Una taza de café ahora es más cara que una cerveza

Las distorsiones generadas en la economía de Venezuela por los controles de cambio y de precios han provocado que el popular café con leche servido en barra sea más costoso que una cerveza comprada en una licorería o supermercado. 

Una taza de café ahora es más cara que una cerveza

Los precios de las cervezas en presentación de 300 ml son variados según las marcas que existen en el mercado nacional, sin embargo ninguno alcanza los 2.000 bolívares que cuesta un café negro, marrón o con leche grande servido en un vaso de 150 ml en algunas panaderías de Caracas.
De acuerdo con un recorrido realizado por El Estímulo en licorerías y supermercados de la ciudad capital, una Solera light de 300 ml cuesta Bs 1.780, la versión Black Bs 1.685 y la Marzen, la Alt y la Verde Bs 1.625. Entretanto, la cerveza Zulia tiene un precio de 1.610 bolívares.
Por su parte, la presentación de Polar light de 355 ml que representa más de un tercio, cuesta Bs 1.535 y la lata Bs 1.445. Mientras que una Regional light de 355 ml se ubica en 1.420 bolívares.
Para pagar el precio de un café servido en barra, el consumidor debe invertir casi un día de trabajo, ya que el salario mínimo diario es de Bs 2.167 (Bs 65.021 al mes), por lo que el tradicional cafecito pasa a ser un lujo en tiempos en los que la mayor parte del presupuesto familiar se dedica a la compra de alimentos.
El control de precios establecido desde hace 14 años en el país y que tenía como objetivo evitar que los productos subieran afectando el poder adquisitivo de la población, en un momento de inestabilidad política como lo fue el golpe de Estado de 2002, solo ha ocasionado que productos como un café cuesten más que una birra.
Según economistas, cuando esta medida se prolonga exageradamente en el tiempo como ha pasado en Venezuela solo se desincentiva la producción y en consecuencia se genera escasez. Además, conlleva a que se reduzca la oferta y aumente la demanda y con ello se abran canales a la corrupción y mercados negros, un ejemplo de ello es el llamado bachaqueo.
La leche, el café y el azúcar forman parte de una larga lista de productos regulados en el país y que como el resto de los artículos que la componen no solo han desaparecido de los anaqueles, sino que cuando se consiguen -habitualmente en manos de revendedores- tienen precios exorbitantes.
Por ejemplo, un kilo de leche se encuentra en el mercado negro en Bs 20.000, uno de café en Bs 16.000 y el de azúcar en Bs 4.000, precios que se terminan trasladando al costo final de la bebida caliente comercializada en las panaderías.
Pese a que la cerveza aún es más barata que el café, el incremento en el precio de la bebida alcohólica en los últimos meses ha impactado negativamente sus ventas que, de acuerdo con la Asociación de Licoreros de Caracas, cayeron 60% hasta abril de 2017.
El control de precios no ha sido el único que ha afectado la economía nacional, el control cambiario también ha introducido distorsiones con multiplicidad de tasas.
El negocio de las cervezas se vio amenazado en 2016 debido a la falta de asignación de divisas preferenciales por parte del gobierno para importar la cebada, principal materia prima de la bebida alcohólica. Esta situación obligó a Cervecería Polar, la más grande del país, a importar con dólares propios ante la negativa del gobierno de otorgar divisas preferenciales, lo que Polar denunció no ocurría con su competencia.
Además de los altos costos de la materia prima e insumos, otro factor que influye en la variación del precio de la cerveza es el bachaqueo de las cajas, dijo un trabajador de una licorería ubicada en Los Ruices, en Caracas, que prefirió mantenerse en el anonimato.
El empleado detalló que si el establecimiento no se encuentra en la ruta de los camiones de Cervecería Polar, por ejemplo, la licorería debe adquirir «las cajas de cerveza bachaqueadas» y por ello en algunos comercios la cerveza vale 100 o 200 bolívares más de su precio habitual.]]>