Un país en ruina y empobrecido dejan dos años de emergencia económica

En el mensaje anual presentado ante la Asamblea Nacional el 15 de enero de 2016, el presidente Nicolás Maduro anunció un decreto de emergencia económica con el que buscaba superar la crisis que sumía al país en una fuerte escasez y una inflación que superaba 180%. Dos años más tarde, Venezuela está en el cuadro de las naciones con hiperinflación y con la peor contracción económica de un país en tiempos de paz. 

Un país en ruina y empobrecido dejan dos años de emergencia económica

Derrotar a DolarToday, la página web que a diario publica el precio de la divisa en el mercado paralelo que se fija en la colombiana ciudad de Cúcuta, era uno de los objetivos del Ejecutivo nacional para lo cual podría adoptar medidas excepcionales y frenar el avance de la inflación.
La excusa del decreto de emergencia era «acabar con la guerra económica», manido discurso desde que Maduro llegó al poder en 2013, con el que acusa a la oposición venezolana en coordinación con agentes extranjeros de un supuesto plan desestabilizador con el foco puesto en el bolívar (moneda nacional).
La aprobación ilegal del decreto por parte del Tribunal Supremo de Justicia (constitucionalmente corresponde a la Asamblea Nacional, cuerpo que lo rechazó) solo sirvió para empeorar la situación. Si bien el gobierno ha tomado todas las medidas que ha considerado, en dos años la economía se adentró en un proceso hiperinflacionario y de depresión económica que ha acelerado el empobrecimiento de los venezolanos.
«Con la emergencia económica jamás se han atacado las causas de la crisis, simplemente se ha reprimido y arruinado a la poca gente que aún produce. Luego de dos años con esas políticas se observa una catástrofe sin antecedentes que se materializa en una caída de 30% del PIB», dice Boris Ackerman, analista económico.
En conversación con El Estímulo, Ackerman sostiene que existe una equivocada visión del gobierno acerca del verdadero problema. «Acusar a los actores económicos de consecuencias causadas por una pésima gestión equivale a acusar a la víctima de haber ejecutado un delito», indicó.
El uso de poderes especiales por dos años ha llevado al país a una crisis total. «La hiperinflación pasa a su segunda fase de espiral insostenible y la inflación de 2018 la veremos en niveles de los seis dígitos», comenta el economista Alexander Guerrero, para quien «el precio del dólar en el mercado paralelo es el mejor proxy del tamaño de hiperinflación que tenemos».
Mayores controles sobre la economía con una menor cantidad de divisas entrando al fisco a causa de la caída de la producción de Pdvsa –Venezuela depende en 96% de las exportaciones petroleras–, ha dejado al país con muy pocas opciones de recuperación si no se da un giro de 180º en la política económica.
Bonos de la República como de Pdvsa se encuentran en default por el impago de los intereses semestrales desde octubre de 2017, colocando al país en una complicada situación financiera, a la que se suman las sanciones de Estados Unidos contra el gobierno de Maduro.
De acuerdo con los cálculos de Guerrero, el desempleo se ubica en 35% y el salario mínimo no alcanza para cubrir las necesidades mínimas del ciudadano llevándolo a un empobrecimiento «que nos coloca en claro estado de emergencia humanitaria», aseguró a El Estímulo.
«La salida de venezolanos ya sobrepasó los márgenes de una diáspora para convertirse en refugiados. Cerca de 2,45 millones de venezolanos escaparon de una Venezuela arruinada bajo un Decreto de Estado de Excepción y Emergencia Económica», dijo.
Según el análisis de Guerrero, es precisamente este decreto el que acelera el empobrecimiento de la población.
«¿Cuál es el resultado del Decreto de Estado de Excepción y Emergencia Económica diseñado para que el gobierno se atrinchere en el poder? Llevar al máximo el control social con hambre para que la supervivencia sea correr detrás de una bolsa de comida», dice el economista, mientras otros sencillamente comen desperdicios que encuentran en la basura en las calles..
Más de 74% de los venezolanos están en niveles de salario mínimo y el aparato productivo trabaja a  30% de su capacidad, sin que hayan expectativas de que esta situación se revierta.
La estrechez de divisas del gobierno hace que los agentes económicos acudan al mercado paralelo –el único libre– para poder mantener sus operaciones al mínimo, aunque con el costo para la población de pagar altos precios.
A continuación, El Estímulo presenta los datos económicos relevantes al cierre de cada año, luego de dos años de emergencia económica decretada el 15 de enero de 2016.

 
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