Freddy Guevara: “El cambio de gobierno tiene que ocurrir en el 2016”

Con apenas 29 años de edad, Freddy Guevara se ha convertido en uno de los cinco dirigentes más poderosos de la oposición venezolana. Sabe, y lo reitera cada vez que tiene oportunidad, que ocupa una de las sillas del Equipo Ejecutivo del Comando Venezuela Unida porque Leopoldo López está en prisión y Carlos Vecchio está en el exilio, pero confía en que reúne las condiciones para merecer ese puesto y afirma que las bases de su partido, así como López y Vecchio, lo apoyan.

Freddy Guevara: “El cambio de gobierno tiene que ocurrir en el 2016”

A escasos días de las elecciones Guevara asegura que el triunfo de la oposición es irreversible, tanto, que confía en que obtendrá más de 100 diputados, lo que les permitirá arrancar el periodo legislativo con la ley de amnistía. Afirma que el tiempo ha unido criterios dentro de la oposición, que ahora marcha en la misma dirección, con un mismo objetivo: el cambio de gobierno.

-Luego de reunirse la misión electoral de Unasur que vino a Venezuela, ¿qué opina?

-Nosotros planteamos una observación internacional totalmente distinta, con la Unión Europea, la OEA y Naciones Unidas. Que sea solo Unasur no es algo positivo, y además, que en el proceso de Unasur no participara el Tribunal Superior Electoral de Brasil o la Corte Electoral de Uruguay perjudica más la cosa. Nosotros no esperamos, ni le atribuimos el rol de ser quienes legitimen o no la elección. No hay problema personal ni político contra ellos, sino que la forma en que se construyó y el momento en que llegó no es lo que debió ocurrir. Esto no es lo que necesitaba esta elección. Ante eso, dependemos de nuestra observación, del plan de la unidad: Ojos en Venezuela, que contará con más de 100 observadores internacionales, medios, periodistas y expresidentes.

-¿Quiénes son los expresidentes que vendrán?

-Lo anunciaremos en un acto, no me quiero adelantar.

-¿Es cierto que los expresidentes y los parlamentarios invitados estarán en circuitos con mayores irregularidades?

-Sí, no solo en Caracas, sino en todo el país.

-Muchas irregularidades se dan en zonas rurales, ¿ellos están dispuestos?

-Sí, están resteados.

-La oposición ha exigido que la misión electoral que viniera tuviera autonomía. ¿Unasur la tiene?

-Ellos pidieron ir a 10 estados del país, incluyendo los que tienen estado de excepción. Parece que tienen autonomía para decidirlos.

-El coordinador de la misión, el boliviano José Luis Exeni, formó parte de la Vicepresidencia de Bolivia y, denuncia la oposición de ese país, es cercano al presidente. ¿Qué opina de eso?

-Me imagino que todos ellos tienen su posición política, pero lo que uno apuesta es que ellos entiendan el rol histórico que se están jugando. El Titanic se está hundiendo y dudo que ellos quieran dar un salvavidas al Titanic, porque sería inútil. No creo que ningún miembro de esta observación esté dispuesto a avalar algún proceso de fraude.

-¿Qué abusos son indispensable que el Consejo Nacional Electoral frene antes de la elección?

-El uso de los recursos públicos en la campaña, es lo más fuerte, así como el amedrentamiento a los empleados públicos; todo lo que tiene que ver con el abuso de los medios de comunicación del Estado para hacer proselitismo político, y las condiciones en las cuales llegamos a la elección: estado de excepción, inhabilitación de candidatos, dos partidos de la MUD intervenidos, la ubicación de la tarjeta de MIN Unidad, todo es grave.

-¿Es irreversible la ventaja de la oposición?

-Estoy convencido de que es irreversible.

-¿Cuántos diputados podrán obtener?

-Podemos pasar de los 100 diputados.

-Además de ser candidato, es responsable de activismo. ¿Cuál es la prioridad en el activismo y en la defensa del voto? ¿Cómo van?

-Muy bien. Tenemos record histórico para cualquier elección en cuanto a testigos, ya tenemos 98% de personas contactadas y cerca de 89 y 90% están confirmados. Nunca lo habíamos tenido tan pronto. Además, hay una gran fortaleza organizativa que no tiene que ver solo con lo que hicimos en esta campaña. Venimos de cinco procesos seguidos: las primarias de la oposición, la elección Capriles-Chávez, la elección de gobernadores, Capriles-Maduro y las municipales. La maquinaria se ha fortalecido en procesos de alta tensión. Hemos identificado dónde hemos fallado. No nos vamos a dejar robar.

