#FactCheckEE | La gran mentira del rapto de niños en Venezuela

Una información que circuló intensamente en redes sociales se refería a "una mafia que se dedica al tráfico de órganos" y que estaría secuestrando menores de entre 2 y 14 años de edad

En las últimas semanas se encendieron las alarmas en las redes sociales, en especial en Facebook y en conversaciones de WhatsApp, al ser difundidos audios, mensajes y supuestas fotos sobre rapto de niños a la salida de colegios en Venezuela.

Las publicaciones daban cuenta de que una supuesta mafia que «se dedica al tráfico de órganos» estaba «secuestrando a niños de 2 a 14 años de edad». La cadena asegura que en algunos casos se encontraron «sin vida producto de la extracción de órganos».

El hecho generó una alarma colectiva, pues fueron muchas las personas enviaron el mensaje a sus familiares, sin verificar la certeza de la información.

Balance de casos

El 11 de febrero de este año, el director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Douglas Rico, admitió el rapto de un niño en Caracas en lo que va de 2020. Sin embargo , la policía científica logró el rescate del menor y la captura de la persona que lo raptó.

Asimismo, Rico señaló que los funcionarios de seguridad del Estado trabajan por resolver el secuestro de un niño de tres años de edad en la parroquia Antímano de Caracas.

Con respecto a este último caso, dijo que se encontraba «en proceso de investigación, pero como tal no hay una alarma generada de una ola de rapto de infantes».

Igualmente, desmintió que se hayan producido secuestros o raptos de niños de manera generalizada ni por parte de mafias, como decían los mensajes difundidos por la plataforma WhatsApp.

 

Días atrás circuló también una imagen de cuatro hombres presuntamente vinculados con el rapto de niños. El Observatorio Venezolano de Fake News (OVFN) indicó en un tuit: «La imagen de los cuatro hombres circula desde 2018. Autoridades de México, Argentina, Perú y Colombia han desmentido que sean raptores».

Alarma inducida

León Hernández, periodista y coordinador del OVFN, dijo a El Estímulo que también se difundió un mensaje que data de mediados de 2019 sobre un supuesto plan de reclusos para llevar a cabo secuestro de menores en ciertas ciudades del país. Voceros del Cicpc informaron al OVFN que dicha información es falsa.

La «noticia», en distintas versiones, corrió por las redes sociales. Por WhatsApp circularon mensajes y audios llamando a la alarma colectiva. En Facebook se publicaron fotos descontextualizadas de los infantes.

«Vemos cómo estos contenidos se suelen viralizar debido a que apelan a una de las emociones fundamentales de la naturaleza humana que es el miedo (…), uno de los máximos temores de las personas es el posible daño a sus hijos, a un niño», comenta Hernández.

Agrega que, como toda noticia falsa, «causa distracción de los temas sociales reales, perturba a las familias y desmoviliza a la gente. También genera toma de decisiones basadas en cosas erradas, cosas inexistentes».

Hernández asegura que debido al miedo que generan este tipo de noticias falsas, las personas pueden llegar a «alterar su rutina», saliendo más temprano a buscar a sus hijos al colegio.

«Estos mensajes aumentan la paranoia, debido a la real criminalidad que hay en Venezuela», indicó.

Efecto pernicioso

De acuerdo con el periodista, además del cambio de rutinas y el miedo que genera este tipo de noticias falsas en la sociedad es que también pueden generar incredulidad sobre ciertas noticias referidas a hechos delinctivos.

«Hay quienes pensarán que, como estos secuestros son falsos, todo se trata de una mentira, o que lo están manipulando para hacerle creer en ciertos peligros que en realidad son inexistentes».

El especialista en noticias falsas recomendó a los venezolanos informarse a través de medios de comunicación independientes y creíbles para que la gente «no divulgue rumores que acrecientan el miedo o se deje llevar por la creencia de que «todo está en un mismo saco y que los casos reales también son inexistentes», como sí lo es esta ola de rumores».

«Estos son efectos nocivos que alteran la tranquilidad o generan una falsa tranquilidad», dijo.

No es algo nuevo

En el desespero y el miedo a que los niños y sus familias vivan este tipo de experiencias, las personas reenvían los mensajes sin indagar ni confirmar su veracidad.

Luego de efectuar investigaciones, el OVFN alertó sobre la difusión de dos fotografías -ambas falseadas- de dos niños acompañadas de textos que afirmaban que ambos estaban desaparecidos.

En un caso, se trata de una foto de un niño la cual no aparece en otro sitio de internet. La otra gráfica presentaba una niña presuntamente desaparecida, que habría sido encontrada en Buenos Aires, Argentina, en 2017.

Opinión | Solidaridad

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