de tapabocas. «Esto nos permite mantener nuestras donaciones por mucho más tiempo».

De esta forma, Ushuva vende un kit con tres tapabocas por un costo de $15. Con cada compra, se dona $1 a la Fundación Respirar es Vivir y una máscara a alguien que no tenga los medios para conseguirla.

«Al comprar un kit le darás un pedacito de tu corazón a alguien que necesita cariño, protección, y una pieza para seguir respirando con ánimo. Queremos hacer moda sustentable, con sentido social», asegura Taylhardat.

Utilidad, comodidad y belleza: Las características de los tapabocas Ushuva

Un pedacito de mi corazón es el nombre que tomó el proyecto de producción de máscaras Ushuva  y que apuesta por buscar belleza dentro de la crisis.

«En estos meses, los tapabocas han escaseado en el globo entero. Por eso, en Ushuva le damos la cara a la pandemia con la fuerza del amor y la solidaridad», apunta Taylhardat.

El diseño de las máscaras de Ushuva es práctico y fácil de usar. Las piezas están elaboradas con telas de algodón hechas en Perú y que son las mismas telas que caracterizan a las franelillas de la marca.

Además, los tapabocas tienen un toque elástico y se adhieren a la piel. El distintivo final de la pieza es el logo de Ushuva: Un corazón artesanal al que le falta un pedacito y que representa la filosofía de brindar amor a alguien más.

Mascarillas efectivas para evitar el contagio

Las mascarillas hechas con algodón y máquinas de coser funcionan, por eso Ushuva se embarcó en la misión de fabricarlas.

Un estudio de la Universidad de Cambridge en 2013 señala que los tapabocas hechos con algodón pueden captar un 71% de partículas, mientras que las mascarillas quirúrgicas captan 86%. En un momento con una alta demanda, la posibilidad de contar con las mascarillas quirúrgicas es limitada, por lo que Ushuva es una gran alternativa en este momento.

«Nuestro objetivo siempre ha sido que sonrías y te llenes de amor con una pieza Ushuva, así que vivamos esta #CrisisEnPositivo y no dejemos que el encierro mate lo cool», señala Marina de forma optimista.