Armas

Los malandros las prefieren de alto calibre

Alto poder de fuego, rapidez para el disparo, letales. En Venezuela circulan millones de armas ilegales. Los delincuentes controlan arsenales procedentes de cuerpos uniformados, procurados por negocios turbios o por raterías sangrientas. Estadounidenses, austríacas, rusas o italianas. La nacionalidad no importa, solo su capacidad mortal

El adiós a las armas también es un buen negocio

La experiencia de Colombia, aquí al lado, muestra que siempre es posible negociar, sentarse a dialogar y buscar acuerdos para solucionar por medios pacíficos conflictos mucho más largos y sangrientos. Es mejor invertir en la paz y la educación que en la guerra.Esta semana, una noticia mundial pasó un tanto por debajo de la mesa en Venezuela, enfrascados como estamos en padecer nuestra propia guerra de baja intensidad y en buscar salidas pacíficas, electorales, constitucionales y democráticas a la peor crisis económica y social en la historia republicana reciente.

ONU cree que tragedia de Orlando está relacionada con el fácil acceso a las armas

La ONU dijo hoy que la masacre ocurrida en Orlando, en la que murieron 49 personas que se encontraban en una discoteca gay, está directamente relacionada con el fácil acceso a las armas, incluso para personas con antecedentes de enfermedades mentales o de violencia doméstica. "Los asesinos, que en muchos casos están claramente perturbados, tienen diferentes orígenes. No hay ninguna raza o religión que domine este tipo de actos, el problema son las armas", declaró hoy el portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Rupert Colville.

Revolución bolivariana: armada hasta los dientes "por la paz"

Una economía en picada, crisis hospitalaria y anaqueles vacíos no hacen ni cosquillas al Gobierno nacional, que se mantiene activo en la compra de armamento bélico, siguiendo el legado del fallecido Hugo Chávez. La supuesta necesidad de protección ante enemigos extranjeros ha desangrado las cuentas del país a niveles multimillonarios. Mientras, las balas perdidas abundan como arroz, paradójicamente desaparecido

Cavim: balas perdidas de corrupción

A 40 años de su creación, la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim) se ha convertido en un importador misterioso. Con la expectativa de producir armamento en y para Venezuela, el país “potencia” de Hugo Chávez quedó en su magín ante la dependencia extranjera de armamento bélico y contratos abaleados de corrupción