"Esta ley húngara es una vergüenza": Europa se activa contra la homofobia de Orbán

Una norma recientemente aprobada en el Parlamento de Hungría trata como "propaganda" la información y contenidos sobre la comunidad LGBTIQ+ y prohibe su difusión en colegios y en medios a los que tengan acceso menores de edad. La Unión Europea considera que va en contra de valores fundamentales de la comunidad de países y se preparan sanciones

"Esta ley húngara es una vergüenza": Europa se activa contra la homofobia de Orbán

La Unión Europea decidió saltarse las florituras diplomáticas y plantear las cosas claramente al gobierno de Viktor Orbán: «Esta ley húngara es una vergüenza», declaró esté miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen: «La ley discrimina a la gente en función de su orientación sexual». Ya no se trata de discutir por la bandera arcoírirs en un estadio, esto va más allá.

Se refiere a una normativa aprobada por el Parlamento húngaro que prohibe cualquier referencia a la homosexualidad en los colegios y en todo contenido difundido por televisión al que puedan tener acceso los menores de edad bajo el criterio de que constituye «promoción» o «propaganda» que promueve la homosexualidad o el cambio de género. Eso, en el caso de la televisión por ejemplo, incluye películas, series y hasta comerciales.

La ley es considerada por sus vecinos de continente como un paso más del gobierno de Orbán en el afianzamiento de una suerte de homofobia institucional en Hungría que ha provocado un grado importante de hostilidad contra las personas homosexuales, bisexuales y transgénero en ese país. Algo que la Comisión Europea viene enfrentando al menos desde 2019 y que ocurre igualmente en Polonia.

El gobierno de Orbán respondió calificando de «vergüenza» las palabras de Ursula von der Leyen. Pero no es solo ella, ni es su opinión personal. Esta es la posición de la Unión Europea: en el artículo 2 del Tratado de la UE se consagra «el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad». Y hay mecanismos, como el artículo 7 del Tratado, que permiten sancionar a las naciones que violen los valores de esa comunidad de países.

Y eso está en marcha. Los países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) impulsaron ya -22 de junio- una declaración contra la ley húngara que fue respaldada por un total de 14 de los 27 socios, entre ellos Alemania, Italia, España y Francia. E incluso los países bálticos se sumaron de inmediato: Estonia, Letonia y Lituania.

«Estigmatizar a las personas LGTBIQ constituye una clara violación del derecho fundamental a la dignidad», dice la declaración.

«Pienso que esta ley está equivocada», dijo este miércoles la canciller alemana Angela Merkel, citada por la agencia AFP: «Es incompatible con mi idea de la política».

Antes que ella, la ministra belga de Asuntos Exteriores, Sophie Wilmès, escribió en Twitter: «Estamos decididos a proteger los valores europeos y ¡los derechos de todos!».

Sigrid Kaag, ministra holandesa de Asuntos Exteriores, también se expresó públicamente: “Esta legislación es indigna de Europa y de nuestros valores. Pedimos a Hungría que derogue la ley”.

Las tensiones seguirán subiendo en el seno de la UE porque lo que está en juego no son solo declaraciones: hay una solicitud concreta de sancionar a Hungría por una normativa que va en contra de valores considerados fundamentales.