Reelección de Maduro acelerará las sanciones

Luego de revelarse los resultados de las elecciones presidenciales celebradas este domingo en el país, Nicolás Maduro es reelecto por otros seis años más a pesar de que Venezuela presenta la peor crisis económica en su historia, con una voraz hiperinflación instalada desde octubre de 2017, la parálisis del sector productivo nacional, la escasez de insumos básicos y la constante falla de los servicios públicos. 

Reelección de Maduro acelerará las sanciones

Tras ser reelecto en su cargo para el periodo 2019-2025,  el jefe de Estado insistió en la necesidad de instaurar una “nueva economía” para enfrentar la crisis a la que califica de “guerra económica” impulsada en su opinión por Estados Unidos y apoyada por sectores de oposición. Pero a su administración pueden llegar nuevas sanciones económicas y financieras por parte de Donald Trump, quien junto a otros gobiernos de la región no reconocen los resultados de este 20 de mayo.
«Me dedicaré por entero a la recuperación de la economía», prometió Maduro al proclamar su victoria ante sus seguidores desde el balcón del pueblo del Palacio de Miraflores.
La economía en Venezuela tiene el peor desempeño en todo el mundo. El FMI estima la caída del PIB en 15% y la hiperinflación en 13.800% para 2018. Su producción de crudo cayó al peor nivel en 30 años.
Los venezolanos soportan la escasez de comida y medicinas, el alto costo de vida con un ingreso mínimo que solo da para medio kilo de carne y el éxodo de cientos de miles.
Maduro atribuye la debacle a una «guerra económica de la derecha» aliada con Washington, que ha sancionado a unos 60 funcionarios venezolanos y prohibió a los estadounidenses negociar deuda del país petrolero, en default parcial.
Estados Unidos, al que Venezuela vende un tercio de su producción de crudo, amenaza con un embargo petrolero.
Maduro confía en China y Rusia pero «un nuevo gobierno, considerado ilegítimo, no tendrá capacidad de maniobra ni en finanzas internacionales ni en diplomacia».
Mientras que Estados Unidos nuevamente amenazó con tomar nuevas medidas punitivas contra el país luego de las cuestionadas elecciones presidenciales que se celebraron este domingo.
Los comicios «fueron una farsa», dijo el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, en Twitter, y señaló que su país rechaza la «dictadura» de Maduro.
El gobierno de Donald Trump «ha tomado acciones fuertes sobre Venezuela y vendrán más. Estados Unidos no se sentará sin hacer nada mientras Venezuela se desmorona», advirtió.
Mientras, el Grupo de Lima -integrado por Canadá y 13 países latinoamericanos- llamó a consultas a sus embajadores en Caracas, acordó «reducir el nivel de las relaciones diplomáticas» y actuar para bloquear fondos internacionales a Venezuela.
La oposición está profundamente dividida. Falcón se apartó de la MUD para lanzar su candidatura y no logró quitarse el estigma de «traidor», que también le cargan del lado del chavismo.
Para los expertos, el desafío de la oposición es reunificarse en torno a «una estrategia» que quiebre al chavismo, en el poder desde hace casi dos décadas.
Una «implosión» representa el «mayor riesgo» de Maduro, si cada vez más funcionarios se sienten acorralados por las sanciones internacionales, opinan los analistas.
Señalan que de decretarse nuevas sanciones por parte de la administración de Donald Trump, el gobierno venezolano podría intensificar la política de controles. Mientras que otros, destacan que la crisis económica y humanitaria del país obligaría a Maduro a comenzar a destrabar la economía a través de una apertura petrolera (dando una mayor participación a socios u aliados extranjeros), levantamiento parcial del control de cambio y de precios.
Con información de AFP]]>