Mercosur apuesta a reunión en mayo para sacarse sus espinas

Tanto la rebaja del arancel externo común como una flexibilización que permita alcanzar acuerdos comerciales sin el consenso de los cuatro integrantes del Mercosur son asuntos polémicos, que dividen al bloque.

Mercosur apuesta a reunión en mayo para sacarse sus espinas

Los países miembro del Mercosur debatirán formalmente sobre la flexibilización de sus negociaciones con terceros y una rebaja del arancel externo común en una reunión que se celebrará en Buenos Aires durante la segunda quincena de mayo, anunciaron las cancillerías de Argentina y Uruguay.

La celebración de una reunión presencial de ministros en Buenos Aires se acordó este lunes, al finalizar un encuentro virtual extraordinario en el que fueron abordados los dos temas planteados por Uruguay.

«La propuesta uruguaya pasa a estudio de los coordinadores del Grupo Mercado Común, con el fin de generar los insumos que habiliten a tomar decisiones en la próxima reunión del Consejo Mercado Común», indicó la cancillería uruguaya en Twitter.

Apuesta en el semestre

Argentina, a cargo de la presidencia pro témpore del Mercosur, señaló en un comunicado que con respecto a la revisión del arancel externo común -que promueve Brasil- se propone «alcanzar una convergencia con las propuestas de los Estados Partes durante este semestre».

«Debemos pensar qué capacidades tienen distintos sectores de la economía para soportar una baja de distintas posiciones del arancel externo común, y qué implicancia tiene una rebaja unilateral frente a negociaciones externas», declaró el canciller argentino, Felipe Solá.

En cuanto a la flexibilización de las negociaciones ante terceros países o bloques, posición que impulsa sobre todo Uruguay, Argentina planteó que «al finalizar este semestre se elabore una propuesta de plan de negociaciones externas que identifique prioridades de la agenda externa del Mercosur y el plan de modalidades específicas de ofertas (comerciales) y de disciplinas, y se elabore un informe completo sobre el estado de situación de las diferentes negociaciones», según el comunicado.

Dos pedazos de Mercosur

El comienzo de este debate es considerado como un logro por Uruguay. «Nos sentimos conformes (…) Fue una buena reunión. Tensa sí, pero buena al fin», dijo el canciller Francisco Bustillo.

«Es la primera vez en 20 años que logramos instalar el tema arriba de la mesa. Todo lo que logremos en materia de flexibilidad será ya no para beneficio de Uruguay sino en beneficio de todos», añadió el ministro uruguayo.

Tanto la rebaja del arancel externo común como una flexibilización que permita alcanzar acuerdos comerciales sin el consenso de los cuatro integrantes del Mercosur son asuntos polémicos, que dividen al bloque.

En ocasión de la reunión de este lunes, Uruguay aseguró contar con el respaldo de Brasil, mientras que Paraguay coincidió con la posición de Argentina.

«Con el apoyo total de Brasil, la propuesta de Uruguay sobre flexibilización y arancel externo común ingresa formalmente al Mercosur», celebró la cancillería uruguaya en Twitter.

Desencuentros históricos

En tanto, el viceministro de Relaciones Económicas e Integración de la cancillería paraguaya, Raúl Cauno, expresó que su país coincidió con Argentina en que flexibilización y arancel «son dos instancias diferentes que no pueden estar en un mismo instrumento porque tienen particularidades e impactos diferentes».

«Brasil y Uruguay dicen: ‘Señores, no estamos cumpliendo ese cometido de integrarnos al mundo y queremos que nos den la oportunidad de negociar de a 4, de a 3, de a 2 o individualmente…», refirió Cauno a la AFP.

La propuesta uruguaya «no es la forma adecuada, porque ataca los fundamentos de una unión aduanera, que es el estadio previo para la conformación de lo que queremos lograr: un mercado común», añadió el funcionario.

Los presidentes de Argentina, Alberto Fernández, y de Uruguay, Luis Lacalle Pou, chocaron fuertemente en la última cumbre de Mercosur, el 26 de marzo, debido a sus posiciones contrapuestas sobre la flexibilización del bloque comercial.

En ese momento, el mandatario uruguayo sostuvo que el Mercosur «no puede ser un lastre» que impida el avance comercial de su país, a lo que Fernández contestó que si Argentina es considerado un lastre, «que tomen otro barco».

El Mercosur, creado hace 30 años, requiere del consenso para sus decisiones, lo que Uruguay cuestiona ahora con vehemencia.

«Si todos no están de acuerdo, el Mercosur no avanza. Justamente lo que nosotros estamos planteando va directamente a atacar ese punto: los que no quieren avanzar por determinada razón que le den lugar a alguno de los socios para que avance», dijo este lunes el presidente uruguayo Lacalle Pou.