tradición

Palmeros de Chacao bajaron del Ávila entre pasión, rumba y política

La tradición religiosa más antigua del municipio Chacao se llevó a cabo entre fiestas, ventas, proselitismo y represión. Para unos, significó el inicio de la Semana Santa y de recordar una promesa de palmas que se hizo hace más 200 años. Para otros, fue la oportunidad de ganar dinero y de festejar entre amigos con una cerveza en la mano. Mientras tanto, la bajada de los palmeros no escapó de la realidad que se vivía en el municipio, cuando efectivos policiales del Estado le lanzaron bombas lacrimógenas poco tiempo antes de finalizar su recorrido. 

La gallera del Silencio: entre el pico y la espuela

Incursionamos en uno de los centros de las más peculiares y criollas costumbres: las galleras. La gallera del Silencio en definitiva es el ejemplo de los lugares en donde el frenesí criollo cobra vida. Tradición y crudeza son motivo de conmoción y alboroto

Lo que esconde el conejo

Envueltos en papeles o pintados en colores llamativos, los huevos de pascua se han convertido en un juego agradable, reconciliador y tradicional. La excusa perfecta para disfrutar en familia

Antonio Zambrano: las manos que granizan tus raspados

En la esquina Miguelacho, en el corazón de la Candelaria, entre motos, diligencias y ruidos, se encuentra una de las pocas máquinas manuales para granizar hielo. Detrás, las manos que hacen posible esta tradicional labor, un señor de baja estatura, bien peinado y perfumado: es el señor Antonio, tranquilo, hacedor de los refrescantes "raspa'os"

#VIDEO Diablos de Naiguatá iniciaron festejos para honrar al Santísimo

Los Diablos Danzantes de Naiguatá dieron su muestra de fe este miércoles, víspera de Corpus Christi. Con la bajada del cerro colorado, la cofradía varguense inició la fiesta y tradición popular que se celebra 60 días después del domingo de resurrección. El Sol no dio tregua este miércoles 3 de junio. Desde las 10 de la mañana “el catire” sofocaba a los niños, adolescentes y adultos que en el Cerro se vestían de colores y con máscaras para burlarse del demonio y rendir sacrificios al Santísimo.

Lagarteada, un deporte de tradición en el occidente de Costa Rica

Todos los años, en la provincia de Guanacaste, se celebra esta tradición que consiste en la captura de cocodrilos con nada más que palos, redes y las propias manos Sin más que algunos palos, un trasmallo y mucha valentía, jóvenes y viejos del pueblo de Ortega, en el occidente de Costa Rica, atrapan un enorme cocodrilo como parte de una tradición ancestral conocida como "lagarteada". Para la edición de este año, el lagarto, como le llaman en el pueblo, dio una dura batalla de varias horas hasta que los valientes "lagarteros" lograron atraparlo para luego mostrarlo en la plaza del pueblo, tanto a los habitantes del lugar como a los turistas que lo visitan para ver de cerca la hazaña.

"La gente se puede ir contenta. Hace 25 o 30 años que no atrapamos uno de este tamaño. Lo importante es que se cumplió con los ciudadanos de Ortega de mantener viva nuestra tradición", dijo a Efe Álvaro Cascante, presidente de la Asociación de Desarrollo del pueblo y uno de los "lagarteros" más experimentados.

Y no es para menos. Tras horas de batalla en el intenso calor de más de 35 grados celsius, una veintena de "lagarteros" capturó al cocodrilo de unos 4,5 metros de largo en el río Charco, que luce con poca agua por la época de verano que por estos días se presenta en Costa Rica.

El trabajo comienza temprano en esta pequeña comunidad de Santa Cruz, provincia de Guanacaste, pero este año se extendió hasta casi el final de la tarde, ya que elcocodrilo logró escaparse cuatro veces cuando ya estaba rodeado.

Los "largarteros" colocan un trasmallo alrededor de donde creen que se encuentra sumergido el cocodrilo, y poco a poco, solo armados con algunos palos y con el agua por la cintura y hasta el cuello, van golpeando el líquido y haciendo ruido para que el animal se dirija hacia la red.

La faena se realiza cada Viernes Santo, pues la tradición así lo dicta. Dice la creencia popular que en este día los poderes curativos de la grasa del lagarto se incrementan, explicó Cascante.

Hace décadas los pobladores de Ortega atrapaban el cocodrilo y, tras exhibirlo en la comunidad para que todos conocieran a la fiera, lo sacrificaban para aprovechar su carne, su piel, pero en especial su grasa.

A la grasa del animal, los habitantes de Ortega, quienes ya no sacrifican el animal, le atribuyen propiedades para sanar heridas, tos, gripe, bronquitis, para combatir la diabetes, el asma, en fin, para prácticamente cualquier mal.

"El Viernes Santo se respeta porque es el mayor día del año. Pero todos vamos a la 'lagarteada'. Aquí todos somos 'lagarteros' desde que nacemos, el que nace en Ortega nace con el sello de 'lagartero'", afirmó Cascante.

El lagarto o cocodrilo es símbolo de esta comunidad rodeada de plantaciones de caña y de tres ríos, Las Palmas, Cañas y Tempisque, que son el hábitat de estos animales.

Todos se han llevado algún susto, pero al parecer, después de unos 150 años de tradición, los "lagarteros" han perdido cualquier temor hacia estos animales de poderosas mandíbulas y más de 300 kilos de peso.

Alexander Padilla es uno de ellos. A sus 32 años es el encargado de sumergirse en el agua cada vez que el trasmallo se queda pegado en alguna rama o piedra. "Este año costó, pero lo logramos", declaró Padilla.

Todo el evento se lleva a cabo con la supervisión del Ministerio de Ambiente y Energía para que el cocodrilo no sufra daño mayor, y de la Policía para resguardar el orden.

Después de atrapar el cocodrilo con el trasmallo, los "lagarteros" lo rodean y lo empujan hacia la orilla del río, donde le amarran el hocico y las patas, y luego le vendan los ojos.

Posteriormente los "lagarteros" se echan el animal en sus hombros y lo llevan a un camión que lo traslada hacia el pueblo, donde es recibido por una multitud que vitorea a los valientes y celebra la llegada del animal símbolo del lugar.

El cocodrilo de 4,5 metros se exhibió el Viernes Santo en una pileta de Ortega y hoy es devuelto a su hábitat, en una tradición que además le ha traído beneficios económicos al pueblo, pues se ha convertido en un atractivo turístico.

"Estamos instruyendo a los jóvenes para que continúen. Esperamos en Dios que esta tradición nunca muera porque le da la identidad a este pueblo", expresó Cascante.

Galería: La tradición de los charros sigue viva

"Es algo que nos identifica como mexicanos", dijo el miembro de la Asociación Nacional de Charros, Fernando Medellín Leal, que ha estado practicando este deporte durante 30 años. "Se mantienen presentes las tradiciones y los valores culturales como la fuerza, el trabajo, el orden, el respeto".

Santa siempre ha vivido en Caracas

Su oficina se mueve por toda Caracas. Un sofá, un arbolito y una humeante chimenea es todo lo que necesita para atender a sus clientes. Considerado el reflejo de su padre, tomó las riendas de la Navidad al relevarlo hace casi 10 años. Esta es la historia de un publicista que dejó crecer su barba e hizo de diciembre un negocio y estilo de vida