Total y Equinor salen de Faja del Orinoco mientras gobierno no puede invertir, señala Quiroz

El economista Rafael Quiroz Serrano, experto en temas de petróleo y energía, explica que la salida de las firmas extranjeras Total y Equinor expone el drama de la industria petrolera venezolana, necesitada de enormes inversiones que el regimen chavista de Nicolás Maduro no está en capacidad de aportar.

Total y Equinor salen de Faja del Orinoco mientras gobierno no puede invertir, señala Quiroz

El necesario mejoramiento del crudo extra pesado de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) requiere de una inversión multimillonaria que está fuera del alcance del Estado venezolano en estos tiempos. Por eso se requiere el concurso del capital privado extranjero y el gobierno solo no podrá con esta inversión, señaló Quiroz Serrano.

El economista petrolero analiza la situación creada en la industria, cuyo futuro crecimiento pasa a depender de la inversión extranjera que aun mantiene vínculos lapsos con Petróleos de Venezuela s.a. (Pdvsa).

“De allí la importancia que tienen los anuncios de Total Energies y Equinor de salir de la sociedad que mantenían con PDVSA en Petro Cedeño, en un contexto adverso de precariedad fiscal que impide al gobierno venezolano hacer planes de reactivación de producción, aunque no deje de prometerlos. PDVSA ahora asume la totalidad del capital accionario de la empresa mixta, y la transacción se dio por un monto simbólico”, explicó el economista.

Las reservas en el área correspondiente a PetroCedeño se han contabilizado en 220.000 millones de barriles.

La inversión era extranjera

El economista Quiroz advierte que las empresas mixtas que mantenían cierto nivel de producción dependían en la práctica de la inversión hecha por los socios extranjeros más que de la parte del gasto que correspondía a PDVSA.

“No en balde la producción por esfuerzo propio de PDVSA hoy en día representa una pequeña parte de la producción total”, señala.

La salida de las empresas de Francia y Noruega se produce en un contexto cada vez más adverso sobre las posibilidades de recuperación del negocio petrolero en Venezuela.

Además es patente la falta de recursos financieros del Estado para asumir la gigantesca inversión que exige el sector. El marco se agrava por los efectos de las sanciones estadounidenses y la reticencia de los inversionistas extranjeros para venir al país debido a razones de inseguridad jurídica y riesgo país.

“La salida de las empresas extranjeras se produce cuando hay problemas de desabastecimiento interno de gasolina y es evidente el estado calamitoso del parque refinador venezolano, ya que ello ha puesto en tapete el dilema de producir crudo para exportar, o refinar internamente”, señala.

Solo PetroPiar sigue activa

Según lo revela la agencia especializada Argus, la salida de Total Energies y Equinor se debe a la negativa de estos socios a continuar en un proyecto dirigido básicamente a producir crudo para la elaboración de derivados en Venezuela.

“La salida de Venezuela de Total Energies y Equinor, se iba a producir tarde o temprano. La producción en Petro Cedeño se había venido a menos por la caída de la inversión, problemas ocasionados por fallas en el servicio de electricidad, amén de las denuncias de robo de equipos y de corrupción, presentadas ante el Ministerio Público”, señala.

“De las cuatro plantas erigidas en la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) solo PetroPiar, sociedad de PDVSA con Chevron, está parcialmente activa”, dice.

Agrega que en el fondo de estas decisiones de Total Energies y Equinor está el temor de que sus inversiones en la FPO se conviertan en activos varados, sino es que ya lo son.

Ello explica el cargo en los libros que ha anunciado Total Energies de $1.380 millones al tirar a perdidas las inversiones en Petrocedeño.

El engaño de Maduro

“Cuesta creer en este contexto que Petro Cedeño tenga un valor de $10.000 millones que pretende Maduro”, dice el economista y añade que muy difícilmente habrá un relanzamiento debido a la ausencia de recursos financieros y el poco interés de países aliados políticos como China y Rusia.

Quiroz considera que Nicolás Maduro y el ministro Tareck El Aissami pretenden engañar a la opinión pública con una supuesta buena negociación con las empresas petroleras Total y Equinor, y desdibujar lo que fue una huida o abandono de la Faja del Orinoco.

“Nadie va a creer que la Total, después de declarar el año pasado una perdida mayor de 1.200 millones de dólares en Petro Cedeño, se va a sentar a negociar su participación en la FPO. Y ahora aparece el gobierno haciendo el teatro de que lograron negociar después de largas conversaciones los activos de Petro Cedeño con tales empresas: ¿a quiénes pretenden engañar con tan burda manipulación?”, señala Quiroz.