¿Qué pasó con el aumento de la tarjetas de crédito?

La mayoría de los venezolanos, que con la noticia del aumento del límite de las tarjetas de crédito esperaron ver repentinamente su crédito saltar en cantidad para poder resolver su día a día, siguen esperando.

Ya pasaron más de 15 días desde que se anunció el nuevo límite de tarjetas de crédito en Venezuela. Según la disposición de Sudeban, el límite máximo se eleva hasta 10 millones de bolívares. Sin embargo, del dicho al hecho, hay mucho trecho.

Los nuevos límites impuestos por la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) estimaban que las tarjetas de crédito deberían tener un monto mínimo de límite bancario de 1 millón de bolívares y un monto máximo de 10 millones.

El anuncio formal fue hecho por la Sudeban mediante Resolución Nº 060.19, de fecha 12 de noviembre de 2019, «en concordancia con las políticas del Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica y en aras de brindarle a la población una alternativa complementaria que le permitirá mejorar su calidad de vida», señalaba el comunicado.

La realidad es que muy pocos pueden llegar a percibir este incremento en sus tarjetas, por muchas razones que no le permiten a la banca elevar su cartera de crédito. Estas razones son impuestas por el mismo Sudeban que ahora pide un mayor crédito de consumo.

¿Una especie de fakes news?

Si bien la noticia del aumento de los límites de tarjeta de crédito no fue una farsa, su aplicabilidad sí lo puede llegar a ser.

Aunque la medida pueda tratarse de una especie de mecanismo para reactivar un consumo final que se ha desplomado 80% en los últimos años, la banca venezolana no puede plantearse subir todos los límites de las tarjetas, debido a que hay un encaje legal efectivo de 80%.

Con el porcentaje de encaje legal que la banca debe respetar, los créditos en general se han visto mermados hasta prácticamente desaparecer.

A pesar que el límite máximo es de Bs 10.000.000 , no todo el mundo tendrá acceso a este monto. En realidad, serán los bancos quienes decidan a quien le otorgan el crédito máximo y no están dispuestos a hacerlo con todo el mundo, ni siquiera con la mayoría.

La economista María Inés Fernández señala que en este momento y con un encaje legal como el venezolano, no se puede asumir los nuevos montos en tarjeta de crédito que establece el Sudeban.

«Se puede recolocar lo que se va recibiendo de amortización de créditos o liquidación de inversiones, pero así como están las cosas poco más», asegura Fernández.

¿Qué dicen los banqueros?

La medida anunciada por Sudeban llega en un momento en el que la banca también está sufriendo los embates de una crisis económica que arropa al país.

En el foro «Presente y futuro de la banca en Venezuela», realizado por la Universidad Metropolitana (Unimet), los banqueros reunidos señalaron que los nuevos límites de las tarjetas de crédito son difíciles de cumplir.

De hecho, el presidente del Banco Venezolano de Crédito, Germán García Velutini, señaló que lo más probable es que la mitad de las tarjetas de crédito desaparezcan, por que «la única manera de ejecutar la medida de fijar nuevos límites es eliminándolas».

Además, la tasa de interés de las tarjetas de crédito sigue tasada en 40% anual. Con una inflación que se estima cerrará el año por encima de 5.000%. Esta realidad hiperinflacionaria en Venezuela lleva a que el crédito al consumo final esté lejos de ser un negocio para la banca venezolana.

La economista Fernández señala que los balances de la banca venezolana no soporta un aumento de esa magnitud, porque implicaría multiplicar muchas veces la actual cartera de tarjetas.

¿Quién entonces tendrá una tarjeta de crédito con los nuevos límites?

Muy pocas personas. Al tener la banca la potestad de decidir a quien les aumentarán las tarjetas de crédito, muy pocos serán los que verán crecer el límite de sus tarjetas.

«Las instituciones bancarias, previo proceso de análisis y evaluación de la información del cliente y en función de su perfil financiero, determinarán el límite a ser aprobado a cada cliente por instrumento (tarjeta de crédito) independientemente del número de tarjetas que posea en el banco», señala la resolución.

Así que en vez de ver sus tarjetas aumentar, la mayoría de los tarjeta habientes verán inutilizadas sus tarjetas por completo. Aunque ya no servían para mucho, lo cierto es que algunas personas aún las usan para pagar algunos servicios de telefonía móvil o televisión por suscripción.

¿Cuál es entonces la solución?

Ante la imposibilidad de efectuar la medida del Sudeban, la economista María Inés Fernández señala que «probablemente los bancos negociarán algún mecanismo que permita solventar estas dificultades para poder subir los límites de crédito».

Por el momento, hay productos similares a las tarjetas de crédito que van directamente a las cuentas corrientes o de ahorros como los credi nóminas o créditos rápidos que pueden llegar a ser promovidos.

La opción de dolarizar las tasas y los montos de las tarjetas de crédito, como ya se realizó con la cartera de crédito comercial de la banca, podría ser una vía para la sobrevivencia de las tarjetas de crédito. Sin embargo, la opción aún no está sobre la mesa.