Venezolanos cambian su dieta por la escasez y los altos precios

Acompañar un desayuno con perico era una de las opciones más económicas. Un desayuno para uno, se podía extender a toda una muchachada con tan solo huevo, tomate y cebolla. Pero hoy hasta eso se torna difícil.

Venezolanos cambian su dieta por la escasez y los altos precios

La papa, que salvó a Europa de la hambruna en la Guerra de los 30 años y que fue el rubro principal de la clase obrera en la Revolución Industrial, le cuesta hoy a los venezolanos alrededor de Bs 250 el kilo. Más de un día de salario mínimo, el cual se encuentra en Bs 224,9 (Bs 6.746,98 al mes)
Por su parte, la zanahoria, rendidora en todo guiso, cuesta Bs 235 por kilo. Completar el almuerzo con una ensalada rallada con esta hortaliza y repollo para la familia, puede superar los Bs 200.
Si era difícil “vivir viviendo”, sobrevivir se torna más arduo aún. La distorsión de los precios obliga a los venezolanos a desembolsar toda su quincena en cada paso que da. La ley de la oferta y la demanda quedó para otros tiempos.
Tras un recorrido realizado por Elestimulo.com, se observó que el ciudadano está más preocupado por dar con los productos que por los costos de los mismos. Incluso varios de los entrevistados admitieron no prestar atención a los precios.
“Al cobrar la quincena salgo a comprar. Si se trata de un producto regulado o difícil de conseguir, lo compro. Aunque no lo necesite, lo compro. No sé si lo vuelva a ver. En lo que se termina el dinero, pues… espero la siguiente quincena. Pero no se puede dejar de comprar”, explicó una señora con 4 latas de atún de Bs 119 cada una.
En la cola, alguien ve una lata de sardinas olvidada. Inmediatamente preguntó el precio (Bs 155). Aunque le pareció “carísima”, la compró. Compartió con el resto que a falta de nevera, tiene que improvisar con enlatados, pero los precios de estos van en ascenso y rápido.
El caso de la sardina es uno de los más destacados. Estas son unos de los alimentos más populares, o lo eran. Con ellas, una persona con ingresos mínimos resolvía un almuerzo, y no sentía remordimiento de bolsillo. Hoy esa lata representa 69% del salario diario, y alcanza para que dos personas se sientan a comer.
Durante la cacería de precios, una señora señaló que las sardinas en la pescadería son mucho más económicas y se pueden rendir mejor. Estas pueden prepararse en guiso con hortalizas que inflan el precio, pero dan mejor sabor y rinden el plato. Paquete de sardinas (900gr) Bs 200, pimentón por kilo Bs 283, tomate Bs 198 y la cebolla Bs 199. Saque usted la cuenta.
Otro comprador, Andrés Rivero, indicó que aunque todo está caro, “todavía se puede comer. Pero hay que aprovechar. Todo se va a poner peor, prefiero comprar ahorita”. Afirma que en su casa siempre ha habido que comer y las proteínas en los platos están cubiertas. Sin embargo, explica que cuando el final del mes aprieta, su familia resuelve con plátano (Bs 60 el kilo), caraotas (Bs 25,50 los 500 gramos) y arroz (Bs 25 el kilo).
Si hablamos de comidas que prescinden de proteínas, encontraremos varios platos populares que pueden resolver un almuerzo o cena. Pero hay que tener claro que la dieta recomendada por los profesionales no contempla la eliminación total de carnes. Entre ellos está la pasta con caraota, el plato favorito de Susana Duijim: un compendio de puro carbohidrato que inyectará un shot de energía inmediato, pero que al cabo de unas horas dejará el estómago vacío.
Para las loncheras de los niños, adolescentes e incluso adultos, las opciones más económicas son el sánduche con mortadela, acompañado de mayonesa. Todavía puede ser una elección económica si se toma en cuenta que una canilla puede salir entre Bs 14 y 25, y el kilo de mortadela más económico está en Bs 83. Todo depende del lugar donde se compre.
“Pero eso es si se consigue canilla. Muy pocas panaderías venden canillas, o las venden con ajonjolí. ¿Quién va a vender una canilla en Bs 7 como lo establece el gobierno? Ellos racionan muy bien la harina, yo lo entiendo. Pero a veces se pasan y te venden un campesino en Bs 40”, exclamó Guido Arellano en una panadería.
Los precios van radicalmente en ascenso, y los venezolanos se han olvidado del ahorro como alternativa, coincidieron varios consultados. Muchos manejan la teoría de que es mejor comprar antes de que suban los precios y otros se inclinan por comprar para ganarle la carrera a los estantes vacíos. En los establecimientos se conjugan personas que se tomaron el día libre en la oficina, o que se tomaron un par de horas en el día, también quienes no trabajan. Todos intercambian coordenadas. “En el Excelsior llegó el jabón”, “Yo compro las verduras los miércoles en el mercado, ahí están más baratas”, “El queso está más económico en el Central”, “el Día Día no tiene cola”, “Empieza por el Unicasa que está más surtido”… es una carrera por gastar.
Tras el recorrido, el equipo de Elestimulo.com promedió los precios obtenidos en cada uno de los establecimientos. Los precios varían de acuerdo del tipo de establecimiento: mercados populares, establecimientos de la red de distribución del gobierno y supermercados privados. Y también de un día a otro, en algunos casos.
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