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Consumo

Datanálisis calcula inflación de 2.375% en el mercado informal

Luis Vicente León asegura que cada día se acentúan los problemas de producción, importación y abastecimiento, al tiempo que se alcanzan niveles de inflación nunca vistos en la historia venezolana. Destacó que el consumo cae 11% y la escasez en Caracas ronda 77,6%, mientras que la crisis golpea más a las familias de los estratos socioeconómicos C y D.

Muppies: una nueva generación de mujeres

Mezcla de Yuppie y Millenial. Descendientes de los hipsters, predilectas de la Apple Store, adictas a la tecnología y además disfrutan de cuidarse al estilo Sascha Fitness. Las nuevas empresarias tienen nombre propio y rasgos que la identifican como la líder del futuro: las muppies

Aumenta 67% uso de tarjetas de crédito para compra de comida

El consumo de alimentos se hace cada vez más costoso por los altos precios, lo que obliga a los venezolanos a endeudarse para realizar sus compras. Cifras oficiales revelan que la cantidad de veces que se utilizó una tarjeta en supermercados y abastos aumentó 67% al cierre del primer trimestre.  

Monaldi: "Ser un país petrolero no es una maldición"

El economista y profesor universitario, Francisco Monaldi, asevera que el boom de los precios del petróleo abre oportunidades tanto para el progreso como para la autodestrucción de los países, y la clave para garantizar que su efecto sea positivo es procurando la solidez de las instituciones.

Autorizan libre venta de nuevos alimentos importados y nacionales

Entre los productos se observan los tradicionales de las fiestas de Navidad como panetón con frutas, chocolate y uvas pasas, roscas, aceitunas, alcaparras, nueces, avellanas y almendras.   El gobierno a través del Ministerio de la Salud aprobó nuevas autorizaciones para la libre comercialización y consumo de distintos alimentos importados y nacionales. En la Gaceta Oficial Número 40.959 de fecha 4 de agosto de 2016 se establecen los códigos del Registro Sanitario de aproximadamente 1.500 bienes.

Freddy Bernal: "Los CLAP no atenderán a la clase media"

“Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP, fueron creados para atender a la población más vulnerable de Venezuela, no se tiene planteado que se atiendan a los sectores de clase media y alta, ya que esta población tiene un poder adquisitivo mayor al salario promedio y cuenta con los recursos para adquirir los productos que importen los empresarios, con sus dólares propios”.

Compañías influyen en estudios sobre nutrición

El hallazgo científico era asombroso: los niños que comen golosinas tienden a pesar menos de los que no las comen. No tan asombrosa fue la manera en que se llegó a esa conclusión: El estudio científico había sido financiado por una asociación empresarial que representa a los fabricantes de los chocolates Butterfingers, Hershey y Skittles. Las conclusiones fueron publicitadas por la asociación aun cuando uno de los autores del documento no tenía mucha confianza en él

Hinterlaces: 79% de la población no se ha beneficiado de los CLAP

Un sondeo de la encuestadora, dirigida por Oscar Schemel, revela que 79% de los consultados declaró no haberse beneficiado aún de las bolsas de comida entregadas por el gobierno casa por casa, a través de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, las brigadas del gobierno encargadas de racionar los productos básicos directamente.

