Florentino Pérez, un bocón de otra galaxia

Durante los últimos días un diario español ha difundido audios del presidente del Real Madrid cargando como un chismoso cualquiera contra algunas de las figuras más destacadas del equipo. De momento, controla tanto al club que se arropa en su respaldo y con su cara muy de tabla, se proyecta como víctima de un complot

Florentino Pérez, un bocón de otra galaxia

Lo de Florentino Pérez es de no creer. Semejante bocazas, poseído por la incontinencia verbal, uno tras otro los audios que ha ido revelando el diario El Confidencial deberían estar cavando su tumba en el mundo del fútbol y tal parece que ni siquiera tendrá ese castigo. Por menos que eso en cualquier otro país ya tendría que haber renunciado a la presidencia del equipo y hasta haber ensayado una disculpa. Inútil, claro, pero disculpa al fin.

En lugar de eso, se supone que el Real Madrid va a demandar a El Confidencial y al periodista José Antonio Abellán, la persona que hizo las grabaciones en las que Florentino Pérez despotrica de la mayoría de las grandes figuras del Real Madrid de los últimos años como si estuviera chismeando tranquilamente en la intimidad de su hogar con alguien de mucha, demasiada, confianza.

Negar que es su voz y sus palabras, no puede. Ni le interesa, tampoco. Tras la primera tanda de audios -unos de 2006- utilizó la web del equipo no para desmentir, sino para aclarar algunas cosas: 1) que «las frases» fueron grabadas de forma clandestina por Abellán y que ha intentado venderlas desde hace tiempo; 2) que son «frases sueltas» y sacadas «del amplio contexto en el que se producen»; 3) que ventilar los audios ahora tiene que ver con su participación como promotor de la polémica Superliga y 4) que ya esto es cosa de abogados.

En pocos párrafos, Florentino se proyectó como víctima. Considerando que lo grabaron sin su consentimiento, en ese sentido sí lo es. Así que el madridismo más fiel, lo defiende. Y hasta se ríe cuando le escucha porque, hay que reconocerlo, cuando oyes los audios pasas de la incredulidad al escándalo, a la molestia, a la indignación y -de vez en cuando- a la risa. Es un deslenguado el Florentino. Incluso da para la joda, para memes y parodias como la de Ibai:

Pero, ojo, eso no hace menos grave el asunto.

Tampoco lo hace menos grave el hecho de que muchas de estas «frases» se conocieran desde la publicación en 2015 del libro «Asalto al Real Madrid: Diario de 838 días y noches al límite», justamente, de Abellán, quien a la primera, le respondió por tuiter: «Me he ido con John y Bruce, mis perrillos, al monte y me encuentro este circo. Estoy alucinando… todo lo publicado está en mi libro de 2015 «Asalto al Real Madrid». Y Florentino, no da explicaciones y quiere que maten, al que cree, el mensajero».

En el programa El Transistor (Onda Cero) contaron un poco más al respecto: Florentino y el Madrid sabían de la existencia de los audios. Tanto, que en 2011 Abellán intentó vendérselos por 10 millones de euros, según esa versión. También habría tocado en varias ocasiones a las puertas de As, y este año en particular lo intentó con El Mundo y Vox Populi.

¿Le hizo un descuento a El Confidencial? Lo sabrán ellos. Del tuit de Abellán se desprende la clara intención de decir «yo no fui», sin decirlo del todo.

«Las dos grandes estafas del Madrid son primero Raúl y segundo Casillas».

Eso dijo Florentino y figura entre las peores cosas que se escuchan en los audios. Y dijo todo esto también:

«Casillas… Pobre hombre, no tiene dos dedos de frente. No te preocupes. Yo le conozco perfectamente bien. Es un tío sin ninguna… Vamos, es muy corto».

«Cristiano Ronaldo está loco. Este tío es un imbécil, un enfermo».

«Raúl es un tío negativo, está destrozando al Madrid, la moral de los jugadores para que digan: ‘Es que es el Madrid el que está mal, no Raúl’. Es terrible lo malo que es el chaval».

«Vicente del Bosque ni sabe entrenar ni sabe de tácticas. Es un zoquete».

«Yo tengo un concepto horrible de los jugadores, macho, horrible, horrible. Mira que he visto colectivos, pero nunca he visto uno como el de los futbolistas».

Digamos que sí, los audios son viejos -aunque no tanto-, el que lo grabó boconeando hizo mal y traicionó la confianza del bocón y seguramente airearlos ahora puede ser un pase de factura. Todo eso es verdad. Pero también es verdad que no son frases sueltas y sacadas de contexto: Florentino suelta sus porquerías y las explica, quiere que su interlocutor le entienda. Y hasta parece que se divierte.

Pensemos por un momento en la posibilidad de que en lugar del presidente del Madrid escucháramos ahí la voz de un jugador. ¿Se lo tomaría tan a la ligera el madridismo? ¿El club lo respaldaría de esta manera? ¿Qué harían los patrocinantes? ¿Qué medidas tomaría la directiva? ¿Les parecería «divertido», lo asumirían en plan «es que este tío es así, macho» y ya?

Sabemos las respuestas a esas preguntas. Lo inexplicable es que Florentino permanezca en ese sillón, sin mostrar un mínimo de vergüenza. Lo inexplicable es que le dejen seguir allí, reforzando además la narrativa de la víctima. Y lo más loco es que lo sea, pero sin serlo: todo ese veneno salió de su propia boca.

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