Ropa de segunda mano, una opción para quienes no compraron en el Black Friday

En la Venezuela hiperinflacionaria, muchas personas resuelven sus estrenos navideños con la ropa que dejó de gustarle a alguien más.

En esta época, muchos dejan de lado la posibilidad de comprar algo nuevo simplemente porque las circunstancias están cuesta arriba. Las tiendas, esquinas y casas con venta de ropa usada pueden verse por varios sectores de la capital venezolana.

La calle Argentina de Catia es una de las más populares cuando se habla de ropa usada.

Ernesto Jimenez tiene toda la vida como comerciante de ropa de segunda en esa calle. Se siente un servidor público más que un comerciante informal. Su voz ronca siempre responde enseguida cuando alguien se acerca a su puesto a preguntar el precio de un pantalón o una camisa.

ropa usada

Aunque tiene 25 años vendiendo en Catia, 15 de ellos ha estado ofreciendo ropa usada. Sin embargo, en los últimos 5 años Ernesto ha visto un cambio.

«Desde hace 5 años, la mercancía que me llega es de mejor calidad. Lo que pasa es que muchos de quienes me venden la ropa son personas que se van del país, algunos para completar pasajes y otros para no llevarse bultos innecesarios. Ellos son los que traen la mejor ropa», asegura.

Ernesto también acepta cualquier tipo de pago. Bolívares, pago móvil, hasta trueque y, por supuesto, divisas. Sin embargo, «el que compra en dólar se lleva lo mejor».

¿Cuánto cuesta la ropa usada?

En Catia toda la calle es un mercado a cielo abierto. Todo lo que las personas buscan lo pueden encontrar en alguno de los incontables puestos, aunque en esta época, además de comida, lo que más se busca es vestimenta.

ropa usada

Isolina tiene un puesto con ropa y zapatos. Los pantalones tienen un costo entre 100 mil a 180 mil bolívares. Al frente de Isolina está Ramón Gil, quien vende zapatos usados. Los precios rondan entre los 150 mil y los 250 mil bolívares.

«El mismo 23 o 30 de diciembre muchos se llegan y les resuelvo la pinta, aunque algunos van al Sambil y pagan en dólares, otros que no tienen tanta suerte se llegan aquí y algo se llevan», dice Ramón.

En Chacaito también se vende ropa usada

En el CC. Unico de Chacaito hay una boutique de ropa usada.  Yoliver Espinoza vende en la tienda ropa de segunda mano pero en buen estado. Se pueden encontrar jeans con precios que no llegan a los 200 mil bolívares.

ropa usada en chacaito

«Aquí llega mucha gente y se llevan lo que necesitan, hasta vestidos de novias y trajes para caballeros se pueden conseguir aquí. La gente puede comprar con bolívares o en divisas», señala Espinoza.

Al igual que en Catia, la mayoría de la ropa que tiene esta tienda de segunda mano proviene de personas que se han ido del país y que no pudieron meter todo su closet en la maleta.

Virginia compra lo que puede, no lo que quiere

Tener 5 hijos que vestir en Navidad es sin duda un reto para una madre soltera. Virginia Martínez enviudó hace 4 años y le ha tocado criar sola a 4 varones y una niña.  Vive en las Lomas de Urdaneta y bajó a Catia a comprar ropa usada, no para ella, sino para sus hijos.

zapatos usados

«Los más pequeños heredan la ropa de los dos mayores y nunca se han quejado de ponerse cosas viejas, pero pienso en los mayores que no tienen de quien heredar. El mayor tiene 12 años y está creciendo, por eso ya no tiene ropa», asegura.

Su hija de 10 años tampoco tiene la opción de heredar la ropa de nadie. Al ser la única mujer, entonces Virginia tiene que salir a comprarle algo. Después que enviudó, los padrinos de los niños le brindan a veces ayuda. De hecho, le dieron dinero para comprar algo de ropa, pero si se va a una tienda, entonces no podrá comprarle a todos.  «Mejor compro usado y así cada uno tiene algo para esta Navidad».

Fotos y reporte de Daniel Hernández | Edición de Ariana Briceño Rojas