Países petroleros buscarán un acuerdo en Moscú para recuperar los precios

Tras el fracaso del encuentro de Doha, que buscaba un acuerdo para congelar la producción de petróleo a niveles de enero, los principales actores cifran sus esperanzas en la reunión que preparan para mayo en Rusia.

El ministro de Petróleo venezolano, Eulogio Del Pino, declaró en Moscú la semana pasada, que los representantes de Arabia Saudita no tenían autoridad para negociar el acuerdo de congelación de crudo a niveles de enero que buscaba una recuperación de los precios.

Dijo textualmente: “No estaba en la habitación el que toma la decisión”, refiriéndose al príncipe Muhammed bin Salman, hijo del rey, de 34 años.

El ministro petrolero saudita Ali al-Naimi había acordado con Rusia, Catar y Venezuela congelar la producción a enero. Fue la primera vez que se desautoriza al geólogo Al-Naimi, de 80 años de edad y apasionado de largas caminatas en Viena cuando la OPEP se reúne.

Al-Naimi, fue el arquitecto de la creación de Aramco y también el gestor para que las cuatro transnacionales le vendieran sus acciones a la casa real saudí.

Un grupo de países productores de la OPEP y No OPEP que asistieron a la frustrada reunión de Doha, aspiran reunirse en mayo en Moscú y se desconoce si invitarán a Arabia Saudita, quien a último momento supeditó su participación en el acuerdo a que Irán recortara producción, lo cual estaba descartado de plano.

El príncipe Salman en una declaración posterior dijo que Riad produce 10,2 millones de barriles diarios, y puede elevar el bombeo a 12,5 millones de barriles diarios entre 6 y 9 meses, una clara señal de que no hay intención de congelar o bajar la producción.

El mismo día que se anunció que no hubo acuerdo en Doha, se inició una huelga de trabajadores en Kuwait que abarca una producción de 1,1 millones de barriles diarios, disminuyendo temporalmente la sobreoferta actual.

El mercado está consumiendo 94 millones de barriles diarios y la producción es 96,2 millones de barriles diarios. El precio del West Texas Intermediate y del Brent se acerca al promedio de producción de los esquistos (45 dólares el barril).

El petróleo es apenas el 12% del PIB (90% en el caso de los sauditas), dijo un portavoz de Teherán que aseguró van a recuperar su cuota en el mercado y puede soportar los bajos precios.

Fuentes de Irán dijeron que está clara la situación y la enemistad entre ambos países por razones religiosas y durante los años de sanciones, los sauditas se apoderaron del suministro iraní a Suecia y Polonia.

Después de la frustrada reunión de Doha, Rusia dijo que podría aumentar el suministro al mercado.

Fayyad Al- Nyma, nuevo ministro petrolero de Irak, advirtió que probablemente se reunirán en mayo en Rusia en un nuevo intento de llegar a una negociación, con los mismos productores que concurrieron a Doha.

Olivier Jakod y Michael Witter, de la Societe Generale y Petromatix GmbH, dijeron que el ministro petrolero saudita estaba a punto de lograr un hito internacional al acordar una negociación con Rusia sobre la congelación de la producción.

Irak quiere tomar parte en la nueva reunión de Moscú y aspira a que la congelación sea por un corto período. Las exportaciones iraquíes llegaron a 3,9 millones de barriles diarios, incluida la producción kurda.

Fitch Ratings y Standard and Poor están bajando la clasificación de los países petroleros encabezando la lista con Arabia Saudita y hasta los Emiratos Árabes Unidos, que desde 1980 no había sido revisado.

Tras el fracaso de la reunión en Doha, unos 40 traders en 72 horas cambiaron sus posiciones de compradores a vendedores. Bank of America ha estado monitoreando un precio de alrededor de 50 dólares, cuando se esperaba la congelación.

La caída de los precios del petróleo representó un recorte presupuestario de 25% en Arabia Saudita, equivalente a unos 30.000 millones de dólares afectando a familias de clase media, al eliminar los subsidios, subir el precio de la gasolina, el agua y comenzar a cobrar IVA desde el segundo semestre de 2015.

Detrás de esos cambios está el príncipe Muhammed bin Salman, hijo del Rey, que además de ser el número uno en el orden de sucesión, es ministro de Defensa y tiene luz verde para vender 5 % de Aramco, la empresa petrolera estatal más grande del mundo con una capacidad de producción de 12,5 millones de barriles diarios.

El 80% de la nómina del sector privado en Arabia Saudita, es extranjero, incluyendo grandes porcentajes en Aramco, procedentes de países árabes.

«Con o sin Doha, vemos que el mercado está cambiando», dijo a Reuters Abdullah El-Badri en una cumbre petrolera en la capital francesa. «Quizás la demanda será mayor que el suministro y vemos que el mercado en 2017 dará un giro y será positivo. No sé cuál será el precio, no puedo decirlo realmente. Pero al menos será mejor de lo que estamos viendo ahora mismo».

Badri agregó que prevé que el mercado dé un giro en el tercer trimestre de este año. «El único problema que estamos teniendo es este sobreabastecimiento, si podemos resolverlo entonces el mercado se estabilizará».

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