Sindicato de Cementos Táchira anuncia posible cierre técnico

Representantes de la Central Socialista Obrera gritaban en una sola voz "¡Duro al corrupto!" y exigían la fiscalización de todas las empresas que han sido nacionalizadas durante el chavismo para constatar el estado de producción de las mismas.

Sindicato de Cementos Táchira anuncia posible cierre técnico

También pidieron al presidente Nicolás Maduro una auditoría urgente para Cementos Táchira porque la producción ha caído en más de un 42%.

El secretario general del Sindicato de Cementos Táchira, José Prato, denunció la grave situación que vive la empresa. De no ser atendida de inmediato, aseguró, será llevada a un inminente cierre técnico.

El representante hizo un llamado junto con el coordinador de la Central Socialista de Trabajadores, José Bracca, al primer mandatario para que envíe a Táchira una comisión presidencial que se encargue de auditar a la planta cementera con el fin de indagar sobre una serie de irregularidades que se han cometido en relación a las inversiones dentro de la planta.

Prato señaló que desde que el gobierno nacional asumió la administración de cementos Táchira hace ocho años, han pasado siete ministros y su legado ha sido la falta de continuidad administrativa. Esto ha evitado que se lleve una línea recta en cuanto a la producción.

“No se han logrado precisar costos de producción y la empresa está dando pérdidas. Para producir un saco deberíamos gastar más de 600 bolívares, el último incremento lo ubicó en 450, colocándonos todavía por debajo del costo de producción. Además de la caída en la producción de cemento y de clinker, materia prima para la producción de cemento», explicó.

El trabajador de la cementera precisó que en 2008, cuando el Gobierno tomó la empresa, se arrancó con una producción de 235.000 sacos anuales y esta ya había caído a 75.000 sacos en 2015. Esta cifra refleja que la planta se encuentra en menos de 42% de la producción nominal.

Para el dirigente sindical la situación se agrava cuando señala que 247 trabajadores de nómina directamente se estarían afectando con la situación e indirectamente unos 3.000 trabajadores. A esto se le suma el sector ferretero y de construcción, que están paralizados porque el cemento no llega a las obras. El total sería de 10.000 personas afectadas por la situación de Cementos Táchira.

La capacidad instalada de la cementera es de 180 mil toneladas diarias en el horno 1, y en el horno 2 de 380 toneladas. Actualmente solo el horno 2 de encuentra operativo y trabaja de manera irregular. Lo normal es que se paralice una vez al año; sin embargo, este se detiene una o dos veces por mes, informó Prato.

“Estamos hablando de una planta con 72 años de instalada y que desde hace 10 años no se le invierte dinero y ha quedado prácticamente en el pasado. El reloj de arena se paró hace más de 6 años y a los trabajadores nos ha tocado producir de manera rudimentaria y con mecanismos ortodoxos para decirle al país que la planta está trabajando”, comentó.

– Administrada desde Caracas –

El dirigente sindical indicó que la empresa de cemento está siendo manejada directamente, en su área comercial, desde Caracas. La distribución del cemento “no se hace directamente al pueblo”, razón por la cual exhortan al Gobierno a hacer una revisión para indagar hacia donde se estaría desviando el producto.

Por otra parte, señaló que el gerente de planta debe tener conocimiento sobre la administración del producto.

Estamos cansados de los paracaidistas vestidos de rojo, necesitamos a alguien con sentido de pertenencia y que sepa el manejo de la comercialización y que conozca los recursos con los que cuenta y aprovecharlos para que la empresa sea sostenible y sustentable en el tiempo”, se quejó.

El dirigente Bracca emplazó a la actual administración de cementos Táchira a que digan “¿Dónde está el cemento? ¿Quiénes tienen esas mafias? Averigüe señor presidente quién es el que tiene las mafias aquí porque esa misma gente es la que quiere que siga el caos, por eso pedimos auditoría”.

Exhortó al gobierno nacional a que tome la planta y de verdad la convierta en una empresa de cemento socialista.

“Nosotros podemos demostrar que tenemos la capacidad de poner a producir esta planta como debe ser. Nos cansamos de que nos utilicen quienes dicen ser revolucionarios y nos utilicen para enriquecerse ellos y hacerle un daño al proceso revolucionario”, dijo Bracca.

También extendieron el llamado a la Asamblea Nacional. Le pidieron dejar a un lado las divergencias y trabajar unidos por el bien de todos para buscar una solución a la situación que vive el país en donde la gente del barrio es la más afectada.