UE mantiene confianza en el Mercosur pese a los cambios de gobiernos

La Unión Europea (UE) mantiene la «confianza en que se complete la ratificación» del acuerdo con el Mercosur, alcanzado a finales de junio, pese a los cambios políticos que se han dado en la región, con el nuevo Gobierno de Argentina y a la espera de la segunda ronda en Uruguay.La llegada de los nuevos Ejecutivos no modificará «el contenido del acuerdo», puesto que las negociaciones están cerradas, y solo queda esperar que cada país pueda ver «los detalles» antes de la ratificación y la implementación, señaló este miércoles a Efe en Asunción el jefe de la sección económica y comercial de la UE en Uruguay, Damian Kaminski.

«Nosotros tenemos confianza en cada Gobierno nuevo, no vemos problemas (…). Cada Gobierno va a tener tiempo para ver lo que hay dentro (del acuerdo), y lo que hay dentro va a ayudar a cada país. Los beneficios son de todos lados para mejorar la economía», aseguró.

Aunque reconoció que tanto los países de la UE como los del Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, todavía pueden negarse a la firma y ratificación, descartó que esto vaya a producirse.

Y se mostró optimista ante los siguientes pasos para lograr la implementación de un acuerdo que necesitó cerca de dos décadas de negociaciones entre ambos bloques.

De hecho, la percepción tras el fin de las negociaciones fue de «mucho optimismo», al constatar que el Mercosur se presentaba «con unas políticas nuevas más abiertas que antes».

Ese largo periodo de tiempo hizo que las dos partes se felicitaran tras alcanzar el acuerdo, pero, al mismo tiempo, tampoco han faltado voces críticas con las posibles repercusiones negativas para pequeños productores, minorías o incluso para el medio ambiente.

Kaminski insistió en que en esos 20 años de negociación se trató de llegar a «un acuerdo equilibrado» y recalcó que con él «ganan todos los países», ya que facilitará más oportunidades de empleo, de inversión y de comercio de bienes y servicios.

«Queremos que la primera cosa que se produzca sean ventajas para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), porque las mipymes no tienen dinero para pagarse los abogados y la consultoría. Necesitan un entorno claro, justo y fácil para hacer comercio», apuntó el jefe de la sección económica y comercial de la UE en Uruguay.

Sin embargo, los beneficios no llegarán por sí solos, sino que deberán ir acompañados de «políticas propicias del Gobierno» para que se pueda «producir un avance económico de bienestar» para las pequeñas comunidades y para los indígenas.

En su opinión, el acuerdo también servirá para «empujar» la economía en un contexto de ralentización económica global, ya que incentivará la producción y el consumo, al abrirse a un mercado de unos 500 millones de europeos y de unos 295 millones de mercosurianos.

«Si el flujo de los productos es más grande, esto significa que se produce más. Si se produce más, hay más empleo, hay más ingresos, el Gobierno recibe más impuestos… Entonces es un ciclo que ayuda a todos, viene más crecimiento. Necesitamos este acuerdo para animar las economías de ambos lados», manifestó.

Las repercusiones económicas del acuerdo, todavía por traducir y ratificar, tardarán en apreciarse entre dos y diez años, aunque en un periodo de dos o tres años ya se podrá evaluar «si se logra aprovechar y si se necesita más trabajo».

Kaminski participó hoy en Asunción en una conferencia sobre el acuerdo UE-Mercosur, organizada por la Eurocámara del Paraguay