Precios de la charcutería alcanzan a la carne y ponen a elegir al consumidor

El queso y el jamón cuestan más que un kilo de carne. Esta situación no conocida por los venezolanos hasta ahora, provoca que la compra sea una decisión de difícil elección.Las distorsiones de la economía se profundizan cada vez más al punto que un kilo de queso o de jamón puede costar más que la carne de res.Como si ya la ingesta de nutrientes no estuviera comprometida por la inflación y la escasez, los productos de charcutería se hicieron tan o más caros que la carne.Por un kilo de queso blanco Santa Bárbara se paga 4.550 bolívares en el mercado de Guaicaipuro, 5.500 en un supermercado de El Cafetal o 5.900 bolívares en una panadería de Los Ruices. Adquirirlo implica un gasto mayor al que se realiza al comprar un kilo de carne de primera, hasta en 5.500 bolívares al momento que El Estímulo hizo el recorrido a finales de la semana que culminó el domingo 22.El queso llanero duro también se volvió una exquisitez, cuesta entre 3.450 y 5.000 bolívares. El queso Paisa ahora se consigue entre 3.500 y 4.420 bolívares. El de mano y palmito, para la cachapa o la arepa se ubican entre 4.200 y 3.600 bolívares, respectivamente.“Los precios aumentaron 50% en comparación con enero. Cada vez que nos traen los quesos tienen un nuevo precio y la excusa que dan los proveedores es que no hay leche en el mercado”, contó el charcutero de una panadería en Los Ruices.El queso amarillo es un caso particular, en 15 días el precio del kilo pasó de 4.590 bolívares a 7.600, lo que representa un alza de 65,5%. “La gente pregunta pero no compra. Si acaso 100 gramos de pecorino o parmesano para la pasta, porque ya están en 8.400 el kilo”, reveló.El jamón también se fue a las nubes. El charcutero de un supermercado en El Cafetal dijo que el kilo del jamón de espalda subió a 4.200 bolívares, el de pierna 3.700 y el ahumado 3.900 bolívares. También informó que el precio del kilo de pechuga de pavo y de pollo aumentó a 5.500 y 6.000 bolívares, respectivamente.En la casa de Josefina Luna, vecina de Propatria, el jamón y el queso no forman parte del menú. “Ahora hasta la mortadela es un lujo. La arepa me la como con mantequilla y eso cuando consigo harina”, expresó en una cola para comprar en un supermercado de La Carlota.Los paquetes de salchichas de 24 unidades se comercializan en 3.500 bolívares, la mortadela tapara cuesta 2.400 y la más barata asciende a 1.900 bolívares.Patricia Campo, madre de dos niños de 8 y 10 años, indicó que eliminó de la dieta familiar los perros calientes y los tequeños. “Mis hijos me piden los fines de semana perro caliente y les digo que no hay pan para que se les olvide”, se lamentó.“Eliminé el queso amarillo y la pechuga de pavo. De comprar medio kilo de dos tipos de queso y de pechuga de pavo, reduje a medio kilo de queso blanco”, dijo Milena Pérez, administradora.Agregó que de resolver el desayuno o la cena con un sándwich o una arepa mixta de jamón y queso, ahora come al igual que su esposo, un paquete de galletas con queso palmito y una fruta, para estirar la compra.Una fuente vinculada a la industria quesera señaló que el alza en los precios se debe a la caída de la producción. El sector produce a 35% de su capacidad debido a que, además de la ausencia de la leche, faltan los insumos para los empaques. Incluir carne de res en la dieta semanal ya se había convertido en un lujo que pocas familias se podían dar, debido al aumento de 1.100% en el precio en un año.En el primer trimestre de 2015, la carne se podía adquirir entre 400 y 520 bolívares, sin embargo para el mismo período de este año se ubicó entre 2.900 y 3.600 bolívares. No obstante, después de que el presidente Nicolás Maduro anunció el aumento de 30% en el salario mínimo, vigente desde el 1° de mayo, el precio de la carne se disparó, aseguraron algunos carniceros. Un kilo de carne de primera cuesta 4.800 bolívares en el Mercado Municipal de Guaicaipuro, pero en un frigorífico de La Carlota se consigue en 5.700 bolívares.Los carniceros del mercado afirmaron que por el alza del precio de la carne, los consumidores están optando por comprar los cortes más económicos. "La costilla la compran para preparar sopa porque cuesta 1.700 bolívares el kilo, la panza para cocinar mondongo porque vale 1.400 bolívares el kilo y el bofe y la lengua para hacerlos guisados porque tienen un precio de 800 bolívares", refirió uno de los vendedores.Carlos Albornoz, presidente de Fedenaga, indicó que la escasa oferta de carne es consecuencia de las políticas erradas del gobierno, que han ocasionado que el consumo per cápita haya descendido de 14 kilos en el primer trimestre de 2015 a 9 kilos en igual lapso de este año. “Es una cifra dramática porque se traduce en malnutrición, sobre todo, en los niños”, dijo.Cifras de Fedenaga muestran que el déficit en el rebaño de reses para satisfacer la demanda es 63,3%. Debería ser de 30 millones de reses, una por habitante, y solo hay 11 millones, por lo cual las expectativas no son positivas. Sin embargo, lo peor es que no se están implementando medidas para revertir la situación, indicó.Alertó que este año no se van a solucionar las fallas de abastecimiento si no se cuentan con las divisas y no se prioriza la importación de materia prima, lo que continuará impulsando el precio al alza. "Ya está comprometido el próximo año, porque los ciclos biológicos de los animales y cultivos no responden a caprichos de los funcionarios”.