Humor

Ser feliz sin dejar Venezuela

Una foto en Instagram inspira este escrito. Cristina, una buena amiga, más anclada en Venezuela que la nave Leander en el Parque del Este, ha montado una foto del asiento vacío de un avión. “Panamá, aquí vamos…” dice la fotoleyenda. Conociéndola desde hace más de quince años, sé que esos serán los tres puntos suspensivos más dolorosos de toda su vida. Cuando alguien no se quiere ir de un sitio, ni que lo empujen

Escoltas: hampones en chaquetas de cuero

Uno de los referentes de la revolución chavista, también símbolo de status, es el uso de escoltas. Los que no tienen sufren los vejámenes de quienes hoy se creen los “dueños” del país

Vivir entre basura e infiltrados

Como muchos ciudadanos en Venezuela, usted probablemente vive en un edificio. Quizás sea su morada temporal porque tiene planes de mudarse eventualmente o ya ha hecho del mismo su residencia permanente, en donde espera quedarse para siempre. Su espacio es cómodo, la decoración es a su gusto y lo mejor de todo, es que lo puede llamar hogar. Si no fuera por la inseguridad le quitaría las rejas a las ventanas, pero lo que tiene le contenta

Carta de Toto Aguerrevere al Niño Jesús

Pese a las tribulaciones que aquejan este año —inflación, escasez, inseguridad y falta de dólares—, los venezolanos no pierden las esperanzas. Incluso hacen sus cartas al Niño Jesús

El velorio de una casualidad

Cuando las casualidades se cruzan y un supuesto se hace real es imposible no sorprenderse. Pero a veces esas causalidades conllevan a lamentos, problemas o investigaciones judiciales inverosímiles que, como la espada de Damocles, amenazan contra los protagonistas del asombro. Otros pagan las consecuencias de decir cosas en el momento o lugar incorrectos

Los 15 años de la constitución más violada

Este año, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela cumple sus quince años. Y aunque para algunos son buenas razones para armar una fiesta, la verdad es que para la mayoría de los venezolanos no hay nada que celebrar

Diario de un indigente

El alcohol, el alcohol me tiene aquí ¡Cómo me gusta! Lástima que haga daño. Sé que mi estado es irreversible y antes de que no pueda escribir, quisiera dejar testimonio de mi vida de “sancochero” y recoge latas