-¿Cuál sería la prioridad si ganan el 6-D?

-La ley de amnistía. Tenemos la agenda del cambio para superar la crisis económica y social, que empieza por convocar a todos los venezolanos y representantes de los poderes. Si alguno de los poderes no lo apoya, se aplicarán los mecanismos constitucionales.

-¿Cómo cuales?

-Enmienda, constituyente, reforma o revocatorio, hay muchas vías.

-¿Cuándo sale Leopoldo López en libertad?

-Si Dios quiere a principios del año que viene, tanto Leopoldo, como Daniel Ceballos, Antonio Ledezma y los estudiantes.

-¿Qué pasa si el gobierno no reconoce una eventual derrota?

-Aceleraría su salida del poder.

-Hay campañas de algunos partidos de la MUD que casi afirman que el 5 de enero ya no habrá colas, escasez ni inseguridad. ¿Cuál es el riesgo de decepcionar al electorado si no obtiene eso?

-Nosotros no le estamos diciendo a la gente que esto se va a solucionar de un día para otro. Ni siquiera el cambio de gobierno va a ser de un día para otro. Nosotros lo vamos a acelerar todo lo antes posible, porque el cambio de gobierno tiene que ocurrir en el 2016. Pero lo cierto es que ganando la Asamblea Nacional se abren las puertas del cambio, si no, es seguro que no hay cambio.

-¿En qué ha cambiado la forma de hacer política del Freddy Guevara de 2008 y del Freddy que están sentado en esa mesa con los principales dirigentes de la oposición?

-(Pausa) Varias cosas. Primero, desde la concepción de mí mismo, y de la política. En 2007 yo era estudiante y no me asumía como político. Era músico y me movía el activismo social. Después de 2008 asumo el tema político partidista. Ahora entiendo que en 2007 era un representante de un sector social, los estudiantes, que asumimos un vacío de liderazgo que había, y logramos que Chávez se llevara la única derrota que se llevó. No fue mía. Fuimos un rostro de algo más amplio. No era Freddy, Stalin González o Yon Goicoechea. Eran muchos jóvenes asumiendo su responsabilidad. Y nosotros tuvimos la oportunidad y la dicha de ser los voceros de un sentir. Lo segundo, es el cambio de mi visión en la política. Antes mi lucha era por la libertad negativa: no me impidas que, no me hagas que. La rebeldía por derechos civiles y políticos.

Cuando me adentro en la política y empiezo a conocer el problema de Venezuela en su sentido integral, entiendo que el problema no es solo de derechos civiles y políticos, sino que tiene un componente social fundamental: la pobreza, los valores, la estructura. Y en el ejercicio, siempre trato de que no se suban los humos a la cabeza. Esto es transitorio, yo no sé cuántos héroes nacionales han pasado por aquí. Recuerdo que en una marcha, siendo estudiante, me pidieron que firmara una bandera y me sentí el más arrecho de todos los arrechos. Eso puede ocurrir. Pero ahí me vino un flasback de mí pidiendo a un militar de plaza Altamira que me firmara una bandera. Y pensé: “¿Cómo le pedí eso a alguien a quien consideraban héroe y nadie recuerda ya?”. Así es la política, es muy ingrata, es una molienda. Aquí hemos tenido muchos candidatos presidenciables y salvadores decretados desde el 2000. Uno no se puede creer eso. Una vez Luis Miquilena me comentó –no es que hable mucho con Miquilena, pero siendo estudiante me llevaron a conocerlo– dos cosas sobre Chávez: que nunca estuvo preparado espiritualmente para asumir el poder, y por eso se pervirtió, y que Chávez se creyó que los halagos eran para él y no para su cargo.

Cualquier cosa que sienta yo, es para el cargo, no para mí, los cargos son circunstanciales. En la práctica, he entendido más la dinámica del poder, no es solo el voluntarismo, en política no se trata solo de tener la razón sino de que te la den, y para que te la den a veces tienes que hacer que te la den, y que el poder no se trata solo de querer sino de poder, poder hacer las cosas. He asumido una visión mucho más realista de la política. Las capacidades para que se tomen tus decisiones debes construirlas. Ninguna tesis de Voluntad Popular se hubiese tomado en cuenta si no construíamos nuestra fuerza: los votos de nuestra tarjeta en la elección Capriles-Chávez, en la de los alcaldes, en las primarias, todo el esfuerzo de Leopoldo López. En política no sólo se trata de la razón, sino de la fuerza, de la fuerza política, de cuánta gente te sigue. A veces toca aguantarse una, tragar otra, y no dar una batalla, pero se hace en función de un objetivo mayor: transformar el país.