Venezuela a la zaga petrolera de América

El mercado petrolero está cambiando. El precio del crudo ya no responde a la manipulación de cuotas de producción y Venezuela debe entrar a competir por una demanda estancada en un mar de oferentes no tradicionales como sus aliados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, según Arnold Volkenborn, experto en materia energética.

Venezuela a la zaga petrolera de América

Ante este escenario Venezuela debe aprovechar la ventana de oportunidad del crudo pesado y extrapesado que se extrae de la Faja del Orinoco. “Si no nos cuidamos las mayores reservas de petróleo se quedarán en el subsuelo”, advirtió el analista petrolero durante el foro Perspectivas Conindustria 2015.
Explicó que el petróleo extrapesado tiene un mercado muy limitado que requiere de altos niveles de especialización y, sobre todo, grandes inversiones. Canadá y México entraron en el juego con importantes reservas de este tipo de hidrocarburos y las proyecciones indican que en el primero la extracción podría llegar a los 5 millones de barriles diarios en 2030, mientras que la expectativa para el segundo es que añada 1 millón de barriles a su producción en un futuro cercano.
Mientras tanto, la estrategia de Venezuela ha sido la de alejarse de su mercado natural: Estados Unidos, por el que también compiten México y Canadá.
Volkenborn recordó que los despachos de crudo a esta nación han disminuido de 1,5 millones a 600.000 barriles diarios en los últimos años. Paradójicamente, dos tercios de las refinerías capacitadas para procesar petróleo pesado y extrapesado están en los Estados Unidos.
“Por lo tanto para Venezuela es mucho más crítico no perder mercado que para los productores de crudos convencionales. Ese es el origen de la adquisición de refinerías que Pdvsa hizo en su momento”, señaló.
De concretarse la venta Citgo, el complejo refinador de Pdvsa en el Golfo de México, la petrolera perdería capacidad para colocar 15 millardos de dólares de crudo de la Faja, según el especialista.
Destacó que la situación actual de la industria no es la más idónea para enfrentar esta situación: una nómina de 110.000 trabajadores, abultada por actividades que nada tienen que ver con petróleo; una fuerte falta de capacidad gerencial y técnica; la pérdida de las buenas prácticas operacionales –lo que se ha materializado en accidentes-; deterioro de los activos por falta de mantenimiento; finanzas seriamente comprometidas; y una inversión insuficiente, lo que impide el progreso de los proyectos.
“El número de taladros que existe en Venezuela es un tercio de lo que realmente se necesita”, resaltó.
Para Volkenborn, la estrategia de Pdvsa en estos momentos debería estar más enfocada en desarrollar las importantes reservas de crudos livianos y medianos que Venezuela todavía tiene y que generan caja de forma inmediata. “Hay un enfoque desbalanceado entre el énfasis en la Faja y en los crudos más convencionales que son mucho más fáciles de desarrollar y mercadear que los pesados”.
– Los nuevos competidores –
Los escenarios que se vislumbran en el mercado global del petróleo indican tendencias que deben influenciar las estrategias de los países productores, afirmó Volkenborn.
En primer lugar, Estados Unidos se va a convertir en el mayor productor de crudo, superando a Arabia Saudita y Rusia. En Brasil también se están emprendiendo proyectos de envergadura y esa producción entrará en el mercado “cueste lo que cueste”. Argentina también trabaja en el desarrollo de sus grandes reservas de petróleo de lutita y la extracción en Colombia está en franco crecimiento. “Todos compiten por el mismo mercado al que va el petróleo de Venezuela”, afirmó.
– La oferta y demanda –
Volkenborn explicó que hasta hace poco se creía que la demanda crecería inexorablemente año tras año. Las nuevas estimaciones señalan que no va a continuar aumentando significativamente sino que va a tender a aplanarse hasta llegar a un piso en 2020.
Detalló que los factores que introducen este cambio son la mayor eficiencia vehicular y la sustitución masiva del combustible por el gas.
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, en lo que va de año la demanda energética se ha incrementado en 600.000 barriles diarios aproximadamente, mientras los países no OPEP aumentarán su oferta este año en 2,6 millones de barriles diarios. “Esto es cuatro veces el alza de la demanda”, dijo.
– El precio –
La caída de los precios del petróleo se produce en un contexto de modesto crecimiento económico en el que los factores geopolíticos no generan efecto alguno sobre la cotización del crudo. “En el pasado cuando se disparaba un fusil en el Medio Oriente el precio del petróleo subía 10 dólares. Ahora esto no ocurre”, señaló Volkenborn.
El experto no prevé un aumento de la cotización en el corto plazo. Citó un estudio de Citi que señala que los precios bajos se mantendrán por los próximos tres a cinco años. Tampoco considera que Arabia Saudita, actualmente el mayor productor de petróleo del mundo, esté dispuesto a hacer recortes en la producción.
“En todas sus prácticas en años recientes ha sido muy clara en que lo que quiere es defender mercado, no los precios y tiene como vivir con el valor del crudo mucho más bajo porque tiene un fondo de reservas enorme”, dijo.
– El mito chino –
Bajo la consigna de la diversificación de mercados, Venezuela halló en China no sólo un receptor de su crudo sino también un socio comercial y político. Pero Venezuela es un suplidor distante de petróleo, específicamente el séptimo. De acuerdo con los datos del país asiático, las importaciones de hidrocarburos desde la nación sudamericana son de 316.000 barriles diarios, más residuos.
Volkenborn añadió que los planes para construir una refinería en conjunto están paralizados, debido a que China decidió frenar varios proyectos similares.]]>