Zona comercial de Juan Griego se convirtió en un "gran supermercado"

La crítica situación económica que está enfrentando el Puerto Libre sigue impulsando la tendencia del cambio de ramo entre los comerciantes y empresarios de la isla de Margarita, quienes han venido sustituyendo sus productos habituales como ropa, calzado y electrodomésticos por alimentos y artículos de higiene personal porque en este momento “es lo único que compra la gente”.

Zona comercial de Juan Griego se convirtió en un "gran supermercado"

Aunque el panorama se repite en los establecimientos de las principales calles, avenidas y bulevares de todo el estado, uno de los lugares más representativos es la zona comercial de Juan Griego, antes reconocida nacional e internacionalmente por la variedad y calidad de productos que ofrecía y ahora considerada como un “gran supermercado” en el que se consigue principalmente comidaante la fuerte crisis económica que atraviesa el país.
La información la comentan los vendedores, gerentes y vecinos del lugar. Todos están conscientes de esta realidad a la que han tenido que adaptarse y basta con caminar por cualquiera de sus calles para constatarlo. No importa si se trata de jugueterías, farmacias o ferreterías: casi todas las tiendas, las que aún se mantienen abiertas, venden alimentos total o parcialmente.
El presidente de la Asociación de Comerciantes, Empresarios y Profesionales de Marcano (Acepromar), Youseff Zaghbour, dijo en entrevista con El Estímulo, que enfrentan la caída progresiva de las ventas y la dificultad para reponer los inventarios a consecuencia del alza constante de los precios.
Comentó que todos buscan “ingeniárselas” para salir adelante comprando productos en tierra firme y otros cambiando de ramo. “Gran parte del comercio de Juan Griego se dedica ahora a la venta de alimentos, tienen abastos, panaderías, porque ha bajado demasiado el poder adquisitivo de la gente y a los consumidores apenas les alcanza el sueldo para comprar los productos de la cesta alimentaria. Las importaciones en este momento son mínimas, pero no perdemos la esperanza, hay que buscar la manera de solventar la situación del Puerto Libre, que hasta hace dos años empleaba 70.000 personas”.
Zaghbour, al igual que sus colegas en Nueva Esparta, hizo un llamado a las autoridades nacionales para que consideren con urgencia la aplicación de un régimen cambiario especial que les permita superar todas las dificultades.
Afirmó que la única manera de reflotar el Puerto Libre es permitiendo la libertad cambiaria en la región para que los turistas puedan pagar con sus divisas, una vez que se implemente un sistema con las casas de cambio en el que dependiendo de la oferta y la demanda se fije el precio de la moneda extranjera.
Dijo que hace dos años elevaron esa propuesta “bien fundamentada, blindada”, cuidando el registro de las empresas, que no se desviaran los productos haciendo las transacciones a través de cartas de crédito, con empresas verificadoras para que se constate que lo que se está pidiendo es lo que se adquiere y se vende, y que no se lleven a tierra firme estos artículos, sino que beneficien a los turistas y margariteños, pero no tuvieron respuesta.
“En este momento es muy necesario que nos reunamos y lleguemos a un acuerdo factible, práctico y operativo para resolver los problemas que tenemos. Para nadie es un secreto que hay una situación país muy difícil, las reglas no están muy claras. No hay estabilidad cambiaria ni económica y ante esta ola inflacionaria permanente no es fácil manejarse económicamente. Para corregir la crisis nacional debe hacerse una revolución productiva y dinámica, porque cualquier país del mundo que consuma más de lo que produce va a tener escasez de productos y por consiguiente inflación”, explicó.
Los empresarios del estado Nueva Esparta asociados  Fedecámaras y la Cámara de Comercio, Puerto Libre y Producción se pronunciaron el pasado viernes por el incremento salarial de 58% decretado por el presidente Nicolás Maduro indicando que esta medida impulsaría la crisis y el cierre de las empresas de la región, que en los dos primeros meses de 2018 tuvo un alza de 20%, en relación con las que bajaron sus santamarías en 2017.
– Convenio de venta –
El presidente de Acepromar informó que recientemente llegaron a un acuerdo con la Alcaldía de Marcano para comercializar los alimentos regulados directamente a las comunidades y no en los comercios.
Aseguró que la venta se hará sin discriminación alguna, utilizando la data de las comunidades que maneja la autoridad municipal sobre los consejos comunales y los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), así como también a través de los censos que harán de los trabajadores de la jurisdicción, para que los productos les lleguen “a todos por igual”.
La Alcaldía anunció recientemente que acordaron que las comunidades del municipio serían atendidas mediante los CLAP, cada 15 días, con los productos de primera necesidad que lleguen a los comercios de la jurisdicción, “lo cual complementa la distribución regular de estos comités”.
Zaghbour precisó que los empresarios decidieron hablar con la alcaldesa Karina Aguilera para darle solución al problema que representan las colas cuando llegan estos artículos a los comercios. Entre estos mencionó que muchas veces no llega suficiente mercancía para atender a todos los que se forman para comprar y que esto desencadena conflictos que ponen en riesgo a la gente, al establecimiento y a los comercios adyacentes. Además, dijo que han comprobado que más de 50% de los que hacen colas son bachaqueros, “y si les vendes el producto regulado esa persona va a revender el producto 10 veces más caro”.
Las colas le dan muy mala imagen a la isla, y en especial a Juan Griego como destino turístico, y eso motivó a los empresarios a canalizar la venta de estos productos a través de la Alcaldía. La idea – expresó– es que se venda directamente a las comunidades y que tal como se manejan los CLAP, una vez que lleguen los alimentos haya un encargado que distribuya, reciba los fondos y luego le pague al comercio.
En principio están tratando de vender el arroz, la pasta y harina de maíz por medio de la Alcaldía, y seguirán comercializando otros productos en sus comercios, sin embargo, la intención de los comerciantes de la zona es que todos los artículos de primera necesidad se distribuyan mediante ese plan para combatir el bachaqueo, darle tranquilidad a la población y a los visitantes.
El vocero manifestó sentirse muy satisfecho porque aunque el trabajo empezó a hacerse solo con la comunidad árabe, en la última reunión convocada por la Alcaldesa se sumaron todos los comercios que venden productos regulados. “Estuvieron las comunidades chinas, venezolanas, árabes y lo que queremos es que todos tengamos la misma sensibilidad y buena voluntad para aportar soluciones y ayudar a los más necesitados”, agregó.
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