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Tenedores puertorriqueños reclaman que les paguen al menos los intereses

Los miles de puertorriqueños que tienen bonos de la isla defendieron este lunes que el Gobierno sí tiene capacidad para pagarles al menos los intereses de su deuda sin sacrificar la prestación de servicios públicos.

Tenedores puertorriqueños reclaman que les paguen al menos los intereses

Estos tenedores, que han formado la asociación Bonistas del Patio, mantuvieron hoy el Primer Encuentro de Tenedores Puertorriqueños, en el que escucharon la opinión de expertos financieros y responsables de la política financiera y económica del Gobierno local para informarse mejor de cómo les puede afectar la decisión del Ejecutivo de dejar de pagar la deuda.

Durante la reunión fueron muchas las voces que apuntaron que el Gobierno sí tiene capacidad para pagar la deuda pública, o al menos a los tenedores locales, que ascienden a unos 60.000 titulares que insisten en que son «ahorradores particulares, y no fondos buitres», como se suele imaginar a los acreedores.

Por ello, presentaron una propuesta enfocada en el pago de los intereses y el aplazamiento del principal por un período de cinco años, en línea con lo que el Gobierno está tratando de negociar con el conjunto de sus acreedores.

«Son muchas personas las que dependen de esos intereses para poder vivir de su retiro o mantener sus negocios locales operando», alertó Jorge Irizarry, director ejecutivo de la organización.

En conjunto, estos tenedores son titulares de unos 15.000 millones de dólares, lo que supone 22% de los cerca de 70.000 millones a los que asciende la deuda puertorriqueña.

Esta asociación calcula que si se cancela por cinco años el pago del principal de todos los emisores gubernamentales la carga de los pagos se reduciría en unos 5.800 millones de dólares, mientras que sólo habría que pagar 2.055 millones en esos cinco años en concepto de intereses.

Esos intereses serían «una inyección anual importantísima a nuestra economía», argumentan los tenedores locales, ya que ese dinero, dicen, termina revinvirtiéndose en la isla, que acumula ya una década en recesión.

«La reestructuración sólo requiere un aplazamiento de principales y no los recortes drásticos que nos han tratado de hacer creer», aseguran los tenedores locales, ya que «son sólo tres emisores los que tienen problemas para el repago» (el Banco Gubernamental de Fomento, BGF, la Corporación de Finanzas Públicas y la Autoridad de Carreteras y Transportación).

Estos tenedores dijeron hoy estar dispuestos a considerar recortes en el pago del principal de ciertos créditos, «únicamente si el Gobierno presenta estados financieros auditados para todas las fuentes de crédito y se determina inequívocamente que no hay capacidad de repago».

En ese sentido, la presidenta del BGF, Melba Acosta, dijo hoy tras participar en este foro que previsiblemente durante esta semana se presentarán los estados financieros pendientes.

También considerarían recortes «siempre que el Gobierno esté dispuesto a reestructurar todos sus gastos, no sólo el servicio de la deuda». Sin embargo, tanto el actual Ejecutivo como los candidatos a gobernador con más opciones de ganar dicen no estar dispuestos a despedir empleados públicos en una isla donde la Administración es el mayor empleador.

«Los ingresos actuales y proyectados en el Gobierno permiten el repago por completo de los intereses sin sacrificar ningún servicio esencial a la ciudadanía. No se carece de capacidad de repago, sino de voluntad», defendió al respecto Irizarry.

En ese sentido, dijo que «nosotros hemos honrado nuestros compromisos de apoyar a Puerto Rico invirtiendo en la economía local», por lo que «ahora le toca al Gobierno honrar los suyos».

«Los puertorriqueños hemos invertido más de 42.000 millones de dólares en la economía de Puerto Rico y en la compra de bonos del Gobierno desde 1996. Esta cantidad no incluye otras inversiones que hacen los puertorriqueños en sus negocios y en la creación de empleos», recordó.

Según sus datos, «después de las millonarias pérdidas», aún quedan 15.000 millones de dólares en deuda en manos de los ahorradores de Puerto Rico, que «somos retirados, profesionales que han trabajado toda la vida, viudas, empleados públicos, empresarios, empresas, algunas instituciones financieras y familias que tienen inversiones significativas».

En ese sentido, consideran que es necesario proteger el 100% del repago de la deuda constitucional (cuya devolución está garantizada por la propia Constitución de Puerto Rico y que ronda el 25%).

«Cumplir con los acreedores no sólo es bueno para los tenedores, sino clave para mantener el acceso a los mercados», dijo en este sentido el economista Joaquín Villamil en una de las mesas redondas.