Nada impidió que los tres ceros volvieran al bolívar a 10 años de la reconversión

¿Es necesario que Venezuela adopte nuevamente un proceso para eliminar tres ceros al bolívar? Una década después de la reconversión, los venezolanos no sólo lidian con el diario incremento en los precios, sino también con la escasez de efectivo y las dificultades para realizar pagos y transacciones vía banca electrónica.

Nada impidió que los tres ceros volvieran al bolívar a 10 años de la reconversión

Los objetivos de la reconversión monetaria implementada a partir del 1° de enero de 2008 no sólo no se lograron, sino que en el transcurso de estos 10 años aparecieron nuevos problemas y recrudecieron otros, como la hiperinflación.
El «bolívar fuerte», al que se le eliminaron tres ceros y que ahora por la inflación estos tres ceros volvieron a la moneda nacional, es el ejemplo de las malas decisiones en política económica y de la negativa del gobierno a corregir los desequilibrios macroeconómicos.
Analistas consultados resaltan que el fracaso de la reconversión obedece a que el proceso no fue acompañado de un programa económico coherente y a la falta de independencia del Banco Central de Venezuela (BCV) para defender el valor de la moneda.
Esta situación generó que la tasa de inflación que el gobierno pretendía llevar de dos a un dígito cerrara 2017 en cuatro dígitos, una cifra nunca antes vista en la historia económica venezolana y lo que pulveriza el poder de compra de los venezolanos.
A juicio del economista y ex ministro de Planificación, Felipe Pérez, era prioritario ejecutar la reconversión monetaria en el año 2008 debido al proceso inflacionario que se vivía entonces, pero que no se trabajó en la implementación de medidas fiscales y monetarias para contener el alza sostenida de los precios de los bienes y servicios.
La meta era difícil de cumplir manteniendo un rígido control de precios y políticas tendentes a destruir el aparato productivo.
«Era necesario ejecutar la reconversión, pero no solo era quitarle tres ceros a la moneda, también se debía establecer un sistema en conjunto con una política fiscal y monetaria responsable. En los últimos años, se ha incrementado el déficit  del gobierno hasta alcanzar 18% del PIB (Producto Interno Bruto) y para taparlo se imprimió dinero. Se ha monetizado el déficit entre 80% a 95% al ser financiado por el BCV», apuntó.
De acuerdo a las cifras del ente emisor, la liquidez monetaria –responsable en gran medida de presionar la inflación–, pasó de 176 mil 953 millones de bolívares al cierre de 2007 a 122 billones 725 mil 153 millones de bolívares al finalizar 2017. Estos recursos no se generan a la par de la productividad en el país y presionan los precios al alza al no haber correspondencia entre la oferta y la demanda.
Pérez quien es consultor económico y líder del Movimiento Libertadores, resalta que Venezuela se encuentra en un proceso «hiper hiperinflacionario», al recordar que la hiperinflación clásica es cuando los precios aumentan 50% cada mes, pero el país ya cuenta con tasas mensuales muy superiores. «Tan sólo vemos como el rubro de alimentos se ha colocado en 150% en un período de 30 días».
Sostiene que este proceso hiperinflacionario era predecible por la manera en que el gobierno ha llevado a cabo su gestión económica.
«Estaba cantado que Venezuela llegaría a estos niveles inflacionarios. El gobierno usó al BCV como su caja chica. Si tuviera independencia, esto no hubiera ocurrido», dijo.
En 2007 el gobierno estaba preocupado por la inflación de dos dígitos y creó su campaña del «bolívar fuerte» para convencer a los venezolanos de la necesidad de la reconversión. Pero en la actualidad, la población tiene que lidiar con nuevos problemas: La escasez de efectivo y las dificultades para realizar pagos a través de los puntos de venta y para las transacciones vía banca electrónica.
«¿Hasta cuándo tengo que conformarme con retirar solo 10 mil bolívares del banco? Ese es mi dinero que gané por mi trabajo (…) ¿Tengo que calarme colas y venir todos los días para poder retirarlo todo? Esto no tiene sentido», destaca Cristina Rodríguez de 43 años.
Para solventar esta situación, el gobierno de Nicolás Maduro ha emitido billetes de más alta denominación y trató de incentivar el uso de los canales electrónicos de los bancos. Hoy en día conviven las piezas de la reconversión que se inició el 1° de enero de 2008 con las piezas que llegaron en el transcurso de 2017 siendo el de mayor valor el de 100.000 bolívares.     
Todo ello ha originado -sin embargo- el racionamiento del dinero en efectivo tanto en cajeros automáticos como en las taquillas de las entidades financieras públicas y privadas.
«Los puntos de venta están cada vez más lentos, ahora hay que hacer cola hasta para pagar», afirma Braulio Hernández de 34 años.
Considera Felipe Pérez que un nuevo gobierno debe ejecutar con urgencia otra reconversión monetaria y no traer billetes de más alta denominación. «Esto se ha convertido en un problema de economía política, la única forma de resolver los desequilibrios macroeconómicos es cambiando a este gobierno».
Esta apreciación obedece a que el gobierno de Maduro no da señales de modificar su política económica caracterizada por controles de precios y de cambio que llevan más de una década, por la restricción en la entrega de divisas para la importación, por un alza constante del gasto público y de la liquidez monetaria, por cubrir su déficit con financiamiento del BCV, por la ejecución de los recursos públicos y de los subsidios sin ningún tipo de auditoría y por la ineficiencia para contener el precio del dólar en el mercado paralelo.
Algunos sugieren que antes de ejecutar un programa de ajuste y de estabilización, el gobierno podría poner en marcha otro plan de reconversión de la moneda y presentar su «bolívar más fuerte» para fulminar de una vez por todas «la guerra económica», culpable -según las autoridades- de la crisis venezolana.
Cifras tras la reconversión
1.- Inflación 2007: 22,5% (BCV)
Inflación 2017: 2.735% (* Cálculos Ecoanalítica)
2.- Liquidez monetaria 2007: Bs 176 mil 953 millones
Liquidez monetaria 2017: Bs 122 billones 725 mil 153 millones
3.- Reservas internacionales 2007: $34.286 millones
Reservas internacionales 2017: $9.830 millones
4.- Denominaciones de billetes 2007:  Bs 500, Bs 1.000, Bs 2.000, Bs 5.000, Bs 10.000, Bs 20.000 y Bs 50.000
Denominaciones de billetes 2017: Bs 2, Bs 5, Bs 10, Bs 20, Bs 50, Bs 100, Bs 500, Bs 1.000, Bs 2.000, Bs 5.000, Bs 10.000, Bs 20.000 y Bs 100.000
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