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Pensionados venezolanos en Chile se quedan sin dinero para comer

El Estado venezolano tiene una gran deuda con sus jubilados, no solo los pensionados que viven en el país sufren las consecuencias de estos atrasos.  En el exterior la deuda no hace más que aumentar y la falta de respuesta de los organismos oficiales incrementa el desamparo de venezolanos radicados en el exterior, o extranjeros que dedicaron años de su vida a trabajar en Venezuela.

Pensionados venezolanos en Chile se quedan sin dinero para comer

«Necesitamos que nuestra voz se escuche, se lea y se entienda a través de todos los medios posibles en esta carrera contra el tiempo para cobrar nuestras pensiones. Porque no podemos esperar, porque no hay más tiempo que perder», reclaman a través de un mensaje enviado desde Chile chilenos y venezolanos a los cuales el gobierno les debe 7 meses de pensión.

Unos 12.000 abuelos que hoy viven fuera de Venezuela atraviesan momentos críticos en distintas partes del mundo. Desde Chile, donde se han radicado miles de personas en su tercera edad, pensionados y jubilados conformaron la organización PENSIVECH, para unir su voz a la Asociación de Jubilados de Venezuela en el exterior (Asopex) con el fin de fortalecer un reclamo único: cumplir con el pago de las jubilaciones y pensiones de todos aquellos que aportaron durante décadas a la construcción del país.

Algunos enfermos y otros solos, a esta altura de 2016 hay jubilados que tienen cinco o seis meses y hasta más de un año sin recibir el pago de sus pensiones por parte del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) – vía Cencoex-. Se han enviado cartas a consulados, al IVSS y otros organismos del gobierno de los cuales no se ha recibido ni la confirmación que recibieron los reclamos, denuncian estas personas.

Los testimonios hablan de momentos de desesperación en Madrid, Miami, Buenos Aires, Quito, Bogotá y Santiago, capitales adonde han emigrado luego de trabajar durante sus mejores años en Venezuela.

Los convenios internacionales establecen que las pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia que se paguen de acuerdo con la legislación del Estado contratante no podrá estar sujeta a reducción, modificación, o suspensión, por el hecho que el beneficiario, se encuentre o resida en el otro Estado.

Sin embargo, chilenos que trabajaron en Venezuela o venezolanos que emigraron a Chile llevan hasta un año sin cobrar las pensiones. La presidenta interina de PENSIVECH, Sonia Larbode, vivió por 40 años en Venezuela y ahora está radicada en Chile. Ella también es pensionada y resalta que en julio se cumplirán 7 meses de retraso en el pago de las pensiones.

«Tuvimos una tolerancia como de unos seis meses en los que no hicimos ningún escándalo esperando. La última vez que nos llegó el pago fue el 7 de abril, cuando llegó la pensión de diciembre», resalta.

Ante esta situación, los afectados decidieron acudir a otra estrategia y hacer una declaración jurada de todos los pensionados que enviaron documentos a través de PENSIVECH.

«La mayoría de los pensionados lo único que tiene para vivir es la pensión, hay gente que no tiene ni para comer que está recibiendo ayuda de la iglesia y de parientes», sostiene la presidenta interina.

Un punto que Laborde resalta es que aunque han tenido comunicaciones con la embajada de Chile, para acudir a algún fondo especial que pueda dispensar la nación a los pensionados, el gobierno de Venezuela nunca ha dado respuesta clara a sus reclamos. Inclusive se han hecho trámites a la cancillería desde Chile, quienes les comunicaron que Venezuela no daba respuesta ante los intentos de llegar a una solución. «No responden absolutamente nada, reciben cordialmente y no dan ninguna solución».

Estos pagos no son los únicos con retraso, hay una gran cantidad de beneficios en el exterior para estudiantes, pensionados, jubilados,  que no se están recibiendo. El único que se había venido cumpliendo en Chile era la pensión convenida en un acuerdo entre el gobierno del presidente Hugo Chávez y Michelle Bachelet.

Sonia Laborde resalta que la situación es insólita ya que en ningún lugar del mundo se les niega este beneficio a sus jubilados.

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